Viernes, 26 de junio de 2009


Foto tomada de internet, ignoro quién es el autor.

Queridos amigos:

Iba a escribir un artículo sobre la escasa  -por no decir nula-, objetividad que se detecta en las opiniones vertidas no ya por los políticos, que son absolutamente sectarios y mentirosos, sino también por los periodistas, tertulianos y escritores que, de uno u otro modo, participan en el cacareo nacional: ese gallinero que, mal que nos pese,  es el que detenta el monopolio de la opinión publicada. Y, lo que es peor aún, el que crea  la opinión pública.

Enseguida me di cuenta de que ya había escrito ese artículo. Fue en el año 2005. La sorpresa se produjo cuando vi que su actualidad seguía siendo rabiosa. Ni siquiera fue necesario cambiar el ejemplo, porque al final tiene un ejemplo. Y digo un ejemplo, ojo, no una moraleja.

Lo cuelgo con una cierta tristeza, la de saber que nuestros males no sólo no han remitido, sino que han seguido avanzando. Y creo que a gran velocidad. Veremos si la crisis invierte la tendencia y finalmente nos sana. Éste es mi deseo. Pero a lo mejor hace falta un milagro.

Un abrazo


Pensamiento propio, objetividad y libertad de expresión


En principio, la objetividad (entendida como modo de ver las cosas con distanciamiento) debería relacionarse solamente con el criterio o el parecer de cada uno, pero tal como está el patio de revuelto se relaciona también, y mucho, con la libertad de expresión, siendo éste precisamente el aspecto que más nos interesa. Se entiende por tanto que la objetividad es algo distinto de lo que llamamos pensamiento propio, libre e independiente, aunque ocasionalmente coincida con él; lo que ocurre es que las relaciones entre ambos son tan obvias que a veces pudieran llegarse a confundir. De ahí que pueda hablarse de grados de objetividad e incluso de pensamiento objetivo.

Por otra parte, en el presente rabioso y embarullado que nos ha tocado vivir, cualquier tipo de reflexión sobre la sociedad es harto compleja, sobre todo si se tiene la pretensión de ser objetivo ¿Se puede ser objetivo? Ésta es una pregunta sobre la que, sin intención de agotarla, vamos a extendernos también en estas líneas.

Pues bien, yo creo que se puede ser objetivo en la medida en que no te deslumbren los flases de las opiniones establecidas, que a menudo obedecen al interés, ni te cieguen tus propios prejuicios o tus propias pasiones. O sea, que la objetividad requiere voluntad, clarividencia y desapego. Pero hay que saber de entrada que, por el sólo hecho de intentar ser objetivo, te pueden dar de baja en la existencia (hablando metafóricamente, claro está), salvo a los meros efectos personales y familiares, y en el caso de estos últimos aún tengo mis dudas. Es decir, te apartan, te obvian, te arrinconan, te ningunean. No cuentas nada para ellos ¿Para ellos? ¿Quiénes son ellos? Pues ellos son el poder, el dinero, los que tienen la sartén por el mango y los que esperan tenerla, los políticos en sus muchas categorías, los instalados en la bicoca y el privilegio y, en general, las diversas combinaciones que se pueden hacer con estos mimbres. Ya puedes gritar, que serás un grito en el aire. Ya puedes quejarte, que no tendrás a quién, ni dónde. Ya puedes ser un genio, que nadie va a descubrirte para que deslumbres al mundo. La objetividad no les interesa lo más mínimo, lo único que quieren es la adhesión monda y lironda ¿Sabes lo que ello significa? “Sí, buana”. Pues eso.

En el ámbito del periodismo, lo que acabo de exponer tiene un nombre: “la voz de su amo”. Pero ocurre otro tanto en el sector empresarial y, sobre todo, claro, en el político. Por ejemplo, hay razones de estado que, con toda su importancia y pomposidad, se atropellan por meros intereses partidistas o electorales. Hay mentiras tan grandes como ruedas de molino que se maquinan y se escupen contra alguien a sabiendas no del daño que causan, que con eso ya se cuenta, sino de que todo el mundo sabe que, efectivamente, son grandes mentiras. Las llamo grandes mentiras por diferenciarlas de aquéllas que siempre se han llamado mentiras piadosas. Mentiras como catedrales que, de tanto repetirlas, llegan a pasar por verdad en ciertos casos y en amplios segmentos de la población. Hay perjurios como la copa de un pino. Hay negaciones de la evidencia que sonrojan. La consigna es clara: “al enemigo, ni agua”. Porque, desgraciadamente, hemos pasado a ser enemigos donde debiéramos ser meramente adversarios. Y aún enemigos a muerte.

