domingo, 22 de marzo de 2009


La crisis

Queridos amigos:

 

Este poema fue escrito cuando la crisis no había entrado en big bang, aunque éste se acercaba a pasos más bien agigantados. Tengo viva memoria de que, al hablar de ella en conversaciones corrientes y molientes, pero en términos muy crudos, la gente  me miraba todavía con ojos de incomprensión, ya que no de incredulidad, especialmente si eran empleados de la banca. Pero, ¿cómo no iban a hacerlo si el Gobierno negaba la mayor y la palabra crisis no sólo era innombrable, sino que había sido borrada del diccionario mental del Presidente?

Está claro que las cosas han ido peor de lo que los más pesimistas auguraban, pero conviene recordar que había elementos suficientes como para haberse puesto a temblar, cosa que sólo se hizo con la quiebra de Lehman Brothers.


Sarkozy, entonces flamante Presidente de la Unión Europea, no había empezado la frenética actividad que luego tendría en este asunto, entre otras cosas porque la crisis no había hecho eclosión, como digo, y porque, además,  andaba un tanto embotado bajo los efectos de un amor nuevo.

Por cierto, las hipotecas basura de los EE.UU –aquellas que, bajo el nombre de Ninja, no iban a tener en España ninguna incidencia perniciosa- se habían distribuido ya por el mundo,  envueltas en cómodos paquetes y avaladas  por las agencias de rating, como sabe muy bien Leopoldo Abadía y, a estas alturas de la crisis,  también su vecino de San Quirico.

 

Un abrazo

 

La crisis

 

Hay crisis. Sangran

las antiguas heridas, pero

¡que le vamos a hacer!

se han abierto otras nuevas.

 

Ya no sólo es el alma,

insatisfecha y melancólica,

de los espíritus inadaptados,

insertada con pinzas en los

fangos impuros de la sociedad,

sino el bolsillo terrenal,

fiscalizado y compungido,

de los contribuyentes.

 

Digamos que la crisis

-tan bien acomodada en el lirismo

confeso de los tristes-,

se ha instalado en la prosa

elemental de cada día,

para tomarnos de la mano y

racionarnos el pan.

 

¿Cuántos años hacía

que eran gordas las vacas

y los miedos inexistentes?

¿Fueron hinchados los ladrillos

a base de clembuterol?

¿Fue engordado el sistema financiero

con una persistente

ingesta de anabolizantes?

 

¿Son cíclicas, las crisis?

¿Se ajustan a las viejas

ideas filosóficas

del eterno retorno,

o alientan, por catarsis,

un crecimiento en espiral?

 

No sé, las crisis son los sueños

del faraón, las siete

vacas flacas del Génesis.

Pero el ladrillo es el ladrillo

y ha empujado bastante por su cuenta.

 

Y en esto del ladrillo y las finanzas

¿no hay margen de seguridad,

algo así como un cuanto

del bienestar, multiplicado

por el número pi?

 

¿Habla usted de conejos

en la chistera? Éstas

son burbujas de la especulación

querido amigo,

globos que nos explotan en las manos

y estampan nuestros sueños

contra la realidad

insoportable de las hipotecas.

 

¿Nos salvaremos, pese a todo?

Alguien dijo que sí, por los afectos.

 

Y tal vez el ahorro necesario

-que va a ser franciscano y compulsivo-

obligue a regresar a las cigüeñas

que, en el viejo París de Sarkozy,

hoy se han puesto a la sombra

no ya de las muchachas

en flor, sino de Carla Bruni.

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

 

 


Tags: crisis, burbuja, sistema, financiero

Publicado por Mariano.Estrada @ 4:03
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Comentarios
Publicado por Invitado
domingo, 22 de marzo de 2009 | 12:01
Mi querido Mariano:

Efectivamente eres uno más de los privilegiados que se anticiparon a los acontecimientos y lo dejaron escrito para su reconocimiento.Otros lo pensamos nada más.

