jueves, 28 de mayo de 2009


Mayor Oreja y López Aguilar. Foto tomada de El País

Europeas: las elecciones del desencanto.

 

¿Cuándo serán las del cabreo?

 

No hay quien los eche del pesebre. Les importa un pepino la dramática situación de los parados. Si de verdad les importara habrían llegado ya a acuerdos que al sentido común se le hacen imprescindibles. Ganan diez  veces más que el ciudadano corriente, como mínimo. Y no están dispuestos a renunciar a una parte de lo que les sobra, porque les sobra, para que los necesitados puedan comer, que no pueden. No tienen ni idea de lo que es pasar hambre y/o necesidad. Y les preocupa bien poco que otros la pasen. Son corruptos. Tienen conciencia de casta y se defienden unos a otros con uñas y dientes. Los palos que aparentemente se dan son sólo para llegar los primeros en esta loca carrera por el poder, porque el que llega primero es el que más manda y el que más amigos coloca y el  que más chupa del bote.

 

¿Hace falta decir que me estoy refiriendo a los políticos?

 

Pues sí, a ellos me refiero. Y digo que yo no les voy a votar en las próximas elecciones, aunque mi decisión les importe un carajo. A ellos les basta con una concurrencia de mínimos. Y hasta la próxima convocatoria electoral no se acuerdan más de nosotros. La abstención les preocupa únicamente porque, si nosotros nos abstenemos en masa, el negocio se les arruina.

 

Y es que somos ovejitas luceras, votamos a esta panda de mantenidos para que nos gobiernen los adinerados y los banqueros. Dentro de poco, la mayoría de los ciudadanos ganará escasamente para vivir y la riqueza del mundo estará muy concentrada en las élites, más aún de lo que ya está. Y harán con nosotros lo que les dé la gana. Si quieren -y querrán, porque carecen de escrúpulos-, propagarán cualquier virus para diezmar la población y les echarán la culpa a los monos, a las vacas, a los elefantes o a los cerdos. La única moral que tienen es la económica, y también la única ley.

 

El mundo va a ser un campo de oprimidos y menesterosos, pero las castas seguirán cobrando 10 ó 15,000 euros al mes, que tiene huevos la cosa. Ellos, los políticos, serán los perros guardianes de los que, cada vez en mayor grado,  detentarán el poder y la riqueza. Y encima se permiten darnos lecciones de democracia y hablarnos de ética y de moral. Ellos, que están mintiendo todo el santo día, que roban lo que pueden, que derrochan el dinero de los contribuyentes en hoteles,  en comidas, en coches, en aviones, en privilegios de todo tipo, que su única preocupación es la de conservar el maná que les hemos puesto en la boca. Mana-maná, chuchúru-chú…

 

Nos dicen que la abstención devalúa la democracia, pero lo que devalúa realmente la democracia, si es que puede devaluarse más todavía,  es crear un poder omnímodo en el centro de Europa, desde donde quieren gobernar esta parte del mundo sin tener que dar cuenta de sus arbitrarias decisiones ni explicación de sus seguros despropósitos. Lo curioso es que somos nosotros, los ciudadanos, los que vamos a entregarles el palo de la piruleta: Chupa, chupa… ¿Tá güeno?.

 

Oiga, ¿no exagera usted un poco?

 

Pero muy poco, amigo ¿O cree usted que exagero cuando digo que los políticos que nos representan en los distintos Parlamentos ganan más de 10 ó 15.000 euros al mes, dependiendo de la circunstancia y del cargo? Pues mire, para poder salir de dudas,  pido que se  les saquen  bien las cuentas. El sueldo. Las dietas, las comisiones y las historias que se montan para llenar el canut. ¿Sabes lo que es el canut?

 

Que no, que yo no voy a votar hasta que los políticos no anuncien una bajada importante de sus percepciones económicas ¿Un 30 por ciento? Puede, y aún cobrarían mucho más de lo que cobra la inmensa mayoría de los españoles. Y encima tienen la cara de decir que no están bien pagados. Y es que a lo mejor se comparan con los banqueros, los presidentes de las multinacionales y otra serie de privilegiados por el estilo. Pero es que lo que cobran los banqueros y equivalentes es simplemente una obscenidad que repugna seriamente a la inteligencia.

