Jueves, 23 de marzo de 2006
Sobre el ultraje del lenguaje, al que se refiere Soyinka

Mi querido Tr?bol de hojas desmayadas (*):

Soyinka dixit:

?Los poetas debemos rescatar el lenguaje del ultraje de los pol?ticos, para ellos es como un abuso de menores, necesitan violarlo para destruir una realidad con otra?

Como le promet? a vuecencia, voy a referirme a estas palabras pronunciadas por el Premio Nobel de Literatura, el se?or Wole Soyinka, en uno de los actos celebrados en Oviedo con motivo del D?a Mundial de la Poes?a. Actos que fueron patrocinados por la Fundaci?n Pr?ncipe de Asturias.

Lo primero que se me ocurre decir es que el lenguaje sufre mil ultrajes cada d?a. Y no s?lo por parte de los pol?ticos, sino tambi?n de los periodistas, de los funcionarios, de los administradores de fincas, de los ap?stoles de la verdad, de los abogados, de los trileros, de los licenciados en apolog?tica, si es que existe tal cosa. Pero tal vez el mayor de los ultrajes provenga de la televisi?n ?Por qu?? No ya por las palabras que a su trav?s se difunden, sino precisamente por las que se silencian. Me explico: en la inmensa mayor?a de los programas de televisi?n no se manejan, pongamos por caso, m?s de mil vocablos (puede ser otra la cifra, pero poco importa) ?D?nde quedan los otros? En el pozo del tiempo. Se ha perdido as? aquella magn?fica riqueza verbal del pueblo llano que el genio de Cervantes puso con tanta maestr?a en la boca de Sancho Panza. Puede que la gente anterior a la televisi?n le diera cien patadas al diccionario, pero la imaginaci?n que ten?a supl?a con creces el ultraje. Part?a las palabras, las injertaba, las empalmaba, las deformaba y las recompon?a. Y si era necesario, las inventaba. He ah? una riqueza perdida. Ahora el pueblo llano, es decir, la gente, no pronuncia palabras que no salgan de la pantalla de la televisi?n ?Habr? mayor ultraje que este? ?Habr? mayor violaci?n que la que produce el silencio y el olvido?

As?, pues, yo le recomendar?a al se?or Soyinka que, al margen de mandar a los pol?ticos a la escuela, cosa por otra parte que est?n pidiendo a gritos, se fijara un poco m?s en la televisi?n, porque, a mi modo de entender, es la que marca la pauta de la pobreza ling??stica y, por tanto, es la que comete con m?s sa?a el ultraje al que ?l se refiere. Y la televisi?n, claro, es indisociable del poder y del dinero. Y ah? est? atrapado no s?lo el lenguaje, sino la forma de la realidad en el presente y en el inmediato futuro. Ah? estamos atrapados todos como s?bditos, desde los ricos occidentales, que lo tenemos como bandera, hasta los despose?dos africanos, que lo tienen como se?uelo y como zanahoria. Tan atra?dos se sienten por el espejismo que nosotros representamos, que est?n dispuestos a morir en pateras para, si finalmente no mueren, acariciar la posibilidad de vivir entre el sudor y la prisa, esas cosas por las que hay que pasar para poder tener una casa, un coche, una televisi?n y pagarse una comida de vez en cuando en alg?n restaurante. Por cierto, el lenguaje gastron?mico, y alg?n otro de rabiosa actualidad, es de una riqueza indescriptible que se supera cada d?a, y, parad?jicamente, est? muy asociado a la televisi?n, al poder y al dinero ?Por qu? ser?? Porque es el mejill?n que confirma la regla.

Pero no hay que preocuparse, se?or Tr?bol alica?do, la humanidad tiene recursos suficientes y de sus grietas silenciosas sale floreciendo la primavera, que es nacimiento e ingenuidad, que es pureza y vida. El arte en general y la poes?a en particular han resistido los embates del poder y de la guerra, del hambre y de la enfermedad, as? como las terribles embestidas del tiempo. Si repasamos la Historia desde Altamira, nos encontramos con que siempre ha habido alguien, y acaso siempre lo haya -al menos hasta la hecatombe final-, que entre tantas dificultades, muchas de las cuales son aut?nticas trampas, termina sacando a la luz alguna maravilla para asombro del mundo.

Posdata: Soyinka es un negrazo simp?tico de sonrisa f?cil y blanca que fomenta el desarrollo social africano, defiende la libertad de expresi?n y, como yo, se siente un poco ?rbol, eso s?, un ?rbol africano y gigante, posiblemente un baobab, en tanto que yo me siento un roble de la Carballeda zamorana, que s?lo puede ser un humilde rebollo.

Un abrazo
Mariano Estrada

* Tr?bol es un amigo que tiene la mala costumbre de disfrazarse
Publicado por Mariano.Estrada @ 5:47
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