jueves, 29 de abril de 2010



Esperando a Telefónica con humor


Son las siete y veinte de la mañana del lunes 26 de abril del año 2010, cosa que sólo ocurre una vez en la vida, tal como sentenció Heráclito el Oscuro (1), hace ya unos años. Esto lo veo con claridad meridiana. Lo que no tengo muy claro es que sea yo quien lo escribe, pues a estas horas duermo. Y un bello durmiente no se despega de sus sábanas a no ser que vaya con los brazos por delante, como fantasma autopropulsado. O que se halle ante una necesidad perentoria, cosa que acostumbra a ocurrir a las seis y media. O que, eventualmente, tenga que engrasar el perineo y/o el escroto, que suelen andar juntos por las llamadas zonas pudendas ¿Qué iba a hacer yo, si me picaban? Me había acostado a las tres, tal como me propuse previamente: a la una, a las dos, a las tres. Siempre hago lo mismo. Y me costó un buen rato dormirme, de manera que he dormido poco. Incluso menos que poco. Tan poco que a lo mejor he dormido en catalán, como he pensado después.

Mi mujer ha puesto la tele para ir oyéndola mientras dispone y azacanea, la usa como si fuera una radio, para enterarse de las noticias y del tiempo. A mí no me gusta la tele ni para oírla. Al menos a estas horas de la mañana en las que a Dios le sería fácil matar del todo su obra, como dijo Borges, no el de las nueces, sino el de Fervor de Buenos Aires ¿O fue el otro, el del barrio del Alto, el del Aleph, el de la batalla de Junín, el de los tigres que se rayan, el de los caminos que se bifurcan? No me gusta la tele por las mañanas, repito. Y menos aún si no soy yo el que la oye propiamente, sino alguien que se ha levantado por mí y que tiene cara de zombi, porque yo ya he dado a entender que a esas horas ando aún en los brazos de Morfeo. ¿Dónde podría a estar mejor? En fin, Nacho, que hoy sí me pude levantar, a pesar de lo que he dicho, porque hoy se me hizo pronto. El espejo me asegura que estás más Cano que yo. Sin embargo,  yo estoy más ano que tú y mucho más torrojo.

Me he tomado un café para engañar al estómago y unas galletas maría, que, a pesar de su nombre, nada tienen que ver con la hierba.  Curiosamente, mi madre se llamaba María y  mi padre les daba hierba a las vacas. Pero era hierba del prado, donde pastaban los pintores de Madrid, Villa y Corte. En la corte de Muelas, por otro nombre cubil o cuadra, hacían cuerpo los cerdos. Y las vacas. Mis padres les daban la hierba y ellas ponían el jugo para rumiar, el gástrico. Y el libro para leer, ya que eran vacas muy cultas. Las vacas no necesitaban café. Yo sí, para mojar, ya que de otra forma no mojo, y las galletas requieren lubricante para atravesar el coleto, porque están secas, como la paja, como la Yerma de Lorca, como el olmo de Machado, como los bueyes de don Arturo, como las tierras del Este del Edén, que están en Almería… O como un pueblo de Valladolid que está al lado de Rueda y se lubrica todo el tiempo con vino. A los habitantes de ese pueblo, cuyo nombre es La Seca, ya no les quedan puntos en el permiso de conducir. Se los quitó Navarro para echárselos a Reyes, esa chica que le reclama la paternidad de su hijo ¿Cómo se llama? Ivonne. No, el niño. El niño se llama Torres, un rubio que ha adquirido solera en el Manzanares y en el Liverpool y en los robles añosos de Del Bosque, perdón por el tartamudeo.

Mi reclamación tiene un asunto más humilde, pero jode también. Y mucho. Tal vez por eso me está picando tanto el escroto (bolsa elemental que baja y sube, y que ahora anda un tanto alicaída o morotumbada, por la crisis). Cada día me pica un poco más, el escroto. También el perineo.  Son ya veintiocho lunas seguidas las que no tengo Internet, querida Telefónica, con la salvedad de unos breves paréntesis, en los que me llegan los flujos excedentarios que yo voy tomando a cucharadas, como Sabines se tomaba la luna. A veces a piquitos, a veces con la puntita. Y con toda la paciencia de Job, porque la paciencia es la telonera de la esperanza, y la Esperanza es lo último que Gallardón quiere perder en su vida.

O sea: empiezo a estar a punto de ebullición, que es una especie de calentamiento general que se coge por las mañanas, antes de levantarte, cuando alguien te enciende los farolillos y  la sangre se transforma en un burbujeo abrasador de turbulentas apologías termodinámicas. ¿A algún hermeneuta le interesa saber lo que he querido decir? Pues que espere a que me baje el flemón, que de momento está que se sube por las paredes.

Explicación de la falla:

Yo dije: “Telefónica, ven”. Y  telefónica vino. Pero no fue para emborracharse de éxito, precisamente. Hace casi un mes de esa llamada y Telefónica no ha logrado reponer un raquítico MEGA en mi escuálida línea de ADSL. Un mega, “tan poca cosa, y qué energía ambiciosa me hace sentir. ¡Morir! ¿Quién dice morir?...”
Al terminar este artículo he recibido un correo de Telefónica cuyo asunto dice: “Los nuevos empresarios como tú están de suerte” Vaya, y yo sin pasar aún por la ducha....

(1).- Heráclito se refería al agua cuando dijo: “Uno no puede bañarse dos veces en el mismo río”, pero yo creo que su sentencia es aplicable también al proceloso río del tiempo, que fluye incesantemente.

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas
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Tags: Telefónica, ADSL, línea, esperando

Publicado por Mariano.Estrada @ 11:46
Comentarios (16)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
jueves, 29 de abril de 2010 | 15:00
Me he reido a cracajadas, Marianchiki, gracias por regalarme la risa con este relato. Hacia dias que no reia por culpa de un resfriado, digo yo,o por tener cerca a Chernobil y celebrar el 26 de este mes, sus 24 años catastroficos,a punetazos de parlamentarios en nuestro "Bijorna Rada". ¿A que conduce esto? Pues dime tu, "cuando pelean los elefantes quien pierde es la pobre hierba" dice un proverbio africano. Mejor es reir que llorar. Y gracias por el aviso del cumple de Tere,lo habia olvidado. La llamé y estaba contenta como el sonar de astañuelas. Creo que los cucumillos le aceleran los pies. Besos.Tonyiaka
Publicado por Invitado
jueves, 29 de abril de 2010 | 15:26
Hola, Mariano: Parece que no eres el único que tiene problemas con el ADSL y Telefónica. A nosotros ni a una mega se acerca ¿Y la velocidad?... ni te cuento.
Eso de vivir en el campo está reñido con la tecnología en general, y con internet en particular.
Y no hablemos de la tele TDT. Por lo que cuentan los vecinos, nosotros seguimos con Canal +, es como una historia de fantasmas, aparece y desaparece; y por no ver, sólo captan dos canales.¡Viva la Pepa!.
Lo que más me repatea de todo esto es que pagamos el servicio más caro de Europa, pero seguimos como en el tercer mundo.
¡Que se alivien pronto tus enfados, poeta!
Un abrazo.
Ascensión
Publicado por Invitado
jueves, 29 de abril de 2010 | 15:46
Hola Marianín...me hiciste reir un buen rato en esta fria mañana de Buenos Aires......un beso....Mar
Publicado por Manolo
jueves, 29 de abril de 2010 | 16:01
Yo hace ya tiempo que decidí evitar todo tipo de contratiempos. Me puse un capote de paseo y ale, a torear las tempestades y que se enfado el lucero del alba, que lo que es yo... evitaré el infarto por todos los medios a mi alcance.
Je, je.
Publicado por Invitado
jueves, 29 de abril de 2010 | 17:17
¡Qué grande eres, Mariano¡ Tu relato es un prodigio de ironía. Creo que podrías codearte sin rubor con cualquiera de nuestros famosos articulistas, esos insignes escritores que cobrarán un pastón por comentar la actualidad en nuestras revistas más ilustres. ¿Dónde aprendiste a manejar la pluma con semejante soltura? Bien me lo sé. Disfruté un montón leyéndote. Un inmenso abrazo desde Cariñena.
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 29 de abril de 2010 | 20:32
Hola, Antonia:
Acaban de irse los telecos. Se han portado bien y han hecho bien su trabajo. No obstante, persiste una parte del problema, pero afecta a mi propia instalación, no a la suya. Tendré que llamar a un electricista para terminar de solucionarlo.
Hemos visto los golpes y huevazos en el parlamento ucraniano. También los ha habido en otros países. Y si las cosas siguen así, no tardarán en llegar al de España. Por ahora, los mamporros sólo se dan en el metro…Es una pena.
Me alegro de tu recuperación. Y también de que te hayas reído con el artículo, ya que estaba escrito con la intención de hacer reír. Últimamente estamos todos muy graves.
Un beso
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 29 de abril de 2010 | 20:38
Hola, Ascensión:
Como le ha dicho a Antonia (mi hermana, misionera de toda la vida), tengo parte del problema solucionado. Telefónica atiente bien al cliente, al menos a mí. Lo que pasa es que a lo mejor tiene que hacer más inversiones, especialmente en aquellos lugares a los que es más difícil llegar.
La TDT es otra historia. Hay pueblos pequeños que no pueden pagar el punto de conexión y, consecuentemente, no pueden ver la tele. ¿Es justo que se haya contado de golpe la conexión analógica? Yo creo que no, que antes tenían que haber resuelto todos y cada uno de esos casos.
Y lo más sangrante de todo es que en algunos lugares, en los que han cumplido con los pagos, tienen que tragarse las interferencias a las que aludes.
Es cierto que hay que tener paciencia, pero también hay que pedir responsabilidades.
Un abrazo
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 29 de abril de 2010 | 20:39
¡Hola, Mar!
Me has dado dos alegrías. Una por colgar el comentario. Y otra por saber que te has reído con el artículo. Espero y deseo que termines de recuperarte del todo y que vuelvas a la senda de los PPS, en la que eres una auténtica maestra. Un beso
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 29 de abril de 2010 | 20:42
Hola, Manolo:
Con tu declarada actitud, demuestras ser sabio, no sé si por viejo o por diablo, puesto que no sé si nos conocemos. Procuraremos evitar los berrinches y especialmente el inbfarto. Un abrazo
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 29 de abril de 2010 | 20:51
Querido Luís:
Si Mar me ha dado dos alegrías, tú me has dado tres, por lo menos ¿Qué ha sido de ti, muchacho de Cariñena? Tanto que nos hemos reído en otros momentos y lugares… Me alegra saber de ti, espero que estés recuperado y que nos vuelvas a dar las alegrías que un día nos diste ¿Puedo preguntarte por Mis Wikinson, ya que yo le he perdido la pista? ¿Qué hace, dónde come, dónde bebe, dónde se refugia? Un fuerte abrazo
Publicado por Invitado
jueves, 29 de abril de 2010 | 23:08
vaya... la tecnología no te es afín, o era delfín, el mamífero marino que nos da envidia sin remisión... no, era en realidad creo que es análoga... pero de anos no voy a hablar, que no creo que sea necesario detallar por donde nos llega la querida telefónica cuando ella decide.
Así que paciencia, varias tazas, te las puedes tomar con esas galletas resecas de las mañanas, mientras te desperezas y nos devuelves al mundo las ganas de sonreir.

