miércoles, 13 de octubre de 2010

Zapatero se hunde. Rajoy espera. Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

 

Parodiando a Calderón o el fin de Zapatero

 

Llevamos ya un tiempo en que los hados no le son propicios a Zapatero. Ni las encuestas tampoco. En la más favorable de todas las publicadas, el PSOE  se queda a 13 puntos del PP. Una distancia que parece insalvable de aquí al 2012, año en que se celebrarán en España las próximas elecciones generales, pero que puede ser mayor todavía -en cuyo caso sería escandalosa-, si en las elecciones catalanas, ya inminentes, se produce un descalabro del PSC, como todo parece indicar. Con  Montilla de aperitivo.

Luego está la debacle que, en las autonómicas del 2011 -también según las encuestas-, puede producirse en Andalucía, donde Griñán es un epígono muy poco aventajado de Chaves, tal vez porque los tiempos han cambiado un porrón. Los tiempos, las bicocas, el paro y la economía. Y ello sin olvidar a Barreda que anda haciendo juegos malabares en Castilla-La Mancha para ver si la señora Cospedal no se le sube a las barbas, donde parece que tiene un ojo y un pie. Siempre según los sondeos, claro, que, curiosamente,  ya no le gustan tanto a Pepiño como le gustaban hasta el malhadado suceso de la señorita Trini. Por cierto, a nadie le han gustado tanto las encuestas como Alfonso Guerra, al que las mujeres del PSOE acusan ahora de machista. Y nadie las ha manejado nunca tan bien. Pero Guerra sólo hay uno y últimamente se le ha revuelto en las tripas a Pepe Blanco, que presume en Galicia de lo que le va faltando en Madrid, donde hasta hace poco era omnímodo.

Finalmente, el panorama se acaba de complicar en Extremadura, donde se ha producido una escisión en toda regla. Y en todo cartabón. Y es que Ibarra dio mucha caña pero no supo dar Vara. No sé si su discípulo Guillermo no ha sabido hacerlo mejor o es que no ha podido, pero la cosa está chunga-chunga y los sondeos anticipan un empate técnico, y ello sin contar con el daño que previsiblemente hará ese centenar de pragmáticos fugitivos que, viéndole las orejas al lobo, se sumarán a la lista más votada. A lo que el PP no hace ascos precisamente.

Y a todo esto, ¿dónde está Zapatero? Pues anda por ahí, el hombre, vendiendo aire y humo, ya que no puede vender otra cosa. Tratando de convencer a tirios y a troyanos, de engañar a montescos y a capuletos. Poniéndose al lado del enemigo, que ahora lo tiene en casa, para clavarle el puñal en cuanto pueda. Pobre Tomás Gómez, con lo bien que estaba él en su pueblo de Alcalde y muy señor mío. Es cierto que se ha merendado a Trinidad Jiménez, es decir, a Blanco, a Rubalcaba y a Zapatero. Los tres juntos y  de una sóla tacada. Gómez  dice ser la esperanza de la Comunidad de Madrid. Y tal vez se lo crea. Lo que no ha entendido muy bien es que los madrileños tienen una Esperanza mayor. Tan mayor que es de agárrate que hay curvas. Y es esa Esperanza la que, por ser devoradora de candidatos y por estar él tan bueno como dicen las féminas, quiere tomárselo de desayuno. O de cena. Que lo consiga ya es otra cosa. La margarita dice que sí.

En fin, que hablando del de Parla se nos ha vuelto a escurrir el de León, que es Zapatero y remolón. Y a Zapatero, las encuestas lo cosen a puntadas bien gordas. Hasta el punto de que, actualmente, es el líder peor valorado del parnaso político de España. Pero es que en su propio partido hay bocas calientes que ha empezado a decir que Zapatero no es la solución, sino el problema. Por cierto, esas bocas han tardado bastante en percatarse de esta mera cuestión. Mucho más de lo que tardó Zapatero en percibir la crisis. Que se dice pronto.

Y bien, hasta aquí hemos llegado con el análisis. Confieso que el propósito que me ha movido a hacerlo es el de poder meter esta cuña de versos octosílabos que ha aparecido entre rayajos bajo mi puño y letra. Colgué el teléfono, tenía un bolígrafo en la mano, miré a la mesa, vi el papel y...allí estaba. Esto es lo que dice:

 

Parodiando a Calderón

 

Zapatero, a tu mandato

término fatal llegó.

Ya no serás Presidente,

será Mariano Rajoy.

 

Posdata:

Lo realmente curioso es que, como ocurre en este artículo, Rajoy sólo aparece al final. Lo mismo que ocurre en las novelas, cuando se desvela la trama que nos mantiene en vilo y uno cierra el libro diciendo: coño, el asesino era él…

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog: http://marianoestradavazquez.blogspot.com/

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

 

 


Publicado por Mariano.Estrada @ 11:57
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Comentarios
Publicado por Invitado
miércoles, 13 de octubre de 2010 | 23:05

Sea cual sea el propósito, celebro que vuelvas a hacer analisis político. Como siempre en tu caso, de forma sosegada y elegante. Yo, en cambio, soy más bruto cuando hablo de política. Únicamente desearía comentar un par de detalles:

1) Para Rodríguez no existe distancia insalvable. No lo infravalores. Recuerda que en el año 2004, a una semana de las elecciones, las diferencias en su contra eran similares a las actuales y remontó espectacularmente. Es como aquel partido de la liga inglesa que en el descanso iba ganando el local por 4-0 y el resultado final fue de 4-5. En cualquier caso, aunque esta vez no consiga igualar aquella hazaña, aún dispone de tiempo suficiente para acabar de arrasar la patria, nación, país, ciudadanía o como él quiera llamarle.

2) Esperanza (al igual que José María y Julio) es a la política lo que Javier al fútbol. Son gente directa, de los de al pan, pan y al vino, vino. Yo los prefiero a los retorcidos.

 

Pepe Sánchez

Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 14 de octubre de 2010 | 2:07

Hola, Pepe: la verdad es que se trata de una exposición monda y lironda de la realidad política de estos momentos, o al menos de una parte de la misma: la que interesaba a mis declarados propósitos.

La diferencia con el 2004, aparte de la distorsión de los atentados del 11-M, es que entonces Zapatero traía consigo una ilusión y  supo transmitirla a la sociedad. Ahora no creen en Zapatero ni los suyos, la sociedad está desencantada y a Zapatero no le quedan conejos en la chistera porque las arcas están completamente vacías.

En estos momentos, en que corremos el peligro de una argentinización de la economía, Zapatero debería ser generoso y no prolongar la desmoralización y el sufrimiento. Pero él tiene un alto concepto de sí mismo y piensa erigirse en salvador

Las remontadas tienen que tener una base de apoyo. Y esa base no existe ni parece que vaya a existir en el tiempo que le queda, salvo que se produzca algún cataclismo.

Un abrazo