En estas condiciones ¿cómo reconocerle al otro no ya las virtudes, sino los aciertos, lo cual sería un alarde de objetividad? Más aún, ¿cómo reconocerle la posibilidad de acertar? ¿Cómo establecer unos cauces de entendimiento, o al menos unos parámetros de colaboración? ¿Cómo, si el que naufraga prefiere hundir el barco con todos los enseres antes que cogerse a la tabla de salvación del enemigo, que debiera ser tan sólo contrincante y hermano? Y esto es así hasta el punto de que a menudo se afirma lo que al mismo tiempo se niega. Basta con que haya por medio unos cuantos kilómetros, a veces bien pocos (Véase el comportamiento de un partido político en sus diversas circunscripciones cuando hay intereses regionales encontrados, por ejemplo).

En fin, volvamos al contenido de la pregunta ¿Se puede ser objetivo? ¿Se puede, al menos, tratar de ser objetivo? ¿Verdad que dan tentaciones de decir rotundamente que no? Pues sí, dan muchas tentaciones, pero yo creo que se puede intentar ser objetivo, a pesar de todo. Se puede hacer el bien sin mirar a quién, se puede decir “sí” o “no”, o “depende”, sin mirar las consecuencias a las que anteriormente nos referíamos. Se puede decir, “sí, pero...” o “ no, aunque...” Es decir, se puede matizar para que no sea todo blanco, si no es todo blanco, ni sea todo negro si no es todo negro. Se puede decir: “yo creo que tienes razón en esto, pero desbarras en lo otro”. O también: “yo creo que no tienes razón y que mientes como un cosaco” (Por cierto, ¿alguien ha comprobado si los cosacos mienten tanto como se dice?) Sí, yo creo que se puede estar a las duras y a las maduras, e incluso se puede estar sólo a las duras hasta que éstas sean huesos o piedras y no se puedan tragar.

Frente a las opiniones establecidas, se puede tener una opinión propia, desde luego, aunque sólo se la puedas comunicar a tu familia y a tus allegados. (El que ésta sea objetiva ya depende sólo de ti, como se ha dicho anteriormente). Se puede, digo, porque la libertad está a nuestro alcance para usarla. Por encima de los intereses y las conveniencias. Por encima de los contubernios. Por encima de tu misma comodidad. Por encima de todos los que van a tratarte como si fueras un apestado, que lo harán con toda la saña del mundo. Para decirlo de una vez, se puede tener una opinión propia y manifestarla públicamente por encima de todos los “encimas” del mundo. Otra cosa es disponer de los adecuados altavoces para su difusión.

Naturalmente, hablo de la libertad de pensamiento y del derecho que tenemos a expresarla por medio de la palabra, bien oral o escrita; de donde se colige que hablo de la libertad de expresión en la sociedad occidental y, por lo tanto, en el juego de los “encimas” que acabo de exponer no está contemplada la pena de muerte. Salvando la metáfora del principio, nadie te mata ya (o todavía) por expresar públicamente tus pensamientos, aunque éstos sean tan objetivos que incomoden a tirios y a troyanos, a montescos y a capuletos, a republicanos y a monárquicos, a progresistas y a conservadores. Nadie te mata actualmente por tratar de ser objetivo, pero todo el mundo sabe los calvarios de Galileo por empeñarse en afirmar algo tan objetivo como que la tierra no era el centro del mundo. Son muchos los que han tenido que sufrir antes de ahora no ya por decir lo que buenamente creían o pensaban, sino por tratar de expresarse con objetividad, cayera quien cayera, ya que han tenido que enfrentarse no sólo a los extraños, sino también a los propios. Son muchos los que se la han jugado cuando realmente ha habido peligro en jugársela, como para que ahora tengamos que callar nuestra opinión porque así le interese al capital, a la política o a la ideología, ya sea en nombre de la izquierda, de la derecha o del obsceno eclecticismo del dinero.

