viernes, 01 de octubre de 2010

Río Fontirín, Muelas de los Caballeros, Zamora. Foto Mariano Estrada

 

El Fontirín en el Concurso “Tu vista favorita”, de CUATRO TV

Retazos literarios de un río sin profanar

 

Aprovechando que el Fontirín, además de por Muelas de los Caballeros, pasa por el Concurso “Tu vista favorita”, de CUATRO TV, con la fotografía que veis en la portada, yo, queridos amigos,  os ofrezco estos retazos literarios desordenados, que son una pequeña muestra de la devoción que siento por este hermoso accidente de la naturaleza. Una devoción fervorosa que se explica porque mis encuentros con él son encuentros directos con la felicidad. Bien por bañarme en sus gélidas aguas, o beberlas, bien por patear de mil modos la frondosidad y belleza de sus orillas y de su vientre. Bendito sea por siempre, como ha sido hasta ahora, y que no lo profane nunca la codicia.

 

Para ver foto y votar:

http://www.cuatro.com/tu-vista-favorita/fotos/muelas-caballeros/20100929ctougc_1/

 Un abrazo

 

Aún tengo el amor (1986)

 

Yo tengo en el recuerdo la pureza
del verso, de la rosa, del rocío;
yo puedo regresar al mismo río,
tener en el hogar la misma pieza.

 

Camino de Riodevega (2002)

 

Bajando por el camino de Riodevega, peligrosamente inclinado,  se va viendo la grieta del Fontirín, que es como la sombra del ciprés, pero mucho más estrecha (comparativamente hablando, por supuesto) y mucho más alargada. Una grieta húmeda y oscura que en realidad es  como un sexo sin solución ¿Tienen sexo los ríos? Pues claro, los ríos penetran en el mar,  las rías son penetradas por éste. O por ese o por aquel... ¿Y el mar, es niño o es niña? Ah, la duda eterna de Alberti, los marineros de verdad no tienen duda ninguna. El agua del Fontirín es como ese sueño que fuimos, que aún podemos ser, que posiblemente seremos... ¿Seremos? ¿Cuándo, si los ríos “van a dar a la mar, que es el morir” y nosotros los matamos en un punto cualquiera de la inocencia?  Fontirín, querido sueño mío: ¿cómo alcanzar el mar, que es la dignidad de la muerte, si antes hay que ser Duero y en el decurso del Esla ya nos hemos rendido al interés, que es el capital multiplicado por  la codicia?

El agua queda oculta por la vegetación, que es constante y frondosa…

 

Pregúntale, niño, al río,

que corre a ciegas,

la niña de tus ojillos

por qué se apena…

 

Puente de Ríodevega (2002)

 

Del puente en cuestión, que aparece embutido entre las ramas de  los humeros, se sale por un tinglado de piedras desordenadas que da a un pequeño rellano flanqueado por matojos de zarzamora, llora que llora por los rincones. Junto a ellos hay algún tapaculo de más o menos fuste, pero la gente se pone el bañador detrás de los arbustos domesticados, que suelen ser de escobas o de brezo.  Después hay un remanso del agua, tal vez del frío, con una diminuta playa de arena. Más vegetación, más arbolado. Finalmente, el gozo de una íntima roca, a cuyos pies, el río adquiere estrecheces y velocidad, sobre las que el agua teje caprichos. Caprichos españoles, por supuesto, como el de Rimski Korsakov,  que una vieja gramola dejó adherido eternamente a la piedra. Rimski era una adherencia mágica del colegio (un internado de dominicos), como Schubert o Bach o Haendel. Años o páginas después, el agua fue dictando otras músicas, entre las que cabe destacar Enchanged Melody (Rightteous Brothers), por su duración en el tiempo. Luego vino The Allan Parson,s Project, desgajado del muro de Pink Floyd. Allí sentí y amé, a galopes del corazón, sobre la virginidad clara del agua. Hasta que alborotaron el gallinero unos okupas de Valladolid, con  un cassette metálico en el que se oía constantemente a Barón Rojo.

En esta zona concreta del Fontirín, y en otras que hay más abajo para bañar el body, situaba yo, al leerlo, determinadas escenas de El Jarama, que para mí ha sido siempre el río de Ferlosio…

 

Pregúntale por el velo

de aquellas fuentes

sobre las piedras.

 

Por el hoyuelo

del manantial

 

 

Caminos, silencios, ríos, montañas (2002)

 

Heme aquí, carne atribulada, monte arriba, piedras arriba, Peñas Arriba. Hacia la cumbre, hacia el pezón redondeado y trémulo, hacia el solar mortificado de la nieve, que se derrite; del agua, que se filtra; de la fuente, que brota en la ladera para hacerse río de sangre y eternidad, río de flora esplendorosa, río de fertilidades multiplicadas, río de belleza, río de gacelas atardecidas, río de baños ateridos y venturosos, río de molinos y amaneceres blancos y crecidas y sones y cánticos y transparencias. Flora no afeitada, flora exuberante y floreciente. Río cercano y entrañable, río del alma que arrastra chorros de vida y bardomera hacia un ocaso de mar y corazones lentos, con mareas de vientre y de ternura. Río de sueños y de amor y de espumas evanescentes y populosas. Río de corrientes atropelladas y de truchas escurridizas. Río de barbos y de carrizos, que son barbas de río. Río elemental. Agua sin espasmos de contaminación, agua de abluciones purificadoras, agua de catarsis, borbotón, agua viva, agua constante, agua constantemente viva.

-¿Te imaginas, Antonio, las épocas en que los ríos llegaban limpios al mar?

 

Pregúntale al hombre, dile

que el río es limpio,

que tú lo sabes

que lo has bebido…

 

Fontirín, texto para pie de foto (2010)

 

La verdad es que el Río Fontirín es una auténtica maravilla. Lo disfruté mucho este año, en los calurosos días de agosto. La fotografía que se muestra es un reflejo aceptable de la realidad en ese punto concreto, pero le falta el silencio del entorno y sus misteriosos chasquidos, el eventual canto de los pájaros, el sonido de la brisa sobre las hojas, el murmullo permanente del agua, la frescura del aire entre las piedras y las ramas de los humeros... Además, es el río en el que yo he sido feliz de niño, de joven y de mayor. Nace a escasa distancia del lugar en el que está tomada la foto, en los faldones de la Sierra de la Cabrera y se puede beber mientras lo pateas por dentro, porque está virgen y limpio, porque antes de llegar a este paraje nadie ha profanado sus aguas todavía.

 

Y dile que se lo beba

porque está limpio,

porque está limpio…

 

Porque está limpio.

 

Querida Ausentia: (2007)

 

Pasear por las orillas del Fontirín, ver caer las primeras hojas de otoño sobre el agua, sentir el placer de la belleza, pero también el dolor de no tenerte a mi lado para compartirla... Ésas son las cosas que, de los días pasados en Muelas de los Caballeros (9,10 y 11 de octubre del 2007), me quedarán para siempre en la memoria. La fotografía es un tenue reflejo de una realidad impresionante y viva, mucho más de lo que puedas imaginar al contemplarla. Ten en cuenta que faltan los crujidos de la naturaleza emergiendo bruscamente de muy hondos silencios, y los siempre deseados conciertos de los pájaros. Es un sitio excelente para amar, y, en su defecto, para presentir el amor que, un día cualquiera del futuro, buscará aquí las mieles de la dicha.

 

Pregúntale al hombre, niño,

si el agua es buena,

si el agua es pura,

si se hace amar…

 

¿Por qué en la niña

de tus ojillos

se desdibuja?

 

¿Por qué se anegra

Corriendo al mar?

 

 

Fontirín (1990)

 

A Patricia y Daniel,

porque en el río han amado a la naturaleza.

 

-¿Adónde vas, Fontirín,

por esa hondura tan fresca?

 

-Voy a prestarle las aguas

al Negro, al Tera y al Esla.

 

-¿Y ese ropaje que luces,

oscuro verde de humero?

 

-Es mi vestido de gala

para soñar con el Duero.

 

-El Duero, agua inocente,

no es río para soñar.

No tiene ya enamorados

que quieran irlo a mirar.

Es haragán, está sucio

y no se quiere enmendar.

 

-Mis aguas van a un destino

que yo no puedo burlar.

Si el Duero es mi purgatorio

es que mi cielo es el mar.

 

De “Trozos de Cazuela Compartida”

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

 

1984: fragmentos poema “El río”, del libro “Mitad de amor, dos cuartos de querencias”

1986: Estrofa del poema “Aún tengo el amor”, del libro “El cielo se hizo de amor”

1990: Poema “Fontirín”, del libro “Trozos de cazuela compartida”

2002: Fragmentos del libro “Aguablanca, caminos de ida y vuelta”

2007: Fragmento de artículo “Pensamientos emanados de una foto de otoño”

2010: Texto para pie de foto

 


Publicado por Mariano.Estrada @ 12:08
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Comentarios
Publicado por Aladino
sábado, 02 de octubre de 2010 | 2:20

Preciosas fotografias,preciosos relatos y preciosos poemas.

De nuevo, "chapo".

Saludos

Publicado por Mariano.Estrada
sábado, 02 de octubre de 2010 | 12:15

Hola, Aladino: veo que te has empapado... Y me parece normal, no en vano te has metido en el río. Muchas gracias por tu generosa opinión. Un abrazo