
Tiburón de mar (los hay de tierra y anfibios). Foto tomada de internet sin ánimo de lucro
Tiburones y rayas
Mirar el mar desde el sereno
balcón de la inocencia
es un acto gozoso.
Soñar con él en las sinuosas
evanescencias del verano
es gozarlo dos veces.
Ponerle el ojo encima con la idea
perversa de querer hacerlo tuyo,
es un claro delito
contra la humanidad.
-¿Comprende usted, señor letrado?
-Perfectamente, amigo
La conclusión es obvia:
Los tribunales de justicia
deben ser agitados
por la responsabilidad.
-¿Conformes?
-Sin una sola duda
Que a toda ofensa grave
se le asocie una pena
proporcional, o sea:
de abultado carácter disuasorio
Que no resulte gratis
la apropiación dolosa e indebida
del agua y de la sal
ni el asalto a los bancos… de los peces.
Los gobiernos del mundo
no dejan de insistir:
“Todo está controlado”
Sin embargo, conviene ser escépticos.
Las entidades multinacionales
-esos monstruos de sombras alargadas
que van siempre en la proa-,
han colocado ya sus tiburones.
Donde hay un juez –sostienen-,
puede haber un aliado.
-¿Y los políticos?
-Los tendremos a raya
Tiburones y rayas.
Matrimonios de conveniencia.
Mestizaje del mar.
Interacción, progreso, química, beneficio.
Importantes avances… en el tráfico.
Grandes pasos… de cebra.
Del libro “Las orillas del mar”
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
Tags: tiburones, rayas, mar, tribunales