Un abrazo rrrande
Publicado por Invitado
viernes, 30 de abril de 2010 | 23:32
"- Señorita: Quiero una conferencia de prensa para corresponsal...
- Agencia EFE...
- 2754000..."

Era la conversación diaria de mi padre a través del teléfono negro que colgaba de la pared en la salita de casa, allá por los años cincuenta y sesenta...del siglo pasado.

Andrés Martínez Trapiello
Publicado por Luis
sábado, 01 de mayo de 2010 | 1:33
Déjame, Mariano, que salude y abrace a Andrés, el de los prietos picudos. La Wikinsson, ya sabes, se metió monja, cansada de esperarte. Cortázar decía que la Wikinsson "bebía ginebra con una naturalidad emocionante". Yo me la imagino así y me parto de risa. ¿Cómo se puede beber ginebra con naturalidad emocionante? En ese sentido creo que se parece al Trapi cuando bebe su prieto picudo con naturalidad emocionante. La Wikinsson te quiso mucho, Mariano, ya lo sabes. Y yo también te quiero, como a Andrés. Os abrazo a los dos.
Publicado por Mariano.Estrada
sábado, 01 de mayo de 2010 | 12:38
¡Qué tiempos, Andrés! Y qué bien los relatas tú, cuando quieres. Lástima que no quieras más a menudo. Ya te dije un día que debíar juntar un número de relatos suficiente para hacer un libro. Sería el libro de una época. Y bueno.

No estoy seguro de quién es el comentario anterior, que viene como invitado anónimo. Pero me da la impresión de que lo pudiéramos conocer nosotros... No sé. En todo caso, le quedo agradecido.

Chao, Andresito de mi vida. Tengo ganas de verte. Te llamaré por teléfono. Un abrazo
Publicado por Mariano.Estrada
sábado, 01 de mayo de 2010 | 12:45
Hola, Luís:
¿Y cómo es que relacionas al Trapi con el Prieto Picudo. A mí no se me hubiera ocurrido jamás. Pero sí sé a quién se le hubiera ocurrido: a Julio Correas.
Cuando vaya a Muelas iré a tomar un café con Andrés, que los paga de siete horas. Tengo otros pendientes (por ej: con Leo Salvador, en Madrid), pero el del Trapi tiene incluida una gira por el húmedo. Y a mí los humedales me gustan. Aunque los atraviese con un café. Si vienes por aquí (o cerca), avísame. Y, de paso, me traes una botella de cariñena. Yo soy astemio, pero Rosa no. Un abrazo
Publicado por M Paz
miércoles, 05 de mayo de 2010 | 16:31
COMIDA PARA LLEVAR

El Yantar
C/ Bachiller, 14 bajo 46010 VALENCIA
Tno.: 961. 33. 87. 92