viernes, 17 de septiembre de 2010

Montiboli, Villajoyosa. Foto M Estrada

La rosa

 

En la clase había alumnos de varias profesiones y creencias. Todos eran mayores y trabajaban, al menos,  ocho horas al día. Pero estaban allí porque querían mejorar el estatus, aunque algunos de ellos no supieran muy bien lo que era el estatus.

-Maestro-dijo de pronto el soñador- quiero que nos hables de la rosa

-¿Qué rosa, muchacho? –respondió el maestro un tanto escépticamente. Y añadió- ¿La del jardinero, que la cultiva? ¿La del revolucionario, que la persigue? ¿La del poeta, que la canta? ¿La del místico, que la espiritualiza? ¿La del transido por una espada de amor, que la convierte en una baba constante y objetivamente indigesta?

-La rosa de los sueños, señor, la de Platón y Milton y Alejandría

-Toda rosa es efímera, señor crédulo, incluso la que Coleridge trajo directamente del Paraíso

-No estoy tan seguro como tú, Maestro. La rosa es metáfora de la vida, que se renueva. Y al mismo tiempo es sueño, y el sueño es promesa e incitación.

El maestro adoptó una interesante postura de pensador o de  filósofo en trance y, tras un largo y hondo silencio, dijo:

-Tú no quieres que te hable de la rosa, ¿verdad, muchacho? Tú quieres que te diga simplemente que la rosa es eterna…

 

Dicho lo cual, adoptó un aire de suficiencia y se dirigió a la muchedumbre de los alumnos, a los que inquirió retóricamente:

-Muchachos: ¿Es eterna la rosa? ¿Es inmortal?

Pero éstos permanecieron cabizbajos y silenciosos. Tenían ganas de irse cuanto antes a sus casas. Eran más de las once de la noche, no habían cenado aún y al día siguiente tenían que levantarse muy pronto para acudir puntualmente a su cita con el trabajo. Cuando el maestro dijo que la clase había terminado salieron todos en estampida. Todos menos uno,  al que parecía que le pesaban considerablemente las piernas.

Era verano, hacía calor y no se sentía capaz de afrontar el estrepitoso fárrago de las calles para ir a su casa. De manera que se dirigió al parque más próximo, se instaló cómodamente en un banco y se quedó profundamente dormido. Le despertó una algarabía de pájaros que cantaban la mañana sobre su aún entumecida cabeza. Muy cerca de él, un jovial jardinero silbaba desentendidamente mientras regaba un magnífico parterre de rosas. Tomó una de ellas y, dirigiéndose al soñador, se la ofreció diciendo:

-Toma, esta es la rosa de Ronsard, la que se marchita siempre en el pecho de la persona amada.

La tomó en sus manos, la apretó contra su pecho y exclamó: “Te marchitarás junto a mí y serás viento y paloma. Así tendrás ocaso y amanecer, muerte y resurrección. Tendrás pasado, pero también presente y futuro”.

No volvió a clase, tampoco a casa ¿Tenía casa? En una pequeña nota marginal, el periódico local informaba de que un hombre había amanecido muerto en un banco del parque de los vagabundos y que sostenía una rosa en la mano. Añadía que la tenía tan apretada que le había hecho un pequeño surco de sangre.

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog: http://marianoestradavazquez.blogspot.com/

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

 


Publicado por Mariano.Estrada @ 12:45
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Comentarios
Publicado por Celina.
viernes, 17 de septiembre de 2010 | 18:04

Mariano, Poeta, Amigo...Una Rosa, es un testigo fiel, de ese amor que me posee...Y... que èl, Lo sabe...

Publicado por Celina.
viernes, 17 de septiembre de 2010 | 18:11

Mariano, Poeta...¡¡¡Es una hermosuuuuuuuuRa la Poesìa, que he encontrado en tu relato de la rosa!!!.

Me ha llegado...Hasta las làgrimas.

Graciasss, siempreee.

Te dejo, un beso lindo.

Publicado por Mariano.Estrada
viernes, 17 de septiembre de 2010 | 18:52

 

Hola, Celina:

Me impresiona esa manifestación espontánea de sentimientos. No sé qué decirte. Lloramos por aquello que nos llega con fuerza al corazón...

La rosa no morirá, pero el camino de los soñadores es cada vez más estrecho y escabroso. Hay demasiado plástico en el mundo.

