domingo, 01 de noviembre de 2009


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Día para recordar. Regreso al amor

 

Hoy es un día para recordar a las personas que quisimos y queremos y ya no están con nosotros. Dentro de ese recuerdo general, que pasa por abuelos, tíos, primos, amigos… yo recuerdo especialmente a mis padres y a mi hermano. Ellos se fueron, cada uno en su circunstancia y a su hora, pero yo los sigo llevando en el corazón. Y puedo decir que ahí están vivos. Porque, si se trata de recordar, uno no se instala en el hecho frío de la muerte, sino en las innumerables situaciones vividas con ellos. Situaciones que, vistas desde ahora, están hechas tan sólo de momentos felices. Tan felices que a uno le hacen llorar.

Sin embargo, yo quiero ofrecerles hoy una sonrisa larga y alegre, por más que vaya anegada por las lágrimas.

Un abrazo

 

Regreso al amor

 

Desde esta larga calle,

que cuenta las distancias

por miriámetros o constelaciones,

y al ritmo de esta luz

que contrapone a la razón

sus trenes de ida y vuelta,

yo regreso al calor

de una paciente casa.

 

Allí, junto a los claros

espejos de la lumbre,

participo del ámbito

querido de un hogar humilde.

 

Y vuelvo a los escaños del amor,

a los silencios de ceniza,

las trébedes, los llares,

los vértigos alados de la rueca...

 

Así retorno al vino

de la conversación, el beso

del tiempo y de la sangre,

quizás la concordancia

plena del alma y el espacio.

 

Y cabalgo en las íntimas querencias

que, al dorso del dolor,

ignoran las espadas de la muerte.

 

Del libro “Hojas lentas de otoño”

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios


Tags: recuerdo, muerte, lágrimas

Publicado por Mariano.Estrada @ 11:56
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Comentarios
Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 01 de noviembre de 2009 | 17:03
INTROSPECCIÓN.

Vi de nuevo la lumbre
en el pasado de la leña
y hurté la llama al dios
de los sagrados lares.

Crepitando en la brasa,
una astilla adquirió
su venidera forma.

Y dijo:
“¿Por qué ese rapto brusco
de hogar y calentura,
si tú eres ya del fuego?
¿Por qué esa evocación
de antiguas llamas, ese
canto de lenguas y ceniza?”

Reconocí la voz, venía
de los tiznes oscuros de la muerte.

Mariano Estrada, del libro "Hojas lentas de otoño"
Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 01 de noviembre de 2009 | 17:06
NATURALEZA.

¿Por dónde he de cruzar
este arenal de sombras, este
duro carámbano de lirios?

¿Y cómo alcanzaré la plenitud
para vaciar los odres
penosos de las malvas?

No sé..., la casa es un dolor
de soledad y piedra.
Azota el vendaval, las hojas
caen, los árboles se inclinan,
el invierno cabalga por los fríos
con sus potros de nieve...

Y yo, ¿qué azote sufro
que huele a oscuridad y a crisantemo?
¿Tendré que recluirme ahora
en esta flor de llanto, en esta
clonación íntima de ruinas?

Mariano Estrada, del libro "Hojas lentas de otoño"
Publicado por Invitado
domingo, 08 de noviembre de 2009 | 20:29
Hola soy Helena http://ena4.wordpress.com o http://www.flogup.com/dunasdefuego o helena Boop .... bueno supongo ya sabes quien soy... jajaja.
pues si, es muy bonito, y es cierto que son los buenos momentos los que acaban perdurando en el corazón, aunque a veces una muerte también deja alguna herida traumática a quienes les toca sufrirlas.. en fin, en vida es cuando se demuestra el amor, y en la muerte, es lo que se queda en nuestros corazones, y que vive en nosotros hasta el final de los días.

Besines
Publicado por Mariano.Estrada
lunes, 09 de noviembre de 2009 | 8:32
Hola: pues claro que sé quien eres, eres Helena de Troya...Por cierto, los troyanos se han convertido en enemigos de la informática, de la que tanto dependemos en la actualidad...
Y pasando a lo serio: es cierto lo que dices sobre la huella que deja la muerte de un ser querido: se te mete en el alma y se instala para toda la vida...El dolor remite y pasa, pero el recuerdo queda presente como una parte de ti.
Dicen que nadie muere del todo mientras alguien te recuerda, pero esto ya entra en el campo de lo filosófico, tal vez de lo meramente especulativo.
Gracias por el comentario.
Un abrazo