jueves, 21 de mayo de 2009


Mariano Estrada (1973) Villayoyosa:
http://album.miarroba.com/Mariano.Estrada/45/151/

Alma de noche

Montiboli, Villajoyosa

 

Salen los barcos a la mar,

como pelillos

de vieja discusión

que dejan en el aire

una ruidosa sinfonía:

run, run, run, run…

 

“A la mar que te vayas,

querido Pepe…”

 

¿Sales a despedirme, Ausentia,

o es que te gusta este vaivén

de madrugada, este runrún

de barcos al trantrán?

 

En  menos de dos horas

saldrá también el sol

y, con el sol, los cuernos

parsimoniosos de los caracoles,

los cantos de los gallos, las sensibles

antenas de las mariposas,

las primeras toallas

de los turistas…

 

Luego sale la prensa

de papel: ra-ta-ta-ta-tá….

que inunda los kioscos

de información,

de anuncios, de cotilla,

de teléfonos de contacto…

 

Sale el tren, sale el autobús,

sale la gente de sus camas,

de sus casas, de los panales

de miel de sus colmenas,

de la boca del metro,

de las rampas de los garajes,

del orujo del bar…

 

Salen nuevos iconos

en las televisiones

nacionales, locales, autonómicas,

públicas o privadas.

Y sale Ana Obregón, cuya vitola

de biología arborescente,

huele a gastada primavera.

 

Y ya, como esperanza colectiva,

salen los números premiados

de la loto de Cataluña,

salen los ciegos, las quinielas,

sale la lotería nacional,

sale aquello y aquello…

 

Y así, sale que sale,

todo sale for sale

¿Comprende usted?

Si no sale, no vende, pero, entonces,

¿de qué trata la trata?.

 

¿Estás a la que sale, a la que salta,

a la que vende o a la que te meto?

 

Mi estado es tuyo, hermano, pero tú

¿Cuándo saldrás de esa salmodia,

en la que siempre estás salido,

si bien se mira?

 

Sal, ido,

si bien se mira.

 

Sal de una vez, si quieres.

De Santa Pola.

En El Saler, pimienta.

 

Y del armario, sales

gordas de frutas. Vamos,

si es que te sale del salero,

que lo tienes, y mucho.

En las viejas salinas

de Guardamar.

 

Huelo el alba, los barcos

se alejan al trantrán.

Me gusta este runrún mientras me duermo.

 

Del libro “Las orillas del mar”

Agosto, 2008

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios


Tags: trantrán, barcos, mar, noche

Publicado por Mariano.Estrada @ 12:31
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Comentarios
Publicado por Invitado
jueves, 21 de mayo de 2009 | 12:53
ay, ay , ay , amigo mio...en tu Montiboli , retratas a tantos pueblos del mar que he conocido y no son de España...
Esa urgencia temprana .
Esa salida rumorosa de todo , de todos y de nada...
De pronto si cierro los ojos estoy en Valparaiso o en Rawson...o en esos pueblos coloridos y pequeños de la costa brasileña, donde a pesar de la lengua se entienden las mismas cosas..
Gracias , por decirlo asi , tan simplemente y tan lleno de pinceladas universales...
Maria Simona Ciuffani
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 21 de mayo de 2009 | 14:09
Pinceladas universales. Me gusta ese runrún…
Quedarse dormido con ese runrún de los barcos es realmente un gozo. Yo los oigo a menudo, debido a esta tendencia que tengo que prolongar la noche…
Me encantaría oírlos en Valparaíso o en Rawson o en esos pueblos fantásticos de la costa brasileña (Aquí, no sé porque, me he acordado de Hemingway, supongo que por “El viejo y el mar”)
Gracias, María, por dejar esa información de la que yo no tengo noticia. Me alegra que en el Montiboli se pueda hacer un lenguaje sencillo y universal.
Un beso
Publicado por Invitado
jueves, 28 de mayo de 2009 | 17:25
"...este runrún

de barcos al trantrán?"

Una expresión muy bonita y muy lograda
saludos
Kiko