
Foto tomada de internet sin ánimo de lucro
Luna proyectada, luna menguante
Luna proyectada
Desde la noche te veo,
luna de amor, alunada,
con una luz rebosante
y, sin embargo, prestada.
Jamás te vi como ahora,
estrella, tan solitaria;
no vi jamás unos ojos
hundidos tanto en las lágrimas.
Luna de amor, luna llena,
luna lunática y clara:
¡Cómo te ahogan los llantos
de los amores que acaban!
¡Cómo te saben las tripas
a desazón y a resaca;
y a corazón desbravado
y a habitación desahuciada!
¡Qué bien conoces las penas
del que está solo en el alma,
desvencijado por dentro,
deshabitado en la casa!
Desde la noche te miro,
desde la noche y la nada;
y sólo tú, luna buena,
y sólo tú me acompañas.
Tengo la copa vacía,
tengo el ayuno en la entraña;
yo soy borracho de amores
y la abstinencia me mata.
Luna, lunar, lunarcito,
tú eres mi copa lejana;
yo te he llenado de versos,
que son de amor, en palabras.
Mujer de luna menguante
Mujer de luna menguante,
dama olvidada.
Yo tengo un canto de grillo
bajo mi almohada.
Palor de lámpara antigua
y arrinconada;
te canta a ti, que estás sola,
las otras van en manada.
Lunar menguante, chiquito,
escueta luna cercada;
desnuda como mis manos
enamoradas.
Yo tengo un beso en la boca
que si no es tuyo no es nada.
De la serie “Poeminos”
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios