viernes, 08 de octubre de 2010

Rosa y Mariano, hotel Cimbel, Benidorm, septiembre 1975

 

Hombre

 

He reparado en el título de este poema que hoy os presento y, así, a bote pronto, me ha olido a “Abrótano macho”. Y no me refiero a la planta de ese nombre, sino a un subproducto en forma de colonia masculina de los años 70, cuyo anuncio, según mis evanescentes recuerdos, sugería virilidad, músculo, valentía, arrojo, decisión, empuje, furia...

-Hombre, fuego natural, fuerza salvaje. Pásamelo, Mateo, que las arrollo...

Pero no, una vez leído el soneto, porque de un soneto se trata, más bien me sugiere una reconversión o un camino de vuelta que, lejos de la bravura feroz de un toro de Osborne, le ocurre igual que a un  Osborne llamado Bertín: que toda esa apariencia de macho hispano indomable, esa estampa fiera, se le ha diluido en ternuras y en flores y en lados femeninos y en comprensión y en cariños y en afectos.

Es lo que tiene la vida, que a todos nos va acercando a lo que en realidad somos. Así,  unos se van por peteneras, otros se echan al monte o al arroyo o se arrojan en los brazos de un sugerente nirvana. Y otros, simplemente, nos arrimamos a ese árbol cercano de la flora humana que, desde su frágil apariencia, nos da seguridad, templanza, frutos y gozos.

Un abrazo

 

Hombre

 

Si he sido dios y vértigo y quimera

¿qué puedo pretender, sino ser hombre?

Tomadme, pues, llamadme por mi nombre

y dadme a una mujer por compañera.

 

Con ella sentiré la primavera

y nada habrá en el mundo que me asombre.

En ella amansaré lo que se esconde

detrás de la camisa de una fiera.

 

Labradme el corazón, lo tengo fuera,

dispuesto, como un potro, a la carrera,

sediento de la llama a que responde.

 

Talladlo, recortadle la madera,

herida en la salud por tanta espera

que tuvo en algún sitio, no sé dónde.

 

Del libro “Vientos de soledad”

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog: http://marianoestradavazquez.blogspot.com/

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios


Publicado por Mariano.Estrada @ 0:06
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Comentarios
Publicado por Celina.
viernes, 08 de octubre de 2010 | 1:04

Mariano, Amigo Poeta...Me ha llegado, y mucho el tìtulo de tu poesìa "Hombre". He paseado deliciosamente  por todo lo que encierra y regala el ser que encanta y nos encanta, un Hombre. Delicia entre mieles, y calor que abriga y quema, amor que hace sentir vida, amor que estremece, amor que de amar morimos sin morir. Y, es apenas, un verso en la linda poesìa de la vida, la que escribimos y sentimos a su lado.¡¡¡Hombre, que sabes tocar los olores fèrtiles de la mujer y convertirlos en voz de fuego sembrado.

Siempre, tu poesìa, hace que mi alma se colme de perfumados aromas y deliciosos sentires...Con tu Poesìa, recorro las palabras del Amor.

Graciasss, por el regalo hermoso de tus sentires.

Un beso lindo de mi alma para tu alma Poeta.

Publicado por Invitado
viernes, 08 de octubre de 2010 | 12:53

Fuego y pasión de hombre enamorado. El amor te impulsa y te transforma, lanzándote atrevido te vuelve dulce y tierno en tus palabras. Sólo puede comprenderte quien ha sido herido por su flecha mortal. Nadie puede evitar que nazca el amor, ni nadie es capaz de evitar que su llama se apague. Vivir y gozar el momento en que se nos brinda es la mejor terapia. Su recuerdo vive en el corazón eternamente y su perfume jamás se olvida.

¡Brindo por todos los enamorados que son, han sido y serán para siempre!

Un abrazo, poeta.

Ascensión

 

Publicado por Mariano.Estrada
viernes, 08 de octubre de 2010 | 17:25

Hola, Celina:

Hay que ver el derroche que has desplegado en este comentario. Qué devoción profesas al amor, proyectado en este caso en el Hombre. Y cuántas metáforas has derramado en tan breves líneas.

Estás, como siempre, expresiva, eufórica y generosa.

Un abrazo

Publicado por Mariano.Estrada
viernes, 08 de octubre de 2010 | 17:31

 

 Qué gran verdad has dicho, Ascensión: “Nadie puede evitar que nazca el amor, ni nadie es capaz de evitar que su llama se apague”.Con esto me quedo.

Y también con que: “Su recuerdo vive en el corazón eternamente y su perfume jamás se olvida”.

Finalmente, me apunto a ese brindis y te doy un abrazo