lunes, 25 de mayo de 2009

Quiero ser árbol


Valle de Tijeo, Velilla, Muelas de los Caballeros. Foto F. Medrano

Ver más fotos: http://fotos.miarroba.com/index.php?pag=0&album=21


Quiero ser árbol

 

Antes de que los llantos

incontenibles

de mis seres queridos

recorran por mi causa

los caminos de la amargura

y caigan como ríos

por sus mejillas desoladas

hasta mojar la tierra,

ya estaré yo fundido

en extensos abrazos con los árboles.

 

Ningún otro lugar

me ofrece un parabién

más oportuno y atractivo

ni unas vistas más amplias

ni una mejor respiración.

 

Que sepan las futuras

generaciones de los sueños,

de las aves y de las mariposas,

que ahí voy a esperar, sin prisas,

el tiempo necesario

para poder formar un bosque

de hermosos ejemplares vegetales

y de perenne humanidad.

 

Y, siendo más preciso,

quiero ser insertado

en la frondosidad

salvaje de los robles

cuando la hoja es tierna

y en la feraz exuberancia

de los almendros cuando

la desnudez florece.

 

Pero quiero también

ser rama del otoño,

para vestirme de belleza

y de esplendor, para sembrar

los montes de colores vivos

y  recibir después

-ya en el tronco desnudo-

los callados rigores del invierno:

esos potros de nieve.

 

Deseo percibir en las futuras

miradas que recaigan sobre mí,

alegrías  y gozos

en lugar de lamentos y tristezas

Y que mis seres más queridos

abandonen los gestos apenados

en beneficio de las

sonrisas animosas.

 

Y ya cuando la pena se mitigue

y quede en la trastienda

una memoria sin dolor,

yo estaré en el principio

de mi propio deseo.

 

Quiero ser árbol

para poder ser bosque.

Quiero llegar al corazón

de la madera, donde está

-como alimento irrenunciable-

la procelosa fuente de la lluvia.

 

Y quiero, finalmente,

pertenecer a una familia

humana y vegetal,

con la vejez dorada

y los retoños trémulos.

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios


Tags: árbol, bosca, madera, roble, almendro

Añadir comentario


amigo mio, no sabes la maravillosa sensacion que dejas con este poema...
dejemos de lado el metro (justo , correcto ,estudiado)..
Como amante incondicional de esta maravillosa arca de Noe que nos conduce por el universo...arca ,que no valoramos, que no cuidamos y que nos lleva a todos, absolutamente a todos....No puedo dejar de emocionarme ante tus palabras..
que mejor manera de perpetuarnos que en un arbol!!!!Y viajar el el arca desde alli , desde la profundidad de la raiz hasta la ultima rama en lo alto...Seguramente la mejor manera de ser para siempre..
bello ,muy bello ....

Maria Simona Ciuffani


Cara María: tu sei brava…
Me ha sorprendido mucho tu comentario, porque sé que estás de viaje por Italia. O sea, la nave dentro de la nave. Espero que se cumplan todas tus ilusiones.
En cuanto al poema, bueno, no es la primera vez que digo estas cosas, o parecidas, tal vez en el poema las he ordenado un poco. Y sí, quiero ser árbol. Decirlo en verso o en prosa me da absolutamente lo mismo. Decirlo en alta voz no me cuesta ningún esfuerzo.
No obstante, quiero ser árbol cuanto toque. Me acaba de decir un amigo que de momento estoy bien como estoy. Y creo que acierta.
Gracias, María: lo has interpretado muy bien. Un beso.


Dime, amigo, qué hay que hacer para ser arbol después, que yo también lo quiero ser. O cepa de viña vieja y convertirse en vino para alegrar a los amigos.

Qué hay que hacer para que los pájaros pongan nidos en nuestras ramas, la algarabía de los pájaros en nuestro silencio profundo, oirlos hablar y discutir, y echar raices en la tierra, nosotros que somos pecadores, puro barro, pero siempre quedarán tus palabras y esa hermosa poesía tuya que un día compusiste, un día que, paseándote por tu tierra, quisiste quedar allí para siempre, en tu casa, con los tuyos, hecho arbol para siempre.

Ya me dirás, Mariano, un abrazo.
luis


Dime, amigo, qué hay que hacer para ser arbol después, que yo también lo quiero ser. O cepa de viña vieja y convertirse en vino para alegrar a los amigos.

Qué hay que hacer para que los pájaros pongan nidos en nuestras ramas, la algarabía de los pájaros en nuestro silencio profundo, oirlos hablar y discutir, y echar raices en la tierra, nosotros que somos pecadores, puro barro, pero siempre quedarán tus palabras y esa hermosa poesía tuya que un día compusiste, un día que, paseándote por tu tierra, quisiste quedar allí para siempre, en tu casa, con los tuyos, hecho arbol para siempre.

Ya me dirás, Mariano, un abrazo.
luis


Pues el caso es que no lo sé, Luís. Yo aspiro a ser árbol, pero dentro de bastante tiempo, porque soy de los que van a dar mucha guerra…
Lo que sí te puedo decir es que cuando yo era pequeño (y no tan pequeño) andaba siempre subido a los árboles. De hecho, cuando leí “El barón rampante” ‘, pensé que Italo Calvino se tenía que haber inspirado en mí, pero como a mí no me conocía, pienso que se inspiraría en otro como yo. Y tanto si te lo crees como si no, te aseguro que, de niño, yo he corrido por las ramas de algún roble.
Luego vine al mediterráneo, donde tiene su aposento la luz, y también me conquistaron los almendros…
Comprendo que viviendo en Cariñena quieras hacerte cepa de vid. Y también que siendo una buena persona quieras hacerte vino para alegrar a los amigos.
Un abrazo


Hola, sólo quería recordaros que este viernes acaba el concurso de relato corto de:
http://www.minispace.com/es_es/article/Airsteam-writing-competition/216/?utm_source=s_ja_98
¡Animaros!
Un saludo


Precioso Mariano. Me ha gustado mucho, me ha dado vigor y optimismo, justificación vital. También las referencias a los almendros (mediterraneidad) y a los robles (reciedumbre continental) tus dos facetas o identidades, árboles genéricos, árboles específicos, plasmación, transfiguración, inmortalidad en suma.
Los árboles, prodigio de fisiología vegetal, de liderazgo en los bosques, de liderazgo en la transformación energética, de liderazgo en las percepciones sensitivas, de solidaridad con otros seres vivos a los que acoge, bellos, esplendidos, únicos...


Perdón, he hecho algo extraño y se ha iniciado la publicación del comentario anterior. Bien, lo dejo así y me identifico:
Joan Piera, amigo del poeta de los almendros y de los robles.


Que bonito lo haces, Joan. Eres el miembro exceptuado dentro del gremio de los científicos, que es adusto y serio. Quiero decir que la ciencia es un poco aburrida para lo profanos, pero tú le das el soplo divulgativo, que es un soplo ecuménico, y lo haces de un modo tan divertido que a uno le entran ganas de pedirte más y más y más… O-tra, o-tra, o-tra… No pares, sigue, sigue…Queremos un hijo tuyo…Y vas tú y nos presentas una orquídea en su período lactante, en su etapa de transformación energética…
No sé muy bien lo que he dicho ni pienso releerlo, pero he querido echarte a la cara un piropo por el que no se reconocerán tus muchos valores, pero sí dejará entrever que son grandes y muchos. Sabes que te admiro con la admiración de un entregado reconocimiento.
Y cierro el grifo, querido Joan, porque me temo que voy a acabar declarándote mi amor más amoroso.

Una forta abraçada