
Foto tomada del Blog de fotografía digital ZENY Z LEDU, de Marina Vicente Moreno
Ver el PPS de Mar:
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Hasta el fondo
Iba a colgar a pelo este soneto, como si se tratara de montar un caballo, pero me dije ¿A pelo? Los jinetes lo montan con sillín, evitando escoceduras en las antípodas. Y me fui a buscar una almohada muelle para poner sobre seda la delicada carne de los fondales. Lo que pasa es que la almohada que encontré era macho y, en lugar de tener un apoyo, tengo una intromisión que me ha sacado escamas en los derrumbaderos del orto ¿O qué pensaba usted que eran las antípodas, si hablamos de jinetes y de cabalgaduras?
Y, como queda claro que es macho, he aquí el almohade, cuya bravura se ofrece sin emascular.
Es éste:
...
-Entonces… ¿por qué no escribes más (sonetos)?
-Por la misma razón que los arquitectos no hacen más catedrales góticas. Y mira que hay arte en las catedrales góticas… Ya sé, ya sé que la comparación no es la más adecuada, pero, en cierto modo, el soneto “No me mueve mi Dios para quererte” resiste la comparación con un templo cristiano. O con una obra de Haendel. O con un cuadro de Boticelli
-Creo que nos hemos ido un poquito
-Vaya, pues haberse ido es casi igual que estar loco. De ahí a escribir sonetos…
-¿Quieres decir que hay que estar loco para escribir sonetos?
-Para eso y para escribir poesía en general
-Pero tú escribes poesía, en general…
-Claro, y también estoy loco ¿O no?
-Pues mira, sí, me has convencido, estás como una cabra zamorana. Además, la opinión que yo tengo de tus sonetos no es tan buena como te he dicho. De hecho, creo que es mala de solemnidad. Y tu poesía en general es estúpida, como ya se encargó alguien de decirte por e-mail. Y todos tus escritos son un derroche inútil y una vana pretensión de belleza…. Ya está bien de alabanzas sin cuento, leche… Joder, con el tío. Le preguntas y no responde, le llamas y no sale a la puerta. Quieres meterle en el carril y él se empeña en andar a salto de mata. Has de saber, fenómeno, que la poesía y la nada son la misma persona. Que te baile el agua San Remo, si quiere. Con la pala. La coba es patrimonio de los políticos, tú se la das y ellos te dan la subvención o te adjudican la obra. Pero, ¿qué sois los poetas, en el caso de que tú seas realmente un poeta y no un vulgar sensiblero con fuertes desviaciones hormonales y un factor sicótico en la personalidad? Dime, ¿qué sois los poetas, después de todo, sino unos pobres ilusos que andan por ahí, como indigentes, a la caza de unos cuantos lectores? Te tuve amor, pero era falso, ahora ya estás en el olvido…
Y, por si algo hiciera falta, la previa:
Ámame con todo,
quiéreme con alma,
cúrame la herida
del amor, que sangra.
Y ahora ya sí, el soneto:
Hasta el fondo
Por la sola razón de ser humano
y querer ser querido humanamente,
he venido a gozar con la serpiente
de la fruta jugosa del manzano.
Exprimí el corazón en cada grano,
sometido al rigor de la corriente:
reposado, solícito, ferviente,
en otoño, en invierno o en verano.
Y pretendo fundirme con la vida
traspasando el pecado y la frontera,
hasta amarte en la entraña, compañera.
Hasta hacerme costura de la herida
que provoca la savia venidera
cuando se abre a la luz y sale fuera
Del libro "Vientos de soledad"
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://marianoestradavazquez.blogspot.com/
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
Decía nuestro poeta Antonio Machado que de diez cabezas nueve embisten y una piensa. Todos tenemos algo de locura, de tontos de remate algunos minutos al día y soltamos boberías de vez en cuando. Los que dícen vivir sin ninguna locura, ni son tan sensatos, ni tan sabios como se imaginan. Lo sabio consiste en no rebasar nunca el límite. Y en ese término de sensatez y cordura estás tú, Mariano.
Muy apasionado el soneto, como siempre.
Ascensión
Hola, Ascensión:
¿Hemos hecho esta sociedad y nos llamamos cuerdos? No, realmente, ésta es una sociedad hecha por listos. Estúpidos, pero listos. Y a los que manifestamos ante el mundo un punto de locura, porque nos estremecemos con el crecimiento de las hojas en primavera, nos tienen reservada la arena de los desiertos. La locura es peligrosamente lúcida. Para estar en el cotarro de esta sociedad, hay que ser sumiso y seguir el engranaje de los cuerdos que nos han guiado hasta aquí, que son camaleones y ocultan el color de la hipocresía.
¿Es mucha locura, la vertida? La mayor virtud del loco, y también su mayor defecto, es que no calla.
Gracias, Ascensión. Me ha gustado tu comentario. Un abrazo
Yo acepto de mil amores
ser presa de un sensiblero
o de iluso pordiosero
a la caza de lectores
y prestaré mis favores
de admiración y respeto
a quien me señala el reto
de aproximarse a lo humano
como lo haces tú, Mariano,
con este bello soneto
Y preciosa también la presentación de Mar
Un abrazo.
Santos