domingo, 17 de mayo de 2009



La luna, tan lejos, tan cerca…Fernando Muñoz Box

 

Queridos amigos:

 

El pasado día 10 de mayo del año en curso, el doctor en Ciencias Físicas Fernando Muñoz Box, impartió una conferencia sobre la luna en la Universidad de Valladolid (UVA). Pues bien, modestia aparte, yo me siento honrado con que, tras desgranar su dilatado conocimiento astronómico, los versos lunáticos de este antiguo alumno suyo, que lo fue en el Colegio Virgen del Camino, de León,  hayan servido de colofón a la misma.

 

Gracias, querido Fernando. Me conmueve saber que la Ciencia, desde su espectacular recorrido por las alturas, le sigue tendiendo la mano a la Poesía, esa hermana pobre que sólo sabe intuir, tal vez soñar…

 

Datos biográficos de Fernando Muñoz Box, tomados de “Europa Press”:

 

El conferenciante Fernando Muñoz Box ejerció como profesor en la Facultad de Ciencias de la UVA desde octubre de 1967. Fue Doctor en Ciencias Físicas desde 1972 y Profesor Titular desde 1976. En dicha Facultad impartió las asignaturas de Espectroscopía, Física Cuántica y Óptica, y en el Colegio Universitario de Vitoria, las de Mecánica y Óptica. Asimismo fue profesor de Ampliación de Física en la Escuela de Arquitectura de Valladolid.

Jubilado desde septiembre de 2004, tal hecho no le ha impedido mantener una notable actividad: ha seguido impartiendo conferencias sobre Óptica, Astronomía, o sobre los temas relacionados con el Tiempo, esa materia infinita.

Es, entre otras publicaciones a su nombre, coautor del libro 'Fuentes para la Historia de la Ciencia y de la Técnica en la Biblioteca del Palacio de Santa Cruz', 2 vol., así como del Capítulo 1º ('Introducción astronómica al problema del soleamiento') del libro 'Curso de Energía solar', editado por la Universidad de Valladolid en 1993.

Además, y en gran medida debido a su pasión por los relojes, ha publicado también el libro titulado 'Medidas del tiempo en la Historia: Calendarios y Relojes', para la colección 'Acceso al saber' del Departamento de Publicaciones de la UVA.

 

 

Finalmente, dejo aquí la citada conferencia, tal como me llegó en el archivo que me envió Fernando Muñoz Box, con las siguientes explicaciones:

 

“Te escribo porque esta mañana he dado una conferencia sobre la luna, astronomía y tal, y he decidido terminarla con una estrofa de unos versos tuyos. Pero te he citado, como es lógico.

Anexo te envío un archivo con el esquema, un tanto impreciso de la conferencia, después con un texto que me mandaron redactar, y por último un facsimil de la diapositiva del Power Point tal como se podía ver en pantalla. La siguiente diapositiva era la de: Muchas gracias. A los escuchantes, se entiende.

El verso de Lorca pasó a otra parte de la presentación”.

 

Aclaro que del facsimil sólo se ven los cuatro versos de la estrofa mencionada.

 

Un abrazo

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

 

 

LA LUNA, TAN LEJOS, TAN CERCA...

 

 

Fernando Muñoz Box

 

 

-"No jures por la inconstante luna"

-No es el único astro que tiene fases, pero sí el más aparente

-Es inconstante y mentirosa

-Es romántica y poética

-En el Año de la Astronomía parece que debemos ocuparnos del lejano universo, pero no de algo tan relativamente cercano

- Las revoluciones de la luna dan lugar a los diferentes meses

-El mes sinódico es el que se utiliza para el Calendario

- El conocido Ciclo de Metón y su relación con las Epactas

-Las Epactas y la determinación de la fecha de Pascua

- La apariencia de la Luna:

            su distinto tamaño, la órbita y las leyes de Kepler

            su orto y ocaso, la dificultad de su precisión

            las libraciones: ópticas y físicas

-La posición de la Luna

            en longitud

                        ecuación de centro: Hiparco

                        evección: Ptolomeo

                        variación: Tycho Brahe

                        ecuación anual: Kepler

            en latitud

-La aceleración secular. Laplace

- Es todo lo que queríamos contar, conscientes de los demás problemas:

            el problema de los tres cuerpos

            influencia en las mareas

los eclipses de luna y de sol

origen y evolución de la luna

composición y configuración: Selenología y Selenografía

 