Yo aspiro a seguir pensando por mi cuenta (dentro de lo posible, claro, porque el marketing y las trampas están a la orden del día) y a tratar de ser objetivo en mis opiniones, así como a defender que otros puedan hacer exactamente lo mismo. Y, por supuesto, animo a todo el mundo a que no permitan que otros piensen totalmente por ellos. Y a que traten de ser objetivos. Hay momentos, además, en que es necesario serlo, aunque haya que decir que no a muchas gentes o cosas: a un hijo, a un amigo, a una posición, a un halago, a una empresa, a un negocio y, desde luego, al partido con el que se simpatiza o al que se pertenece. A pesar de que ello signifique tener que reducir las visitas al restaurante.

Pongamos como ejemplo el 11-M: en aquellos crudos momentos, lo que yo percibí del poder y de los partidos políticos, tal vez como muchos ciudadanos, fue lo siguiente: el Gobierno y el PP querían a toda costa que la autoría de los atentados recayera sobre ETA, mientras el PSOE y resto de los partidos querían a toda costa que recayera sobre Al Qaeda. Unos y otros (más acobardado el PP, más envalentonados el PSOE y el resto de los partidos) trataron de crear opinión (de hecho la crearon, y muy ciega, por cierto), pero es evidente que sus manifestaciones eran deseos que se correspondían exactamente con sus intereses. La que acabo de expresar, en cambio, creo que es una opinión objetiva.

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

 


Tags: objetividad, libertad, expresión

Publicado por Mariano.Estrada @ 22:20
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Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 26 de junio de 2009 | 23:04
Coincido absolutamente con tu criterio, muy acertado por cierto. Te das cuenta Mariano que tiene vigencia y a nivel mundial? Gracias por reflejar con tu pluma mi pensamiento.
Publicado por Maria Simona
Viernes, 26 de junio de 2009 | 23:34
Mariano , amigo mio...Te das cuenta como el mundo siguio girando desde el momento que escribiste la nota y nada cambi??
Es , en verdad lamentable...Como lamentable es , la dificultad que tenemos para revertir esta situaci?n..
Se usan las palabras , por el uso mismo , sin medir consecuencias ...Las usan los empresarios ,los politicos , y el verdadero poder , el cuarto poder , aquel que por la facilidad de tener en sus manos todos los medios , no recurren a ellas como deberian :siendo , en verdad objetivos y realistas.Se venden al poder de turno y nos dejan indefensos.
y aqui estamos , desvalidos ciudadanos , intentando seguir adelante de manera objetiva , con nuestros propios y desvalorizados pensamientos , intentando mantener , al menos internamente , nuestra propia libertad de expresion...
Desde este rincon de sudamerica , donde se vive tal como tu lo vives este problema , mi mas afectuoso abrazo...Maria
Publicado por Mariano.Estrada
S?bado, 27 de junio de 2009 | 10:57
Hola, Nilda:
Me alegra esa coincidencia de pensamiento. Por cierto, creo que est? bastante extendido por el mundo. La gente empieza a estar cansada de los abusos y los enga?os de sus pol?ticos y sus dirigentes. Un abrazo
Publicado por Mariano.Estrada
S?bado, 27 de junio de 2009 | 11:16
A Mar?a Simona:

Hola, Mar?a:
Es cierto que los art?culos como ?ste vienen siendo voces que claman en el desierto, pero puede que eso empiece a cambiar. A medida que avanza la crisis, se van oyendo opiniones cada vez m?s alejadas de lo pol?ticamente correcto, entre otras cosas porque es precisamente lo pol?tico lo que m?s defrauda.
Hasta ahora, a opiniones como la expresada en este art?culo no les han dado cancha en ning?n medio de comunicaci?n, precisamente por no ser sectario, por no ser partidista. El problema es que los medios dependen de las subvenciones y las ayudas de los gobiernos, y entonces es como una pescadilla que se muerde la cola.

(Sigue...)
Publicado por Mariano.Estrada
S?bado, 27 de junio de 2009 | 11:18
(Viene de la anterior...)

Pero hace ya alg?n tiempo, como te digo, que se oyen voces en contra de los pol?ticos, no de este partido o del otro, sino de los pol?ticos en su conjunto. Esperemos que se siga profundizando por esa v?a, de manera que podamos tener un rayo de esperanza.
Pero est? dif?cil la cosa. Los pol?ticos han suplantado a la democracia y se han vendido al poder y al dinero. Juntos tienen mucha fuerza. S?lo los ciudadanos, concienciados y unidos, los podemos tirar de la burra.
Un abrazo
Publicado por Javier
Domingo, 28 de junio de 2009 | 12:37
Uy, uy, uy, Mariano! ?Tirarlos de la burra? ?Acaso crees t? que los p?jaros maman? Dicen los sabios que mamar, mamar, s?lo los murci?lagos; yo a los murci?lagos mamar no v?. Pero de ni?o, los cazaba y los pon?a a fumar... Angelito yo!
Los pol?ticos de hoy en d?a llevan la morterada en las alforjas del burro que montan. As? que -por si acaso- se han atado con cola invisible al lomo la burra. ?Tirarlos, dices? Dificil, co?o! O les hacemos fumar hasta marearles, como a los murci?lagos y luego ya se caen s?los del burro o no hay tut?a!
De todas formas, cuando hag?is el partido antipol?ticos, contad conmigo, si a?n conservo la mente l?cida. Mientras, mi recuerdo y mis abrazos, para t? y para tus lectoras y lectores desde este c?lido Cant?brico!
Publicado por Mariano.Estrada
Domingo, 28 de junio de 2009 | 13:22
Estoy de acuerdo con you, querido Javierito, incluso en lo de los murci?lagos: yo tambi?n los puse a fumar?Ya s? que no hay tu t?a, que los pol?ticos est?n pegados al lomo de la burra con cola de conejo. Lo que quiere decir que tenemos que tirar a la burra para que caigan con ella ?C?mo? Co?o, pues cogi?ndola por las cuatro patas a la vez y empujando?Lo dem?s es cosa del viento.
Durante un tiempo, yo propugn? el voto en blanco, eso s?, con aquella entelequia de la representaci?n parlamentaria. Ahora digo que no hay que ir a votar. Y punto.
Hay que desenmascarar a los pol?ticos. Hay que decir que por ellos no pasa la crisis. Al contrario, no paran de subirse los sueldos. Est?n muy bien colocados. En todos los sentidos. Tanto que llevan camino de convertirse en murci?lagos. Tiremos la gorra al aire. D?mosles de fumar. A ver si se meten en la cueva, a dormirla. Colgados boca abajo.
Un abrazo, txaval
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 01 de julio de 2009 | 23:57
Mariano, para mi la objetividad est? en el individuo de forma inversamente proporcional al poder, dinero e influencia que posee cada uno en esta sociedad, es decir, a mayor poder, se es menor objetivo, igualmente, a m?s dinero e influencia con otros colectivos o personas individuales, lo mismo. Y es que a los humanos esas prebendas, enturbian nuestro cerebro y lo hacen menos d?ctil, como si muchos lo tubieran de hierro.

En definitiva, es bastante dif?cil que los humanos seamos muy objetivos, siempre - por nuestra propia idiosincrasia que no nos deja serlo.

Un ejemplo - y de esto t? sabes bastante - ?T? crees que un madridista dejar? de ver que su equipo es el mejor, o viceversa, si hablamos de un catal?n? S?, ya s? que t? sabes serlo, pero lo general, no es as?. Y as? muchas otras cosas.


JNP
Publicado por Lidia
Jueves, 02 de julio de 2009 | 1:15
Un art?culo magn?fico y clarividente, querido Mariano. Lo que me apena es que no haya perdido ni un ?pice de su vigencia desde que fue escrito, lo que viene a demostrar que las cosas no cambian tan f?cilmente.
Yo no s? si se puede ser objetivo y tampoco s? si los cosacos ment?an tanto como se dice. En realidad no s? nada de nada y cada vez menos.
Lo que s? creo es que peor que no ser objetivo es no preocuparse siquiera de formarse una opini?n sobre las cosas (cualquier cosa), y dejar que piensen y decidan otros. Aparte de alienante es muy peligroso, aunque a priori pueda parecer la opci?n m?s c?moda.
Los pol?ticos me tienen hasta el gorro, por no decir otra cosa, con su falta de honradez, de esfuerzo y de criterio. Pero no les echo a ellos la culpa de los males de este mundo, y por supuesto tampoco de la crisis.
(Contin?a)
Publicado por Lidia
Jueves, 02 de julio de 2009 | 1:22
(Continuaci?n)

Los pol?ticos son marionetas en manos del poder y en realidad tienen poco poder de decisi?n en las cuestiones realmente vitales. Como mucho pueden hacer la vista gorda y desviar la atenci?n de los ciudadanos, pero quienes realmente cortan el bacalao son otros. S?, esos que tienen todo el dinero en su poder y que ya provocaron el crash del 29 (bueno, sus sucesores :)?Maldita sea toda su ralea! Por su culpa siguen existiendo las guerras, el hambre, la miseria y la esclavitud.