Un abrazo

Publicado por Invitado
viernes, 17 de septiembre de 2010 | 21:02

Sí, la rose, la que cantaba ese romántico poeta de la canción, GIlbert Becaud. La que nos  hacían estudiar para aprender latín,nominativo: rosa-rosae. Genitivo: rosae. Y sin así toda la declinación. Pero a mi me gusta más esa amarilla que nos ha dejado Mariano en foto. Y mucho más la roja al natural, porque ella no entiede de colores ni tendencias, ella es roja, y nada más. POdría valer para los azules y para los rojos, pero vale solo para aquellos que ven algo más que un color.

Publicado por Invitado
viernes, 17 de septiembre de 2010 | 21:07

Bueno, ahora la segunda parte ya no me saldrá igual, pero tengo que intentarlo, porque se me ha borrado sin copiar.

Ahora soy incapaz, lo intentaré de nuevo más tarde.

 

Un abrazo

JMP

Publicado por Invitado
sábado, 18 de septiembre de 2010 | 1:39

Que no se la apropie político alguno,

ya que la rosa es amor

y  para ellos no existe,

solo algunos  elegidos la conoce

porque están tocados  por la sensibilidad

dada por la Naturleza o Dios.. 

Ellos  van de poltrona en poltrona, y allí no hay

ni jarrón, ni agua ni tierra de color

solo conocen el mando y ordeno, el poder y la destrucción.

Que mi corazón lo cubran de rosas rojas

cuando la parca pase por mi casa,

no quiero que lo cubran por bandera alguna, ni algún pendón

porque como humano también he bajado a las letrinas

y sé lo que es pecado y desamor.

Una rosa dice mucho y hasta da buen olor. 

 

Ya sabía yo que la rosa saldría marchita.

 

Un abrazo a todos

 

JMP

 

Publicado por Mariano.Estrada
sábado, 18 de septiembre de 2010 | 10:59

Hola, José Miguel: ¡cuánto tiempo ha pasado! Me alegra verte de nuevo. Y es curioso que hayas reaparecido en la rosa. Podías haberlo hecho en Muelas, ya que no te ha faltado ocasión. Seguro que alguna de las fotos del río te ha recordado viejos tiempos... Ya nos contarás los últimos episodios de tu vida: el libro sobre el DD, el tenis, el aceite de Enguera, Agustín, las paellas, las fallas...Ya sabes que tienes el campo abierto... Un abrazo

Por cierto, el último comentario no está  mal como sugieres. No sé cómo estaba el que se borró, pero éste me ha gustado.

Publicado por Invitado
sábado, 18 de septiembre de 2010 | 16:38

Sí ,es cierto, hace tiempo, pero sabes que siendo verano  todo anda más revuelto. Ahora ya me he aposentado en Valencia y he empezado la vida inglesa, a las 8 desayuno a las 9 ejercicio, etc. A ver si me acuerdo a tanta pregunta que me haces. Sobre el libro del DD creo que ya huele,  debiera estar acabado, ese es el motivo por el cual voy a desaparecer hasta las Navidades, que es la fecha que me he marcado para verlo termiando Agustín, físicamente ha cambiado mucho, cuando lo conocí pareccía esos niños repipis de las peliculas americanas que su nota academica siempre es una matricula, ahora no, su luc es completamente distinto, no sé si porque quiere seguir siendo un chaval, y vivir más la vida  desapercibida. Pero sea lo que fuere, Agustín tiene un corazón como el de la avestruz, no le cabe en el pecho, y es más, amigo de sus amigos allá donde estuviese.

Publicado por Invitado
sábado, 18 de septiembre de 2010 | 17:19

Bueno, me ha pasado algo pasrecido a la anteriror vez, sé que hay más preguntas, pero lo principal es decirte que seguiré en la penumbra hasta que termine el libro, que esta vez me he puesto como fecha tope final de año. Así pues hasta entonces os seguiré leyendo.

 

Un abrazo

 

JMP

Publicado por Invitado
domingo, 19 de septiembre de 2010 | 11:12

Triste historia, aunque eterna, con una rosa en el pasado se llegaban a abrir corazones herméticos, ahora, el presente de las rosas está limitado a un pequeño grupo de soñadores, que pueden acabar su tiempo abrazados a ellas en un banco, el futuro es oscuro, incierto... pero sí, el futuro está en las rosas, verdad?, un abrazo anónimo.

Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 19 de septiembre de 2010 | 12:30

Coincidencia total, señora anónima. Me gustaría charlar sobre estas cosas en un banco de un parque. O delante de un café. O paseando por la orilla del mar. Cuando sepa quién eres, estaré en disposición de proponerte una cita. Para entonces ya no será una cita a ciegas...

Tengo otro dato más para establecer el cerco: no había dejado antes ningún comentario en este Blog. Puedo descartar a unas cuantas personas...

Gracias por los comentarios. Un abrazo

Publicado por Invitado
domingo, 19 de septiembre de 2010 | 13:20

Error, error, error, este blog se me dio a conocer antes que el otro, y ten cuidado con el sexo, puede ser.... otra cosa.

De todos modos creo que puedes buscarte más la vida como poeta-arquitecto de versos que como detective, un abrazo.

Por cierto podría haberme tomado un café contigo, estuve pasando unos días muy cerca de tu casa, en un pueblo bonito con el mismo mar que baña tus playas, Alfaz del Pi, de todos mdoos no tengo muy claro que se debiera producir ese encuentro... Un descanso placentero. Un nuevo abrazo

Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 19 de septiembre de 2010 | 13:54

O sea que me he equivocado en el sexo. Mal vamos. A partir de ahí, habría que volver a empezar...Reconozco que como detective no tengo precio. Lo voy a fiar a la intuición. Y la intuición me dice que estás a caballo entre León y Valencia. Tha's all, by now. Un abrazo

Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 19 de septiembre de 2010 | 23:31

Descarto León, Anónimo. Eres de Valencia. Te he pillado, a pesar de ser mal detective. Un abrazo

Publicado por Invitado
martes, 21 de septiembre de 2010 | 2:55

Jajaja, si fuera de Valencia sabría lo que es una buena paella, con el arroz socarrat, por supuesto dominaría la lengua, pero he de decir que sigues siendo bastante torpe con la investigación, (trencaries hasta els ferros de la presó), jajajaja, pero, pero... em resulta realment divertit açò. De todos modos te diré que no, no soy de la mitjor terreta del mon, aunque sí lo son parte de alguna familia muy alejada y muchos de mis amigos. Pertenezco al mundo y no tengo un arraigo por ninguna tierra, porque en todas me han tratado bien. Y debo decirte que me divierte este juego espontáneo que nos hemos inventado, pero si quieres, t'agüela quan pixa fa clotet?.

Un abraç anònim, en valencià xampurrejat.

Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 22 de septiembre de 2010 | 2:48

Ahora sí que estoy completamente descolocado. Soy torpe, es cierto. No voy más allá. Aquí me apeo. Responderé a tus comentarios, pero no intentaré ponerte cara ni nombre. Seguirás siendo un anónimo. Creí que eras mujer, puedes ser hombre. Pensé en León, pensé en Valencia. Todo lo supuse y en todo me equivoqué. Y tú te estás mondando a mi costa. Paro el carro. No sigo. La fruta madurará a su debido tiempo, caerá por sí sola y yo estaré aquí, para inventar nuevamente la teoría de la Gravitación universal. Un abrazo

Publicado por Invitado
miércoles, 22 de septiembre de 2010 | 10:10

Querido Newton:

yo sólo espero que haya podido quedar claro, y si no es así quiero dejarlo, que no pretendo en ningún momento reírme de usted, sino a la vez y que percibo un sombrío aire de malestar en su comentario, mi intención, jamás, y voy a repetirlo: JAMÄS, fue la de hacer que ni un atisbo de esa sensación apareciera en un sitio como este. No haré más comentarios si con ellos no voy a aportar algo que se acerque a la belleza o a la luz de sus poemas. Un abrazo y mis disculpas.

Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 22 de septiembre de 2010 | 13:25

Pues creo que mi comentario no ha sido bien entendido. Yo hablaba en chunga y tú te los has hecho tragedia. Mondarse de risa, para mí, es pasárselo bien. Tú mismo lo sugerías. No obstante, quiero aclarar una cosa: los comentarios que has hecho sobre mis textos me han gustado mucho. A detective me metí yo solo, pero no me ha llevado a ninguna parte. Por eso renuncio y me quedo haciendo de Stephen Hawking. Pero sólo en el aspecto científico-detictivesco.

Espero seguir contando con tus comentarios, señor sensible (Señor o señora, porque aún no sé si el mar es niño o niña. Alberti se fue sin saberlo)

Gracias y un abrazo