Domingo, 08 de abril de 2007
Queridos amigos:

Vamos por la sexta, que no es un canal de televisi?n, sino una nueva tanda de ?Expresiones propias? ?Demasiadas para el ojo sensible y selectivo del consumidor? No s?, tal vez la acumulaci?n resulte algo cansina, pero m?s cansino es el porno y ah? est?, dale que tale, elevado a la en?sima obsesi?n, multiplicado hasta la sociedad y repetido como un vinilo rayado. Con m?s visitas en un solo d?a que todas las p?ginas literarias en el conjunto de los tiempos pasados, presentes y venideros. El arma cargada de futuro no era precisamente la poes?a, sino el porno. Es obvio que Celaya no ha resultado un buen profeta.

En todo caso, lo que ofrecemos aqu? tiene poco que ver con la poes?a, de manera que este exordio sobraba. Pero ya que est?, lo dejo. No creo que al porno le quite demasiados espectadores?

Un abrazo



Expresiones propias VI

C?mputo

En el libro de las penas y alegr?as
t? computa las tuyas, yo las m?as.

Confesi?n

-La ventisca,
si bajara,
me dar?a
por la cara.
Y si subo
por el culo.
Considero,
se?or cura,
que es dif?cil
la andadura.

-?Oh, locura!
no se juzguen
la ventisca
o el sendero
ignorando
la montura,
compa?ero.

La cuentas claras

En las escuelas de Guadalhorce,
siete y seis suman trece, y una catorce.

?Auxilio! ?Socorro!

Detr?s de una verja del patio.
donde hay una fuente
con chorro,
gritaba una voz tempranilla:
?Socorro! ?Socorro!

Los pasos culpables
que hu?an,
dejaron el ca?o silente,
seguro el pecado.
?Ya corro! ?Ya corro!

Corr? el empedrado.
mir? tras la verja
de hierro forjado,
donde hay una fuente
con chorro.

All? no vi nada.
el ca?o inocente
sonaba.
Las ni?as jugaban
al corro.

Un deseo

En el desv?n de tu casa
tienen refugio los trastos.
Hay unas cuantas gateras
?qui?n fuera gato!

Sequ?a.

Qu? poco cielo me toca
de tu boca,
teniendo tu boca tanto.

Si lloro, como si canto,
conmigo te haces la loca.

Tan s?lo a veces me besas
con intenciones aviesas.

Y el encanto,
seg?n a ti te convenga,
se viene y va de tu lengua.

Qu? poco cielo me toca,
que poco cielo de cu?nto.

Frutales

Tu razno tiene pam?as,
Mi locot?n, aceituyas.
Fray buesa verdes doncellas
Albar y coque, aleluyas.

Mis nanas.

Mis pobres nanas,
mis ilusiones,
por largos d?as
se fueron lejos.

En horas vanas
de correr?as
por las naciones
mendigas fueron.

Regresar?an.

Y regresaron,
figura humana,
sin pantalones.

En avalancha
de malvenida,
los hombres salen
de las tabernas.

Los perros ladran,
los ni?os r?en,
los viejos miran
y se desvelan.

Y las mujeres,
a pronta puerta,
requepintadas
repalotean:

Mirad qu? modo
para un poeta:
va en calzoncillos
y con chaqueta.

Destino

En un zarzal dos palomas
alegremente zurean,
no saben que les apuntan
los ca?os de una escopeta.

La escalera

Los d?as son los pelda?os
de una escalera mortal
?Qu? nos espera al final?
La muerte.

Por otro lado,
no es necesario subir
para morir.
Contravenir lo mandado
-por voluntad o accidente-,
es un hecho anticipado
de la misma suerte.

Lo uno por lo otro

Estoy en paz,
he perdido la honra,
he ganado un rapaz.

Mentira.

Si miras adelante ves mentira,
si miras hacia atr?s, mentira y vuelta.
Mentira por abajo y por arriba,
mentira a la derecha y a la izquierda.

Parece, sin embargo, que el que observa
y dice que no es cierto lo que mira,
ignora que es mirado con reserva
por otros que le tienen por mentira.

Apuesta diferente es la que tira
por linde salom?nica la lira
y canta en su verdad lo que concuerda.

Pero hay una visi?n introspectiva
que intuye en lo de fuera la mentira
y da de la verdad raz?n interna.

Vientos del sur

A una mujer de Atapuerca
que tengo yo en el recuerdo,
en las pendientes muy pinas
se le escapaban los vientos.

?Qu? voy a hacer ?les dec?a
a los vecinos riendo-,
si se me salen del alma,
si se me van sin queriendo?

Mis haberes

Mis haberes son rocas
por la ma?ana.
Grandes y duras.

Van haci?ndose a golpes
piedras pesadas
hacia la una.
Por la tarde son gravas
innumerables,
como aceitunas.

Por la noche gravillas
que pierden peso
bajo la luna.

A las diez son arena,
polvo a las once,
polvo y espuma.

Y despu?s ya es un ?ter,
suave y ligero,
lo que me ocupa.

En el ?ter me duermo,
con sue?o dulce
de miel y az?car.

Pero luego las rocas
de la alborada
ceji-me-juntan.

La novia

Tengo una novia
que dice cuando se mira
que est? muy gorda.

Y no es verdura,
el suyo s?lo es un caso
de envergadura.

Caballero

Soy caballero,
refinado en modales
de los m?s bellos.

Y en corazones,
soy el m?s entendido
que haya existido.
Cultivo sue?os?

Si la plata o el oro
son el rasero,
tengo a montones,
soy tesorero.

Con dieciocho quilates
en el granero.

Campo de gules,
tonos azules?
soy caballero

Bien lo veis en el ala
de mi sombrero.

Sorpresa

Quien mira tanto a la calle,
puede que vea a su amado,
pero cogido a otro talle.

El verso

El verso sale
de las entra?as
por las rendijas
del coraz?n

Y va a los nidos
de las ara?as
que son las telas
de la raz?n.

El verso vuela
por las monta?as,
por los abismos
de la ilusi?n.

Y va a las hojas
y va a las ramas
y va a los troncos
y va a la flor.

El verso bebe
de las fontanas,
de los torrentes
de la pasi?n.

Y va a los cuerpos
y va a las almas
y va a los besos
y va al amor.

El verso empieza,
el verso acaba,
del verso vengo,
al verso voy.

Anticipo de las pr?ximas Expresiones

Transfiguraci?n

Ca?do de una lluvia artificiosa,
Irrumpo en el amor, junto a la rosa.

Y en esta luz plagada de colores,
me siento natural, como las flores.

As?, transfigurado, mis anhelos
est?n con las alondras, en los cielos.

Continuar?

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://paisajes.blogcindario.com
Publicado por Mariano.Estrada @ 13:57
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Domingo, 15 de abril de 2007 | 2:02
Nada de cansinas, sino interesant?simas y muy divertidas tus reflexiones. ?Sigue reflexionando as?!
Un beso, L.