Domingo, 15 de enero de 2012

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Poemas con dedicatoria sobrevenida



Explicación de la falla

Queridos amigos: estaba releyendo algunos de los trabajos recogidos bajo el nombre de “Expresiones propias”, donde se incluyen, entre otros, los “Poeminos lunáticos” y los “Poeminos de amor”. De pronto, al leer el titulado “La Alcaldesa”, se me vino a las mientes doña Rita Barberá, persona que no necesita presentación. Y no es que la Alcaldesa de Valencia, cuyo sello de identidad pudiera ser el arrojo, se parezca en nada a la del poema, sino que hay cosas que suceden así y poco puede uno hacer para evitarlo. De lo sí estoy seguro es de que esa relación casual que se ha producido en mi mente, se va a convertir de facto -y por arte de birlibirloque-, en una relación de causa y efecto. Es decir, ya no volveré a leer nunca este poema sin pensar en la Señora Barberá, aun en el supuesto de que dimitiera de su cargo, lo que parece poco probable por ahora. Que ella me premie con una sonrisa si le parece bien o me castigue con el rictus del cabreo si le parece mal, que yo estoy dispuesto a ir con diligencia del agradecimiento a la disculpa. En todo caso, a mí me da la impresión de que, políticamente, el hecho no tiene ninguna relevancia y de que moral y éticamente es inocuo.

El problema es que, como ya había saltado la chispa, ésta se reprodujo unas cuantas veces más al seguir leyendo los referidos trabajos. Así, en “Vientos del sur” me encontré con la Duquesa de Alba y en “Edades” me encontré con don Manuel Fraga y con don Santiago Carrillo. Valga para todos ellos lo dicho para Rita Barberá, como es obvio.

Los dejo aquí con tres indicaciones. Primera: el dedicado a Zapatero es la excepción a lo que acabo de decir, dado que no es exactamente un poema mío, sino una pequeña parodia de unos versos de Calderón de la Barca, que fue hecha a propósito de un artículo que escribí hace más de un año. Segunda, las manos que me hicieron pensar en Rubalcaba no pertenecen a la serie “Expresiones propias”, sino al libro “El cielo se hizo de amor”. Tercera: a modo de elemento de distorsión, despiste o ironía, he metido un pequeño gazapo.
 
Finalmente, sugiero que no se busquen parangones entre la materia tratada en el poema y el personaje que carga con la dedicatoria. Y si en algún caso los hay, no fueron escritos a propósito, como es fácil de ver, sino adjudicados a posteriori como en un acto reflejo.

Un abrazo


Poemas con dedicatoria sobrevenida


La Alcaldesa

A Rita Barberá

Su forma de andar era tan tiesa
que todos la llamaban la Alcaldesa.

Tercamente, con paciencia,
esperaba una lejana contingencia.

No estaba adscrita a un partido.
Ella no, su marido.

Su marido, sin embargo,
no logró mear tan largo.

Como honrado que era, y bueno,
lo ponían en la lista de relleno.


Entre ríos

A Mariano Rajoy

Si se te acaba el trabajo,
escucha bien, rapaciño,
pues necesitas dinero.
Ven a currar en el tajo,
que tengo yo, porque es miño,
y está a la orilla del Duero.


Alzheimer

A Adolfo Suárez

Un legado de historia
es la memoria.
Pero el olvido
es la goma que borra
lo que ya ha sido.


La cuentas claras

A Cristóbal Montoro

En las escuelas de Guadalhorce,
siete y seis suman trece,
y una catorce.


Tierra

A Miguel Arias Cañete

He de volver a la tierra,
vivo, muerto o reencarnado,
para ser lo que ya he sido,
para andar lo que ya he andado.

Para ser esa pradera
en la que pace el ganado,
quiero que suelte la costra
mi corazón asfaltado.

He de ser tierra de nuevo
en la que se hunda el arado.


Parodiando a Calderón

A Zapatero

Zapatero, a tu mandato
término fatal llegó.
Ya no serás Presidente,
será Mariano Rajoy.


Adivinanza

A Rubalcaba y a Chacón

Porque mi nombre es Donoso
y habito una madriguera,
me ronda una compañera
que quiere hacerme su esposo.

Por mí está bien, soy dichoso
y ella es osada y es fiera.



Edades

A Manuel Fraga y a Santiago Carrillo

Hay una edad que se vive,
hay una edad que se siente,
hay una edad que se piensa,
hay una edad que se teme.

Yo temo más los sesenta
que el doble, los ciento veinte.


Tus manos

A Rubalcaba

No tienen sitio tus manos
entre mis manos.
No tienen sitio.

Porque sus leves temblores
no son de amores,
sino de frío.

Las manos enamoradas
no están calladas.
Hablan a gritos.

Tus manos están vacías
y entre las mías
no tienen sitio.


Vientos del sur

A La Duquesa de Alba

A una mujer de Atapuerca
que tengo yo en el recuerdo,
en las pendientes muy pinas
se le escapaban los vientos.

¿Qué puedo a hacer –les decía
a los vecinos riendo-,
si me se salen del alma,
si me se van sin queriendo?


Explanations

A Clara Ciones

¿What is qué?
¿How is cómo?
¿Where is dónde?
¿Casi is almost?

Well is bien,
but is pero…
early is pronto.

¿What is pasa?

Poca thing,
pasa is happen,
all is todo.

Continuará…

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com


Publicado por Mariano.Estrada @ 13:25
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