Lunes, 06 de marzo de 2006
Del nacionalismo imperante a los Ciudadanos de Catalu?a


Del nacionalismo espa?ol, que llevaba mucho tiempo acomplejado por sus sentimientos de culpa, casi todo el mundo tiene una imagen muy mala, cosa que utilizan en su provecho los nacionalistas de otras latitudes, que ahora abundan como las rosquillas, utiliz?ndolo en forma de recordatorio de antiguos y malos comportamientos. Pues bien, el nacionalismo catal?n, que para quienes lo sienten es el complemento de Dios, ya que no el sustituto, es exactamente lo mismo que el denostado nacionalismo espa?ol, y aun lo supera en radicalidad, exclusividad y persistencia. (Tal vez porque el nacionalismo espa?ol no necesita perseguir una naci?n, que ya tiene, mientras el catal?n, de momento, la tiene solamente en lontananza, como una zanahoria en el cacumen).

En las noticias de estos d?as se han visto las aberraciones a las que recurri? el Honorable Pujol para hacer ciudadanos obedientes a la doctrina nacionalista que ?l represent?, ahora lo sabemos, durante un tiempo excesivo. Y eso que dicen que Pujol era la moderaci?n en persona y que siempre velaba por la gobernabilidad del Estado. Cosa que hac?a con la mano derecha, mientras con la izquierda iba metiendo cu?as de ciza?a y, como hoy se ha podido demostrar, de una forma que le honra muy poco: vigilancia, persecuci?n, condena a las mazmorras del silencio y del olvido a aquellos que se resist?an a ser s?bditos y se empe?aban en ser ciudadanos. Aunque muchos ya lo sab?an. Como sab?an que su partido se apoyaba descaradamente en la corrupci?n econ?mica y en el clientelismo pol?tico, lo que, por supuesto, es un buen punto de partida para fundar una naci?n que se precie.

Durante todo este tiempo,los otros espa?oles no s?lo call?bamos (en parte porque no sab?amos de la misa la media), sino que evit?bamos a toda costa decir inconveniencias contra el honorable Presidente, porque ?ste y su partido las interpretaban como insultos a Catalu?a. Y eso no, Catalu?a no pod?a ser manchada ni siquiera a trav?s de persona interpuesta, ya que era el espejo p?blico en el que nos mir?bamos nosotros, el llamado resto de los espa?oles, ya que Catalu?a era el summum, o sea el rien ne va plus. Luego supimos que los trapicheos, tejemanejes y deslealtades de Pujol quedaban detr?s del azogue. Bueno, algunos ya estaban avisados, porque hab?an rechazado la malsana propuesta de entrar en ese juego sucio, que consist?a, entre otras cosas, en cerrar el paso a profesionales de la administraci?n que no comulgaban con sus enormes ruedas de molino. Me refiero a gente como Albert Boadella que, desde el principio, ha tenido las cosas muy claras y as? las ha expresado de m?ltiples formas. Tanto que ahora le llaman nacionalista espa?ol y derech?n de mierda, a ?l, que ha llevado el nombre de Catalu?a a todas partes y tiene un recorrido limpio y completamente revolucionario.

Por su parte, Maragall, ya hac?a mucho tiempo que iba mandando mensajes realmente expl?citos y reveladores, que si la antigua corona de Arag?n, que si la asimetr?a federal, que si Catalu?a se ha cansado de ser solidaria... Gracias a la magia de las combinaciones postelectorales, Maragall acab? echando a CIU del poder, a los efectos representado por el dandy Artur Mas, candidato con el que Pujol pensaba seguir manteniendo la bicoca de la oca, y se juntaron con los republicanos de Ezquerra, que son nacionalistas en el punto m?s alto de la escala de Richter, es decir separatistas irredentos y odiadores declarados de Espa?a.

En el fragor de un debate en el Parlamento de Catalu?a, salieron a la luz las miserias del porcentaje "corrupcional", cifrado en el tres por ciento de la almoneda corriente, pero en pro de sacar adelante el Estatut, se tragaron el polvo de la corrupci?n generalizada y vergonzante, como se tragaron el hormig?n del Carmelo, que era mucho y gordo. Y ellos, los separatistas republicanos, que llegaban impolutos al poder, se hicieron c?mplices del delito m?s prolongado del mundo: el que estuvo practicando Convergencia y Uni?n durante 24 a?os consecutivos, que se dice pronto. Todo por la cosa nostra, dijeron. Luego hicieron pi?a y, conjurados como mosqueteros invencibles, quedaron a partir un pi??n, tragando sapos y culebras y guardando las navajas para un momento m?s oportuno. Finalmente, animados por la clarividencia pol?tica de Zapatustra, que otros llaman iluminismo, corrieron con el Estatuto a Madrid, donde todo se ha vuelto cintur?n, tr?fico y manifestaciones. Parec?an ni?os buenos e inocentes, casi un poco bobos, de esos que jam?s han roto un plato ni un virgo ni un pupitre. Salvo, quiz?s, la representante del PSC, que se sali? un poco de madre y, como Madre, habl? de sentimientos personales y patrios por los que ella misma quedaba insertada en el Estatuto.

Dentro de un secretismo impresentable, hubo reuniones por parejas: fren?ticas, nocturnas, multiplicadas, apasionadas, en las que dicen que se dieron buenos julepes, pero es posible que tambi?n jugaran al mus, ya que no acababan de ponerse de acuerdo y hab?a espacios en blanco. Envido. Juego s?. ?Pares? No, ?pares t?? Tres de treinta y una....Hasta que un d?a se produjo el ?rdago a la grande o milagro gozoso de nuestra se?ora de la nocturnidad: Mas y Zapatero, despu?s de una reuni?n maratoniana, llegaron a un acuerdo que, m?s all? de una idea sobre la financiaci?n, nunca se ha llegado a especificar demasiado: el acuerdo de las inconcreciones, el acuerdo de las rebajas del Corte Ingl?s, el acuerdo que dejaba en sus mentores la sospecha de la traici?n y del camaleonismo pol?tico de alcoba ?Guau! Otra cosa es que Maragall, que fue ninguneado por su jefe de filas despu?s de servirse de ?l, se acabara agarrando al sill?n y, con la ayuda de ERC, haya decidido no convocar elecciones anticipadas, imposibilitando de momento que el dandy Artur Mas se levantara victorioso sobre su canosa cabeza de turco. Porque estaba cantado: Mas ten?a que volver al poder para que Zapatero pudiera salir de un enredo monumental, de los que Felipe Gonz?lez ha llamado charcos, en el que ?l solito se hab?a metido con una fe de carbonero visionario que a algunos les lleg? a poner los pelos de punta. Naturalmente, el acuerdo con Mas fue recibido por ?stos como si fuera el desembarco de Normand?a, que ?se s? fue el principio del fin.

Y as? estamos, en esa batalla que no se sabe si va a llegar a buen puerto. Pero de pronto irrumpe en la cancha pol?tica de Catalu?a, a pesar de las trabas nacionalistas, un equipo dispuesto a intervenir en el juego para cambiar de rumbo el partido. ?C?mo? Jugando sin las cartas marcadas y poni?ndolas todas boca arriba, llamando a las cosas por su nombre, pidiendo imparcialidad en el arbitraje, se?alando penalti cuando haya habido penalti, siendo honestos con ellos mismos, siendo catalanes sin renunciar a ser espa?oles, poniendo en evidencia los trucos de los malabaristas y las inconsistencias de los iluminados. Sac?ndole los colores a ese nacionalismo totalitario, mand?n, intervencionista, casi m?stico, casi religioso que reclama una obediencia sin l?mites a todos los habitantes de Catalu?a y unos derechos sobrenaturales a todos los ciudadanos de esta Espa?a confusa y un poco resignada a que, de ahora en adelante, haya autonom?as m?s ricas y, en consecuencia, autonom?as m?s pobres. Mientras tanto, el Presidente Chaves le da el t?tulo de hija predilecta de Andaluc?a a la Duquesa del Amanecer, toda cabellera ensortijada.

Ese equipo se llama Ciudadanos de Catalu?a y su pedigree y su declaraci?n de intenciones han sido expuestos el s?bado por Arcadi Espada con una claridad encomiable y muy poco frecuente que, sin duda, los que entendemos que todo nacionalismo sin freno acaba siendo un caballo desbocado, tenemos que agradecer y, en lo posible, apoyar. No para avivar el nacionalismo espa?ol, sino al contrario, para bajarles los humos a todos los nacionalismos existentes, que son por naturaleza rampantes; no para empujar al PP a la radicalidad, sino a la moderaci?n y a la templanza. Digamos que para que todo vuelva a sus t?rminos justos, donde todos podamos vivir y convivir, donde todos podamos opinar e incluso defender lo que opinan aquellos con los no estamos de acuerdo, que ?se es el modo de defender esta democracia nuestra un poco desasistida y un mucho desconfigurada. Otro d?a hablaremos de las listas abiertas. Hoy quiero darles la enhorabuena a Arcadi, Az?a, Carreras, Boadella... y a todos esos valientes catalanes, llamados Ciudadanos de Catalu?a, que se han atrevido a plantarle cara al monstruo de las cuatro cabezas.

Posdata: ha terminado la Convenci?n del PP. Es una pena que Arnar y sus huestes sigan teniendo tanto predicamento. Va a ser muy dif?cil el pacto con el PSOE. No obstante, yo creo necesario ese pacto, porque nos estamos cargando la convivencia. Estamos rompiendo algunos lazos que hasta ahora nos manten?an unidos. ?Qu? ha pasado? No s?. Como siempre, vas a tomar un caf? con los amigos, pero ahora hay que pensar bien lo que dices.

Mariano Estrada
Publicado por Mariano.Estrada @ 3:55
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Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 11 de abril de 2006 | 22:12
?Hab?is visto ya el documento con art?culos sobre los nacionalismos que anda circulando por Internet?
Por si no lo encontr?is, est? en eMule buscando por "nacionalismo alrededores". Es Buen?simo!!!