jueves, 31 de marzo de 2011

Jorge Luís Borges. Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

 

 Vindicación de JL Borges

 

Sólo podemos dar lo que ya hemos dado. Sólo podemos dar lo que ya es del otro (JL Borges)

Los textos que dejo a continuación forman parte de un libro titulado “Vindicación de JL Borges” que, con la salvedad de algunos fragmentos, no verá nunca la luz. Lo digo con total seguridad, a pesar de ser autor de otro libro del que pensaba exactamente lo mismo hasta que el tiempo ha venido a corregirme y a relativizar ese absoluto categórico. Se trata del libro “Vientos de soledad”, cuyos poemas he ido desgranando por ahí, en los medios a mi alcance, y del que ahora pienso con recuperada seguridad que un día va a ser irremediablemente publicado. Y digo publicado para referirme a una edición en papel, tal como mandan los cánones.

Lo que pasa es que hay diferencias sustanciales entre estos dos libros, siendo la más significativa la que dice por lo llano que “Vindicación de JL Borges” no está a la altura. No lo estuvo nunca,  ni siquiera en el momento en que fue escrito, veintitantos años atrás, y a pesar de haberlo hecho con un entusiasmo devoto, ya que se trataba de ofrecer un homenaje sentido y sincero a este gran escritor, poeta y hombre, que tuvo sobre mí una considerable ascendencia durante los largos años de mi formación literaria. Formación que sigue en este día de Marzo de 2011, en el que habitan los vientos, las flores y las mariposas. Los vientos del amor y de la guerra. Las flores del bien y del mal. Y las mariposas de todos los tamaños y de todos colores.

Es cierto que no se hubiera hundido el mundo si se hubiera publicado en su día, pero no por publicarse hubiera mejorado la calidad de su contenido ni hubiera dejado de ser un alma en la sombra.

Un abrazo

 

El Otro

Con toda claridad, lo cual no niega que pueda ser un ensueño, vi la espalda de un hombre que se alejaba. Mis ojos le siguieron con dolor hasta doblar una esquina. De pronto, empezó a faltarme el aliento. Me sentí cansado, me vi desfallecer, caí, perdí el sentido... La forma en que me reanimaron es algo que desconozco. Sé, no obstante, que a escasos metros de allí, justo al doblar una esquina, había caído otro hombre. Y que estaba muerto. Todos coincidieron en decir que se me parecía. Lo que nadie quiso saber es que aquel hombre era yo. Muchos se extrañaron de mi desaparición fulminante apenas conocido el suceso: “Se ha esfumado como por arte de magia”. Pero fueron tranquilizados por la razón y la lógica: “Habrá salido corriendo”. A pesar de que, desde entonces, no han vuelto a verme jamás. En cambio, yo me he encontrado de nuevo con el otro. Ahora soy feliz, ligero como el aire. No en el cielo. No en la tierra. No en un cuerpo o un alma... En algún lugar deportado de la memoria, anterior al envilecimiento de la cordura.

 

Lo que somos

Somos sucesión de los que fueron. Pero nada somos, sino savia de los que ya son sucesores. El tiempo nos arrastra hacia un final, que es siempre un principio. Pero no somos ríos que desembocan en ríos y al final son mares y ríos. No somos norias (Nunca el hombre cargará dos veces con el agua de la vida). No somos ruedas, ni relojes, ni días que suceden a los días ¿Qué somos, entonces? Somos esa lente que pretende ver lo que fuimos. Somos ese anhelo que quisiera saber lo que seremos. Acaso somos también la ilusión de ser otros y los mismos.

 

Olvido

Has entrado en el orco por la puerta visceral, como tus ínclitos predecesores. Tu nombre es Mataluz, habitas el cabildo 92 por causa que se debe a la fortuna. No preguntes, nadie te conoce. Has cumplido con creces los años de la dicha. De hoy en adelante, sufrirás los sarpullidos de una sarna sin gusto. Te ha elegido la piedra. El Cíclope te mira, compasivamente, desde la larga abstracción de su memento.

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog: http://marianoestradavazquez.blogspot.com/

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

 


Publicado por Mariano.Estrada @ 20:13
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Publicado por Invitado
jueves, 31 de marzo de 2011 | 20:51

Maravillosas líneas, palabras adheridas, silabas bailarinas, magnificas siempre, tanto en tus explicaciones de esos escritos que supuestamente algún día irremediablemente serán publicados, como de este Borges que es un monstruo contemplado. Un beso Mariano. Irene Comendador

Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 31 de marzo de 2011 | 21:13

Gracias, Irene, por este generoso comentario. Sólo quiero hacerte una precisión: no serán tan buenas estas líneas cuando te han inducido a entender lo contrario de lo que yo quise decir. El libro que un día será irremediablemente publicado es "Vientos de soledad", y no "Vindicación de JL Borges", por juzgar que no está a la altura. Y me refiero al conjunto del libro, no a determinados fragmentos. Tal vez tenga que repasar mis explicaciones, jaja. Gracias y un fuerte abrazo.

Publicado por Lidia
viernes, 01 de abril de 2011 | 21:47

¡Querido Mariano, ambos compartimos pasión por Borges!

A mí me tiene últimamente obnubilada con "El hacedor", que leo y releo una y otra vez, y siempre descubro en él algo nuevo. Y también te admiro a ti, ya lo sabes: igualmente te leo y releo con la misma curiosidad y pasión de la vez primera. Pero no comparto en absoluto tu opinión de que hubiera sido un desastre que viera la luz esa "Vindicación de Borges". Seguro que todos habríamos aprendido muchas cosas, de él y de ti.

Te envío un fuerte abrazo y mi deseo de que pases muy feliz fin de semana.

Un beso!

 

Publicado por Mariano.Estrada
sábado, 02 de abril de 2011 | 12:57

Hola, Lidia:

Y yo siento pasión por ti, jaja. Lo digo en serio, cada vez que veo un comentario tuyo flotando en el ambiente de alguno de mis blogs, el alma se me pone contenta. Como si hubiera bebido un elixir, bálsamo o pócima.

El Hacedor lo leí con veintitantos años, luego volví a leerlo en tiempos más recientes, aunque ya un poco lejanos. Pero es un libro al que he vuelto a menudo para releer alguno de sus textos.

Me maravilla esa fe ciega que tienes en mí, queridísima Lidia, y me alegra ver que por una vez en la vida estamos o seguimos estando en desacuerdo. El libro “Vindicación de JL Borges” no aportaba gran cosa entonces, y menos ahora que ha pasado su tiempo. Tal vez vuelva a colgar algunas cosillas como las que ahora he colgado, pero nada más. Sin embargo, te doy las gracias en un abrazo grande, enorme, superlativo.

Ah, y me alegro muchísimo de que hayas vuelto a editar tu “viejo” blog. Ya pasaré por allí… Un beso

Publicado por Invitado
viernes, 08 de abril de 2011 | 17:51

Creo que era Borges el que decía que los sitios por donde pasamos los llevamos con nosotros, están en nosotros mismos.

Wikinsson te reclama, pecador.

Abrazos

Publicado por Mariano.Estrada
sábado, 09 de abril de 2011 | 17:50

¿Pecador me llamas? ¿Eres tú acaso el propietario de la Pradera? Te hice señales de humo y no acudiete a rescatar a Miss Wikinson, a quien las huestes del Camino han dejado "soltera y sola en la vida, por una mala partida". Ladrón, vás a morir... Un abrazo