Creo que sólo con lo que has advertido-constatado o forjado en la observación inteligente,nos espera algo mucho peor que la narración de las vacas del Génesis.Allí se trató de las penurias que habría de pasar los habitantes de Egipto,de un pueblo,unas tribus.

Esto tiene un alcance mundial y visto lo ya visto,me parece que el sistema ha cedido en las presumibles fortalezas de sus cimentaciones.Todo que duró aquello del bienestar social se ha ido por las cloacas.

Lo que yo presumo y dejo por escrito en tu blog es que la situación en la que estamos nos llevará a un mundial estallido social(lo que es normal) Seguro que sera tomada la nueva Bastilla.

Cärlos
Publicado por Invitado
domingo, 22 de marzo de 2009 | 12:21
¿por qué no te llegó mi escrito? Estoy como una peonza dando vueltas y no se ha publicado.¡Coño!

carlos
Publicado por Invitado
domingo, 22 de marzo de 2009 | 12:23
¿por qué no te llegó mi escrito? Estoy como una peonza dando vueltas y no se ha publicado.¡Coño!

carlos
Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 22 de marzo de 2009 | 12:43
Hola, Carlos: te veo con la fuerza de un toro de lidia (de lidia, no de Lidia) y con la juventud madura de un hombre de ciencuenta y tantos...

Los escritos sobre la actualidad tienen la desventaja de que se les pasa pronto el arroz. Este poema lo he rescatado del olvido convirtiéndolo en "historia".

Tú anuncias catástrofes muy serias, por lo que yo te digo:

Queden aquí los augurios de un hombre de Bañugues (Asturias), que es todo corazón y sensibilidad. Y quieran los dioses que la debacle anunciada por él sea digerible por los hombres, los animales y las cosas, de manera que no quedemos todos convertidos en estatuas de sal.

No pienses que me tomo a pitorreo tus predicciones. Yo también creo que vamos hacia la destrucción, pero a un plazo mucho más largo que lo que tú insinúas. Y no creo que seamos los únicos: después de todo, ya se han destruido antes otras civilizaciones…

Un abrazo
Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 22 de marzo de 2009 | 12:49
Sí llegó, Carlos. Y por triplicado ejemplar. Yo lo he dejado en hijo único.
Yo creo que cuando cuelgas el comentario intentas verlo antes de que el ordenador se actualice. Prueba a ver si es eso. Con el próximo

Un abrazo
Publicado por Lidia
martes, 24 de marzo de 2009 | 0:16
¡Hola, Marito!
Profético este poema, tuviste una gran visión de futuro. A mí me advirtió hace mucho tiempo un amigo que entiende de Bolsa y finanzas, pero yo no le podía creer (o más bien no quería).

Bien, el caso es que más de las tres cuartas partes del mundo están y han estado siempre en crisis permanente, así que lo extraño es que a nosotros nos haya tardado tanto en llegar. Aplicando el sentido común, era algo que tenía que ocurrir antes o después, sólo era cuestión de tiempo.

Los del ladrillo y la banca nos han jugado una mala pasada (por no decir otra cosa que rima con pasada), y ahora que estamos de fango hasta las orejas no nos va a quedar otra que bregar con la crisis lo queramos o no. El resultado... chi lo sa! Paul Krugman dijo el otro día que en España las vamos a pasar canutas (por no decir otra cosa que rima con canutas). Al igual que Carlos, pienso que todo esto nos va llevar a un nuevo orden mundial. Y esperemos que sea para mejor.
Publicado por Lidia
martes, 24 de marzo de 2009 | 0:20
(Continúa)
A mí la crisis sólo me fastidia por la pobre gente que va a ir al paro, porque siempre pagan el pato los mismos. Por lo demás, si la dichosa crisis sirve para que echemos el freno y tengamos que replantearnos la locura consumista y desenfrenada en que estábamos metidos, bienvenida sea. De todo se aprende, hasta de las condiciones más adversas.

