S?bado, 10 de febrero de 2007
La ca?da del guindo

Tengo el alma ca?da. ?De d?nde? ?Y vosotros me lo pregunt?is? De un guindo. La ten?a all? hace tiempo, protegida del mundo, pulcramente instalada sobre un nido de t?rtola que, por insignificante, respetaban los transe?ntes que pasaban constantemente por el camino, porque hab?is de saber que yo viv?a en un guindo junto al camino ?Y qu? camino es ?se por el que pasaban tantas almas que no te ve?an? S? me ve?an, pero, como digo, respetaban mi soledad y mi independencia? Ya s?, ya s? que era una forma de ignorarme. Caminaban de prisa, con los ojos cargados de lujuria ?De lujuria? ?No querr?s decir de avaricia? S?, de avaricia y de lujuria, que ambas se juntan en los ojos abocados a la depredaci?n.

Yo les gritaba y les gritaba: ?Eh, amigos, por ah? no vais bien, ese camino s?lo os lleva a territorios sobresaturados y adormecedores, donde la vida se hace enfermedad y se adocena y el alma muere de hartura. Vais a convertiros en una bola de grasa, una enorme bola de grasa sobre la que se multiplicar?n despu?s los gusanos? ?Y este t?o que dice? -me hubiera gustado que me dijeran-. Pero s?lo se re?an entre dientes y sus labios, tal vez, murmuraban a los botones de sus camisas: ?qu? es eso que me zumba en el o?do, un mosquito? Y a m? me daba un coraje tan grande que a punto estuve en repetidas ocasiones de darme de morros contra el suelo ?Eh, amigos, no os dej?is atrapar por el enga?o, no baj?is a ese valle en el que poco a poco os hundir?is y perder?is la diversidad de la vista ?No veis que all? no hay lontananza ni perspectiva ni riqueza, sino carnaza que vosotros mismos convertir?is en carro?a y en desierto? ?En desierto? ?Qu? digo? El desierto tiene esperanzas y horizontes, en ese valle al que vais s?lo hay primeras impresiones y soledad, que es el muro en el que se estrella el arrepentimiento, porque hab?is de saber que no hay camino de vuelta, sino una larga desesperaci?n. Es cierto que llegar?is a un oasis donde habr? abundante comida, pero, ?qu? har?is despu?s de comer, sino comer nuevamente y entregaros a la lujuria y a la pereza? Oye, muchacho, t?, que eres joven y luces esos gestos joviales y esa aparente despreocupaci?n que te hace so?ador e inteligente: all? abajo no se puede so?ar, all? s?lo se come y se bebe?? ?Se bebe? ?pens? que iba a decirme, pero s?lo fue una apreciaci?n preventiva-?Vaya, esto est? chungo de veras, si un joven no detecta estas vaharadas de aliento espirituoso, es que no me oye ni Dios.

Por eso tengo el alma ca?da. Ahora estoy en el suelo y s? que no podr? subir nuevamente a la higuera ?La higuera? Hasta hace poco era un guindo, ?en qu? quedamos? Es igual, ya no puedo volver a mi peque?o nido de paja, sobre el que todas las advertencias se amortiguan y languidecen ?Para qu? he gritado tanto durante todos estos a?os? ?S?lo para que Munch me retratara? Voy a salir al camino para que las muchedumbres me pisen. No quiero vivir m?s en este guindo olvidado, cuyas flores primaverales, sobre las que ya no se posan las abejas, son tambi?n del olvido ?Flores, dices? Pero si es un guindo seco, ?es que no lo ves? S? lo veo, s?, ahora lo veo perfectamente. Voy a salir al camino para que la gente me atropelle y me sepulte ?El camino, la gente? Eres un ser verdaderamente obsoleto. Hemos cruzado los umbrales del postmodernismo ?y t? est?s hablando de flores, de caminos y de gente que los transita? El camino al que te refieres es una moderna autopista por la que la gente no anda por su pie, sino que ?circula? en sus lujosos carruajes y a una tremenda velocidad ?Y ad?nde van, si puede saberse? Es un capricho que tengo antes de entregarme a la abrasi?n de sus enormes ruedas de goma ?Ad?nde van, dices, alma ingenua e insulsa? Al valle que t? tan bien has descrito, lo que pasa es que cada vez tienen m?s prisa en llegar, no se sabe porqu?. Tanta prisa tienen que algunos ya ni llegan. Si te olvidas del guindo y abres bien los ojos, t? mismo puedes ver su juventud interrumpida por innumerables accidentes de circulaci?n y su carne desparramada en multiplicados amasijos de chatarra. Y ahora s?bete al guindo de tus sue?os y, si puedes, dile a la gente que se detenga?

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://paisajes.blogcindario.com
Publicado por Mariano.Estrada @ 2:26
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Comentarios
Publicado por Invitado
Domingo, 11 de febrero de 2007 | 12:43
Hola, Mariano:

Me pas? por aqu? finalmente, ahora que ten?a un poco de tiempo (y por tu otra web).
Grandes trabajos en ambas, una felicitaci?n.

Abrazos,

?me Noire
www.mijardindebambalinas.blogspot.com

PD: Me gustar?a saber como sabes mi nombre real, si es que lo he puesto en alg?n lado (por eliminarlo) o si es por otros medios. Quer?a decirlo por e-mail, pero no me deja acceder si no me registro.
Publicado por Invitado
Domingo, 02 de diciembre de 2007 | 10:19
Saludos, compa?ero.

Titulamos igual, casualidades de la red... Google me dio la noticia de la coincidencia... :)))

Un abrazo

http://satiricae.blogspot.com