 

Que no voy a votar, leche. Iré cuando se bajen el sueldo los que, por mucho que nos duela,  son nuestros jodidos representantes. Por cierto, ¿se atreverán a pedirles el voto a los parados, ellos, que van a ganar en Europa la friolera de 10 ó 15.000 euros al mes? ¿Dice usted que me he quedado corto? Pues mire, a lo mejor es verdad. Desde luego, eso es lo que ellos quisieran. Y a los demás que les den por el culo. Manda huevos, tío. Pero qué gordos los tienen estos malandrines feroces de la España reciente.

 

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

 

 

 


Tags: Elecciones, europeas, sueldo, pesebre

Publicado por Mariano.Estrada @ 20:51
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Publicado por Invitado
viernes, 29 de mayo de 2009 | 0:47
Con la Iglesia hemos topado, querido Sancho. O como diría La Banda del Capitán Canalla: uno de mero, dos de febrero, tres de marzo......Esto no tiene solución, cada vez más Gobiernos y Diputados Nacionales, Autonómicos y Europeos e Instituciones Mundiales, con los grandes gastos que conllevan, pero a mi ni me importa ni crítico esa postura, lo que me preocupa es que en teoría están ahí para defender lo mejor para todos, y ellos - en cualquier parlamento del mundo- hemos visto como se tiran los trastos a la cabeza. Y en lugar de unirse a propuestas que se ven favorables para la mayoría, hacen lo contrario, si los de un partido dicen blanco, los otros negro.Eso es lo decepcionante para mi.

Hasta se puede admitir que algunos hagan atrocidades, porque el género humano lo lleva dentro. No obstante, todos debieran ponerse de acuerdo para castigarlo, como a cualquier otro ciudadano.

En fin, sigamos teniendo esperanza que hay más buenos que malos, porque si no, ¿que nos queda?

JMP
Publicado por Mariano.Estrada
viernes, 29 de mayo de 2009 | 2:54
Hola, José Miguel:

Si somos rigurosos en el análisis, tendremos que llegar a la conclusión de que, tal como están montadas en España las cosas de la política (listas cerradas, imposición a dedo), si miente el jefe y no tiene contestación entre los suyos, están mintiendo todos, aunque sea por omisión.Y no se puede decir que los jefes no mientan.

Por otra parte, si se sabe que alguien del partido comete un delito de cohecho, por ejemplo, y el jefe lo tapa y no tiene contestación entre los suyos, lo están tapando todos, de manera que todos son cómplices. Y no se puede decir que los jefes no tapen todo lo que pueden. Los ejemplos los tenemos muy cerca.

La serie es larga y el razonamiento parecido. Puedes seguirla tú.

Un abrazo
Publicado por Invitado
viernes, 29 de mayo de 2009 | 9:13
Mariano, si cuando digo que todos debieran ponerse de acuerdo para castigalo, quiero decir lo mismo qe tú, que se tapan unos a otros , y entonces no somos iguales.

Lo que ocurre que al final he querido pensar que hay buenos, porque si no, ni esperanza ni nada, sería y realmente lo es deprimente, y ni siquiera me molestaría con mis obligaciones de ciudadano, que hasta hoy, las sigo cumpliendo.

Un abrazo

JMP
Publicado por Invitado
jueves, 04 de junio de 2009 | 17:46
Hasta ahora, los políticos con un sillón en el Parlamento europeo cobraban lo mismo que los parlamentarios del país del que procedían (unos 3.100 euros mensuales brutos en el caso de los españoles). Con la unificación de criterios, todos pasarán a cobrar un sueldo fijo de unos 7.550 euros brutos, a los que se deben añadir dietas, viajes y el pago de otros conceptos, que llevarán a los políticos a sobrepasar los 13.000 euros.
...

Para sus empleados, llamados asistentes, disponen de un presupuesto de 17.000 euros mensuales, que será gestionado directamente por los servicios del Parlamento. "Ningún eurodiputado ve ese dinero. Sólo, pueden decidir quién quiere que trabaje para ellos, para qué trabajo lo necesitan y qué cantidad se les asigna", aseguran.
...

Ver más información en:
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/04/union_europea/1244112100.html
Publicado por Invitado
viernes, 03 de julio de 2009 | 22:44
Un pensamiento de Lao-Tse

De los buenos líderes, la gente no nota su existencia. A los casi buenos, la gente les honrará y alabará. A los mediocres, les temerán y a los peores les odiarán. Cuando se haya completado el trabajo de los mejores líderes, la gente dirá: «lo hemos hecho nosotros».

Me ha parecido interesante