 

 

La Luna, tan lejos, tan cerca…

 

 

 

Fernando Muñoz Box

10 de mayo de 2009

 

 

 

En el drama de Shakespeare Julieta le dice a Romeo: “No jures por la inconstante Luna…”  En efecto, de los astros que veían en el cielo era éste el único de aspecto cambiante y variable. Y del que uno no se puede fiar porque además de inconstante es engañosa y mentirosa, según nos dicen.

Hoy sabemos que no es el único astro que presenta el fenómeno de las fases, pero sigue siendo el que lo hace de modo más aparente.

Por otro lado el romanticismo elevó a la Luna a una categoría poética, que nunca había fallado, pero que aquél sublimó con situaciones que han llegado a salpicar hasta a los poetas de las últimas generaciones.

En el Año de la Astronomía parecería que deberíamos ocuparnos más del lejano universo, porque es algo fascinante y desconocido y porque su inmensidad nos desconcierta y hace a los humanos cada vez más insignificantes. Y sin embargo, misterio y fascinación no faltan en nuestro entorno y ello es lo que me motiva a hablar hoy de nuestro satélite, que está lejos, como se dice en el título, a nuestra pequeña escala, pero tan cerca a escalas cósmicas, como que su distancia roza el segundo luz, algo incomparablemente diminuto ante las dimensiones de un universo que medimos en miles de millones de años luz.

            Lo primero que resulta evidente en la Luna es la regularidad de su movimiento y la periodicidad constante de sus diferentes apariciones. Desde siempre se ha tomado como cierta medida del transcurrir del tiempo esa periodicidad, y al número de días trascurridos se le ha llamado mes. El problema es que el punto de referencia puede ser diferente y ello da origen a diferentes clases de meses, que repasaremos.

Pero la regularidad de las fases, la periodicidad de las mismas y lo llamativo de la presencia de esa luminaria en ocasiones, hace que se pueda definir otro mes distinto que es el que se tiene en cuenta para confeccionar los calendarios lunares. Un mes sinódico es un mes definido por las fases. Según esto el mes empieza con la luna nueva, media con la luna llena y finaliza cuando se aproxima la siguiente luna nueva. El ciclo de diecinueve años en que se coordinan los periodos lunares y solares se llamó tradicionalmente el Ciclo de Metón. Ello dio origen al Número Áureo, esencial para conocer las fechas de los novilunios en nuestro calendario, y posteriormente se relacionó con las Epactas que permiten calcular con precisión la fecha de la celebración de la Pascua.

Sabemos que la Luna presenta siempre la misma cara y por ello hablamos de la cara oculta de la misma. Pero es útil saber que se produce un cierto balanceo, a veces aparente y a veces real, que se estudia por medio de las llamadas Libraciones, que nos permiten conocer un 10% de dicha cara oculta.

Por otro lado, es importante para los astrónomos saber en todo momento la posición exacta del satélite en su órbita, porque ello permite no sólo estar al corriente de su posición en nuestra bóveda sino también la puntual previsión de los eclipses.

Desgraciadamente tanto la longitud eclíptica de la Luna, como su latitud eclíptica se ven sometidas a tantos factores que se impone realizar correcciones cuando se quiere avanzar en el conocimiento exacto de ambas.

Tradicionalmente se impusieron las siguientes correcciones, que en Astronomía se denominan muchas veces ecuaciones. Y así la primera es la Ecuación de Centro, que en su primer término se debe a Hiparco en el II siglo a. C. Más tarde Ptolomeo en el II d.C. incluye la Evección, Tycho Brahe en el XVI la Variación y posteriormente Kepler nos hablará de la Ecuación Anual. Éstas que son las correcciones históricas más importantes nos dan una mejor aproximación de la posición de la Luna, pero no pasan de ser una aproximación.

Ya a finales del siglo XVIII Laplace introduce la aceleración secular, que siendo muy pequeña produce a la larga las mayores variaciones en la previsión del movimiento de la luna.

Con ello, y dejando múltiples cuestiones sin tratar, cerraremos nuestra conferencia y miraremos al cielo, hoy que estamos prácticamente en luna llena,  para ver si es cierto, como nos dice Lorca, que “por el cielo va la luna con un niño de la mano…”

 

 

 

 


La luna no será luna
sin corazones que amen;
sin pensamientos que vuelen
y sin poetas que canten.

 

 

 

 

Mariano Estrada

 

 

 

 

           


Tags: luna, UVA, ciencia, poesía

Publicado por Mariano.Estrada @ 21:05
Comentarios (15)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
domingo, 17 de mayo de 2009 | 21:31
Ha sido un regalo y no espero; y volveré a leerlo.

Siempre me ha fascinado el más allá; pero no el de "y después qué", sino el de "ahora qué". Y veo la inmensidad...allá, ¿y...?.

Dejas volar tu imaginación o recuerdas una noche infantil y agosteña tumbado al lado de Ovidio en la era de Villacil viendo cruzar el cielo innumerables estrellas fugaces y una luna inmensa que he vuelto a vivir.

Gracias, Fernando; gracias, Mariano.

Andrés Martínez Trapiello
Publicado por Invitado
domingo, 17 de mayo de 2009 | 21:58
La ciencia y la poesía juntos.
Ecuaciones y versos.
Una unión perfecta.
Publicado por Invitado
domingo, 17 de mayo de 2009 | 22:36
Escojo, para el tema de la luna, estos versos de Juan Ramón Jiménez:

De tu lecho alumbrado de luna me venían
no sé qué olores tristes de deshojadas flores;
heridas por la luna, las arañas reían
ligeras sonatinas de lívidos colores...

Se iba por los espejos la hora amarillenta...
frente al balcón abierto, entre la madrugada,
tras la suave colina verdosa y soñolienta,
se ponía la luna, grande, triste, dorada...

La brisa era infinita. Tú dormías, desnuda...
tus piernas se enlazaban en cándido reposo,
y tu mano de seda, celeste, ciega, muda,
tapaba, sin tocarlo, tu sexo tenebroso.

Un abrazo lunático, Mariano, Fernando, Andrés. ¿Has probado, Andresín, un prieto picudo en noche de luna llena? Eso debe ser el acabose.
luis
Publicado por Mariano.Estrada
lunes, 18 de mayo de 2009 | 1:24
Querido Andrés:

La ventaja que tienen los poetas, y tú lo eres, sobre los científicos, es que se pueden tumbar en una era de Villacil, con Ovidio al lado, e imaginar lo que hay en la cara oculta de la luna. De eso, Fernando Muñoz Box, que sabe mucho, no puede saber más de un diez por ciento.
Ahora bien, personalmente, a Ovidio lo hubiera sustituido por la Princesa del Amanecer, que es la hija del Alba.
Gracias a ti.
Un abrazo
Posdata: ha muerto Benedetti. Descanse en paz
Publicado por Mariano.Estrada
lunes, 18 de mayo de 2009 | 2:02
Querido Luís:
Permíteme que responda al precioso poema de Juan Ramón con otro de Benedetti, poeta que acaba de morir.

HOMBRE QUE MIRA LA LUNA

Es decir la miraba porque ella
se ocultó tras el biombo de nubes
y todo porque muchos amantes de este mundo
le dieron sutilmente el olivo

con su brillo reticente la luna
durante siglos consiguió transformar
el vientre amor en garufa cursilínea
la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli

cuando los amantes ricos la miraban
desde sus tedios y sus pabellones
satelizaba de lo lindo y oía
que la luna era un fenómeno cultural

pero si los amantes pobres la contemplaban
desde su ansiedad o desde sus hambrunas
entonces la menguante entornaba los ojos
porque tanta miseria no era para ella

(Sigue...)
Publicado por Mariano.Estrada
lunes, 18 de mayo de 2009 | 2:06
(Sigue el poema de Benedetti)

hasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron a dúo
dijeron no va más al carajo selene

se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén

y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como Dios manda
o mejor dicho como Dios sugiere.

