


La PEPA El PEPE El PAPA
PEPA-PEPE-PAPA: ¡FELICIDADES!
Voy a rescatar del polvo y del olvido la felicitación que un día les dirigí a las pepas, a los pepes y a los papas, incluido el Papa de Roma y el Pope de todas las iglesias.
-¿Y no sería mejor hacer una nueva felicitación?
-Tal vez, pero hay crisis, hermano. Y es gorda. Crisis material, crisis de valores. Nos conviene el ahorro y la capitalización. Hay que aprovechar las pertenencias, sean casas, coches, trajes, útiles o escritos. Y someterlos a reparación.
-Ya, y tú ahorras por el procedimiento de copiar y pegar
-Exacto, con unos levísimos retoques
-Y esa tacañería repentina, ¿no va en perjuicio de los lectores?
-No creas, el post fue muy poco leído
-Entonces no será muy estimable
-Ni muy poco, habida cuenta de que la voluntad es buena, como buenos son los deseos de felicidad
-Los deseos de Felicidad los conozco yo muy bien, que es mi tía. Y ésa no se casa con naides
-O se casa con todos, que es lo que yo deseo hoy para las pepas, los pepes y los papas ¿Do you?
-Por supuesto, hermano. Yo mismo me sumo, para no restar. Dile a tu tía que multiplique y eleve. Y que cuente con mi apoyo, que se cimenta en el abrazo y el beso. Y, si fuera necesario, lo cimentamos también en el mordisco…
A las felicidades de entonces, les añado hoy unas felicidades nuevas.
Venga, Pepe, reparte ya la tarta. Con una copa de risas.
Un abrazo
Felicidades a los PADRES, a los PEPES y a las JOSEFAS
UNO
Los padres que se llamen José deben tener doble ración en la tarta y recibir dos regalos de cada persona querida. Pero esto no se suele cumplir y acostumbramos a defraudarles por lo menos en el cincuenta por ciento.
Los padres que se llamen José deben tener esposas que no hayan conocido varón. Me refiero a otro varón. Pero esto no sé si se cumple en todos los casos.
Si un padre se llama José no tiene más remedio que regentar una carpintería en la que huela a santidad y a virutas de una noble madera.
Quien se llame José y tenga por mujer a alguien que se llame María, debe estar dispuesto a que en su casa se organice de vez en cuando un belén. Ahora bien, si no yogan juntos como esposos y de pronto nace un chiquillo que se llame Jesús, el hombre debe inclinarse por tener al menos una ligera sospecha.
A las mujeres que se llamen Josefa no es necesario exigirles que también sean padres para ofrecerles un doble regalo: el beso y la dirección de la joyería.
DOS
Se oye el ring del teléfono. Pepe descuelga el auricular y dice: ¿Diga?
- Hola, Pepe, soy papá ¡Felicidades!
- Hola, papá, soy Pepe. ¡Felicidades too!
- ¿Has hecho pipí, cariño?
- Sí, papá, me ha puesto la Pepa, que tiene nombre de Constitución
- ¿Y no te ha hecho pupa?
- Un poco, con la pipa...
- ¿Con la pipa? ¿Desde cuándo Fuman Chu?
- Desde que hicimos las paces…
- Nintendo
- Verás, papá, toda paz tiene su pipa. Antes, habíamos tenido una pequeña batalla y yo le había dado a ella en la popa.
- Oye, Pepe, hijo
- Sí, papi, padre...
- ¿Te has comido las papas?
- Las papas, el solomillo, la tarta de chocolate, el café… Hasta me he servido un whisky y un puro y me ido a la sala de fumadores. Tengo 42 años, señor, no me llamo Pepe, sino José y me pareció procedente celebrar de una tacada mi santo y tu paternidad. Es más, estoy pensando en irme ya de casa...
- Yo también te felicito, hijo. Antes de irte, no te olvides de beber el vaso de leche que tienes en la mesita de noche, encima del Playboy.
Un abrazo a todos. Y felicidades de las buenas.
Que me disculpen los ortodoxos, pero es que antes de entrar en profundidades me gusta ejercer el jugueteo.
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
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Tags: Pepa, Pepe, Papa, Felicidades