No s? si es objetiva o no, pero esta es mi opini?n, querido Mariano. A lo que no podr?a renunciar nunca es a la libertad de expresi?n. ?Qu? ser?amos sin ella?

Un beso libre de buenas noches ;)
Publicado por Invitado
Jueves, 02 de julio de 2009 | 16:18
?Bravo Lidia! Tienes m?s raz?n que un santo, poderoso don dinero, ?qu? asco! Todo se compra y se vende, y auqnue hay una canci?n que dice que una cosa no, me atrevo a decir, que al final muchos claudican y caen en ello, pensando que no ha sido el dinero, pero s?.Bueno, un poco retorcido, pero yo me entiendo, y espero que todos.

En una ocasi?n, estuve en la ONU, all? una azafata nos iba mostrando las diverdar salas y todos los objetos conmemorativos de algo. De todo, lo que m?s me impact? fue un cuadro sin?ptico que dec?a el dinero que har?a falta para erradicar el hambre en le mundo, el analfabetismo, las enfermedades, y no se que otras cosas m?s. Pero al final, decia lo que se gastaba en el Mundo en armamento, y con la tercera parte, ser?a suficiente para erradicar todas las desgracias o calamidades expuestas al principio. ?Ser? decepcionante la informaci?n, o no? ?Tienen verg?enza todos los pol?ticos que acuden all? estando ese cuadro?
En fin.....imposibol.

Un abrazo

JMP
Publicado por Mariano.Estrada
Jueves, 02 de julio de 2009 | 18:38
Hola, Jos? Miguel:

Pues s?, yo creo que este ?ltimo a?o los madridistas (en general) han aceptado la evidencia (y algunos la han proclamado p?blicamente) de que el Bar?a era mejor equipo que el Madrid. Otra cosa es que, a pesar de todo, rabiaran con los ?xitos del Bar?a y prefirieran que ganara su equipo.
O sea que, incluso en esta cuesti?n, que ciega tanto y levanta tantas pasiones, puede haber alg?n grado de objetividad.
Oye, una cosa es que firmes con las iniciales y otra que las pongas mal, porque induces a confusi?n y a despiste.
Un abrazo
Publicado por Mariano.Estrada
Jueves, 02 de julio de 2009 | 18:49
Querida Lidia:

Como siempre, tu comentario es razonado y razonable. B?sicamente estoy de acuerdo contigo. S?lo quiero puntualizar que los pol?ticos, esas marionetas que han salido en auxilio supermillonario de los que tienen el poder y el dinero, han hecho de la pol?tica una manera de ganarse la vida. Y muy bien, por cierto. Ayer sal?an noticias sobre los emolumentos de los parlamentarios europeos, de los que hab?amos hablado aqu? no hace mucho. Y resulta que ganan m?s de lo que cre?amos??Sabes que, a pesar de la crisis, se han subido el sueldo en 4.500 euros al mes? La cosa tiene delito

Y encima va Esperanza Aguirre y quiere contentarnos con ese rid?culo dos por ciento. Pero si yo ped?a un 30, mujer, ?por qu? no me haces caso?

Los ciudadanos est?n yendo al paro, las empresas est?n yendo a pique, el grifo del cr?dito est? seco?. Pero los pol?ticos cobran su sueldo cada mes. ?O hay alg?n pol?tico que no lo haya cobrado?

Un beso de media tarde
Publicado por Mariano.Estrada
Jueves, 13 de agosto de 2009 | 22:10
Este art?culo ha sido publicado en diversas p?ginas, peri?dicos o revistas. Me ha llamado especialmente la atenci?n su publicaci?n en el Colegio Nacional de Periodistas de Caracas
Pod?is verlo aqu?: http://cnpcaracas.org/?p=14038
Un abrazo