Benedetti es Benedetti. Aunque acabe de morir. Y éste es Benedetti puro.
Que viva Benedetti.
Y que descanse en paz.

Un abrazo
Publicado por Invitado
lunes, 18 de mayo de 2009 | 13:37
Estas no son palabras robadas, Mariano. Esta es mi humilde aportación a tema tan universal. Que levante la mano el que, metido en labores líricas, no haya escrito, alguna vez, sobre la luna.

Es invierno
y aún vuelan los pájaros de hielo
es la luna y su luz
entre nubes caprichosas,
amantes con su melancolía
por la noche fría.

También he sentido la muerte de Benedetti, un poeta que se deja entender y querer.
Un abrazo, Mariano.
luis
Publicado por Mariano.Estrada
lunes, 18 de mayo de 2009 | 15:15
En labores líricas o en labores científicas. Ahí tienes a Fernando Muñoz Box, por ejemplo.
Pero tienes razón, Luís, la luna es un lugar de encuentro de enamorados y de poetas. De hecho, yo he escrito varios poemas a la luna, incluso a la luna de papel...
Estimable aportación, la tuya.
Un abrazo

Luna de papel

Se sabe que la luna se ha formado
con trozos de papel enamorado.

A veces tosco, a veces arrugado,
a veces ricamente perfumado.

Pero lleno de lágrimas espesas,
de súplicas, de besos, de promesas.

O sea que la luna, amigos míos,
es un campo de tinta y desvaríos.

Un monte de papel y de ilusión
con letras del color del corazón.

Mariano Estrada, de la serie "Expresiones propias. Poeminos lunáticos"
Publicado por Mariano.Estrada
martes, 19 de mayo de 2009 | 13:15
Yo sigo viendo…

Yo sigo viendo la fresa
en el color de tus labios,
la rosa abierta en tus ojos
y la amapola en el campo.

Yo sigo viendo la luna
palidecida en el patio,
la noche ardiendo en tu frente
y la cereza en el árbol.

Yo sigo viéndote llena
de corazón y de pálpitos,
granada como la espiga
y en la sazón de los años.

Mariano Estrada
De la serie "Expresiones propias. Poeminos lunáticos"
Publicado por Lidia
martes, 19 de mayo de 2009 | 13:39
No me extraña nada, querido Mariano, que te haga sentir tan orgulloso el que unos versos tuyos cierren esta interesantísima conferencia de Fernando Muñoz. Y es que la Luna es mucha Luna. Romántica, bella y algo mentirosa. A pesar de su pequeño tamaño, ha inspirado tanto a científicos como a poetas desde el principio de los tiempos, ¡si será grande su influjo!.

Gracias por compartir con todos nosotros la conferencia y felicidades a los dos, por la ciencia y por la poesía.

Inevitable es la mención al gran Mario Benedetti, que acaba de dejarnos. Su recuerdo y su obra sin embargo, permanecerán siempre con nosotros, triunfadores entre las sombras, brillantes y luminosos como la misma Luna.