¡Un beso nada crítico, querido Mariano!
Publicado por Mariano.Estrada
martes, 24 de marzo de 2009 | 11:11
Hola, Lidia:

La verdad es que, cuando escribí este poema, para ciertos sectores de la sociedad ya era evidente que la crisis galopaba hacia el corazón sobreexcitado de la economía. Un corazón que había sido sometido durante diez largos años a las presiones de la codicia y de la especulación. De nada valió que Zapatero lo mirara con optimismo ¿Y con una venda en los ojos? La crisis que se estaba gestando era ya un ciclón imparable.

Sin pretender rebajarle los méritos, creo que a Krugman le ha sido muy fácil el diagnóstico. Con tres millones y medio de parados y las fundadas esperanzas de llegar pronto a los cuatro, a los cuatro y medio, a los cinco…le fue fácil decir que los españoles íbamos a pasarlas canutas, rimel con quien rimel.

(Continúa...)
Publicado por Mariano.Estrada
martes, 24 de marzo de 2009 | 11:12
Yo también creo que la crisis hará corregir determinados comportamientos y que pondrá algunas cosas en su sitio. El problema es esa cantidad enorme de parados, para los que sólo va a haber ayudas por un lapso de tiempo ¿Cómo se van a sostener a partir de ahí? Hay muchísima gente a la que debiéramos exigirle la devolución de las primas. Y de las sobrinas. Y de todas las riquezas provenientes de sus obscenas actividades.

Y utilizarlas para que nadie duerma al relente o se vaya a la cama sin comer.

Un beso acrisolado
Publicado por Invitado
sábado, 28 de marzo de 2009 | 14:36
Espero, amigo, que esta crisis total, mundial, cósmica, no ataque también espacios afectivos. Y que nuestro pequeño y delicado corazón pueda seguir atesorando amistades y afectos, en estos tiempos de crisis total, universal, cósmica...

Y que ese vieja máxima de "primum vivere deinde philosophari" - primero vivir luego filosofar- no nos impida seguir desarrollándonos como seres humanos e inteligentes. Pero vete tú, Mariano, a contarle estas historias a los que se les va agotando el paro, a los que la hipoteca les come los talones, a los jóvenes que no encuentran trabajo, a los que no tienen un techo donde guarecerse... Corren malos tiempos, Mariano, para la filosofía y para la lírica. Este jodido mundo está mal organizado y siempre pierden los mismos.
Publicado por Invitado
sábado, 28 de marzo de 2009 | 14:38
Decía, Mariano, que siempre pierden los mismos.
Un abrazo
Luis T.
Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 29 de marzo de 2009 | 17:35
Querido Luís:

Hay un verso del poema que dice que nos salvaremos por los afectos. La idea está tomada del libro “La Resistencia” de Ernesto Sabato. Pero lo que está ocurriendo en España es para empezar a dudar. Hay un sectarismo tan grande y un odio tan acerbo que los afectos sólo pueden darse entre los miembros de un mismo bando. Pero esos no son los que nos salvarán. Más que nunca se hace necesaria la convivencia y, para ello, hay que reconocerle al otro algunas virtudes. Porque si no se le reconoce ninguna es que nadie las tiene. Aquí sólo vemos pajas en el ojo ajeno.
Estoy de acuerdo con todo lo que dices, Luís, salvo en eso de que somos inteligentes.
Me alegro de verte por aquí, porque creo que eso es una buena noticia.
Un abrazo
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 02 de abril de 2009 | 14:53
El Gobierno está hablando de la creación de un fondo para recapitalizar las Cajas de Ahorros. Y uno se pregunta:
-¿Para qué, para siguir sirviendo a los intrereses de los políticos?
La solución para las Cajas de Ahorros es que se conviertan en Bancos.

Un abrazo