Un beso de luna, Marito.
Publicado por Invitado
martes, 19 de mayo de 2009 | 19:04
Qué cosa , no? Que cosa tan buena haber reunido a la ciencia y a la poesía...
Aunque , en verdad , como profesional de la ciencia y como aprendiz de poeta creo que ambas vienen juntas desde siempre...
Cuántas veces , encerrados dentro del laboratorio, esperando tal o cual respuesta de un ensayo , hemos espiado hacia fuera buscando una respuesta al interrogante?
Y no olvidar ,los que hacemos ciencia también somos humanos , y puede existir algún científico enamorado que haya olvidado a la luna en medio de la explosión amatoria?
De modo que, valgan estas míseras frases para justificar y entender esta magnifica reunión de cosas aparentemente incompatibles...
Por otra parte , que buena idea la del científico...terminar con tan bello poema su disertación...
Creo , que ambos se han honrado merecidamente ..
Publicado por Maria Simona Ciuffani
martes, 19 de mayo de 2009 | 19:07
No comparto aquello de la hermana pobre ..tampoco comparto lo de poner escalas .
.La ciencia y el arte son un solo.
Pues es arte , investigar adivinando claves de la naturaleza que bien ocultas están , y que el hombre con paciente dedicación fue develando...
Y es ciencia, combinar los vocablos de una u otra manera para expresar lo mas profundo de los sentimientos que todo los seres pensantes compartimos y solo , algunos elegidos , pueden lograr ..
Para los aprendices de Ciencia y Poesía como lo soy, me emociona pensar que no solo el compartir claustros reunió a Fernando , a quien desconozco absolutamente y a Mariano , a quien descubre a partir de sus escritos...
A ambos , los ha reunido , también , la pasión por lo que hacen ...y eso es , en verdad , magnifico!
Maria Simona Ciuffani
Publicado por Mariano.Estrada
martes, 19 de mayo de 2009 | 19:27
¿Sabes una cosa, Lidieta? A pesar de las vueltas que me ha dado la vida, las ciudades en las que viví, las pensiones o residencias que habité, los libros y pequeñas pertenencias que he dejado por el camino, conservo algún examen de Física con las correcciones y notas de Fernando Muñoz. También conservo una carta con las letras muy grandes que me escribió a Madrid cuando yo ya había cambiado de ambiente…
Era un profesor muy querido en el Colegio, y puedo decirte que sigue siendo querido por los que entonces fuimos sus alumnos, tal como ha quedado patente en los actos de celebración del 50 aniversario, en octubre del 2007
¿Cómo no voy a sentirme honrado con el hermoso detalle que ha tenido conmigo en la última de sus conferencias?

Finalmente, Lidia, decirte que comparto ese sentimiento tuyo por Benedetti. Como tú bien sabes.

Un beso lunático, científico, poético…
Publicado por Mariano.Estrada
martes, 19 de mayo de 2009 | 20:32
Hola, María Simona:

Es cierto que eres profesional de la ciencia, como licenciada en exactas. Lo que no es verdad es que seas aprendiz de poeta, ya que yo he leído poemas tuyos que lo desmienten…
Yo creo que sí, que la poesía es la hermana pobre del arte, de las artes. Pero también es verdad que no necesita nada para vivir. Y en ese sentido es rica. Ya ves qué gran paradoja. Y tal vez esté bien que así sea…
Estoy de acuerdo contigo: la luna es un punto de encuentro de científicos, poetas y enamorados. Parece que el pie de Neil Armstrong pisó la superficie del satélite, pero ello no afectó a su profundidad, que es donde seden los sueños.
Finalmente, creo que es verdad que la pasión es un plus que repercute en la calidad de las cosas.
Te encantaría Fernando Muñoz. Y tú a él, sin duda.
Un beso
Publicado por Invitado
jueves, 28 de mayo de 2009 | 21:02
Si no recuerdo mal, la Luna no tiene luz propia, y sin embargo, es la luz más bella y romántica de las que recibimos, curioso ¿No? Tampoco tiene vida, por lo tanto, está muerta, llena de cráteres volcánicos, que aquí en La Tierra, ni lo muerto, ni los lugares desérticos, sin árboles, ríos y prados, no inspiran a nadie a escribir poemas. Y sin embargo ¿qué tiene la Luna que siendo un astro sin luz propia y el Sancho Panza de La Tierra, hace de musa de los terrícolas?

Nunca he vivido momentos más románticos y hermosos que cuando salía la Luna llena en el pueblo, a las dos de la mañana nos íbamos mi amigo Ramón -de profesión músico - y yo, a un lugar denominado La Mota, un bello paraje de pinos rodeado de altas montañas, pero tenía que estar la Luna llena, y así todo perfecto. Aquellas noches de verano, que mi amigo tocaba con la guitarra: Asturias, Romance Anónimo o Sombras y Rejas. ¡Qué noches más hermosas! ¿Donde te encierras Luna, que en la ciudad, ya no te veo tan bella?

JMP