viernes, 13 de marzo de 2009
Me confieso inocente: ha sido el spyware

Confesión en la iglesia de Faramontanos. Foto F. Medrano
Archivo: http://album.miarroba.com/Mariano.Estrada/146/354/
Me confieso inocente: ha sido el spyware
A los amigos que ayer me felicitaron en este Blog, a los que no pude dar cumplida respuesta. La intención era otra, por supuesto, pero se ha metido por medio el tercer hombre con la impresionante y puñetera figura de un spyware, y me lo impidió llanamente. Creedme, son pécoras malas estos bichitos de Dios
Ahora ya no procede contestar, porque quedaría todo un tanto desactualizado. Pero quiero que conozcan que tengo una buena disculpa. Y que, además, la expongo públicamente. Ya lo sabéis, David, Pilar, Lidia, Carlos-Bañugues, José Miguel Palop, Mariano Santiso, Marcelino García Sal, Tomás Gómez, Patricia Estrada, Ángeles Valdivieso, Olga y Antonia, Pedro López Llorente, Transi y Teresa Estrada.
Os doy a todos las gracias.
Me confieso inocente: ha sido el spyware
Y va el ordenador y se me rompe, como se le rompió el amor a Rocío: “de tanto usarlo”. Y aunque eran las tres de la mañana en todos los relojes del mundo, “yo, Mariano, advenido de otro mundo por ajena voluntad sin ropa ni comparsa, resumido luego a hombre y obligado a celebrar mi nacimiento, no había acabado aún de contestar las felicitaciones que vosotros, amigos, no terminabais de mandar. No puedo quejarme, no me quejo, la petición fue mía. El ego necesita alimentarse, qué le vamos a hacer.
Y fue entonces cuando me vino. El spyware. Se me achantó en la pantalla con toda la caballería cibernética y me espetó con aire de desafío:
-Pasa, si tienes los suficientes co… nocimientos
Pero yo conocimientos no tengo ningunos. Además, cogí miedos y, como un día ya lejano, volvieron a recularme las gónadas. Así que solté el Panda para que el Spyware se marchara de allí y yo me fui a la salita a meditar las aberrantes palabras de Ibarretxe, que está tan noqueado como mi ordenador. La verdad es que este hombre pudo ser y no fue. Pudo dejar de ser y no dejó. Puede dejar de ser aún, pero se empeña en mantenella y no enmendalla. Dirigiremos el País Vasco mande quien mande. Dice. Pobre Patxi López, le pondrán muy cara la adquisición del RH, cuya patente tiene Arzalluz y su epígono Egibar.
-No hay nada que hacer, Imaz
-¿Imenoz?
-Tampoco. Nuestro destino es el Gólgota…
Joder, qué fúnebre. Y el ordenador que no iba. Ni venía. Estaba en un punto de defunción. El Panda había hecho el rastreo y ni siquiera había olido al Spyware ¿Where is dónde? Decía
-“No lo know” –le contestaba el aire- Que quiere decir: “No lo sepo”
-¿Y que facho?
-Apaga y vamos
-¿Por la brava?
-Xacto. Y apaga también al Vallés, que Ibarretxe no necesita de un Panda, sino de un Elefante del desierto y de un largo tiempo de soledad, para que suelte la melena, haga el pino y se dé de cabeza contra las rocas de Despeñaperros. Como hizo don Quijote para ser merecedor de su Reina
-¿La Sofía?
-No, no, la Dulcinea de Llodio
En fin, que me fui a la cama a las cuatro, cuando las telarañas del sueño habían huido ya de mis ojos y la noche caía sobre la habitación con una conciencia cercana de claridad y Rosa emitía suavemente una respiración acompasada: Tic, tac. Tic, tac…¿O eso era el reloj?
-Mariano: son las ocho y pico
-¿Se ha ido ya el spyware?
-¿Qué dices, hombre? Te tienes que levantar
-Sí, sí, cuando el Panda termine de barrer… ¿Se ha ido Ibarretxe?
-La que se ha ido soy yo ¿No ves que ya estoy en la oficina?
-“¿Y quién eres tú, que no te recordamos?”
-¿Qué no me recordáis? Vamos, Lázaro, levántate y anda, que el día te espera con las amortizaciones de Mendizábal ¿O qué creías, que las juergas son gratis?
Ayer fue un día desaforado, alegre y colorista, ahora estoy deflactando ¿Lo puedo decir así? He vuelto a la realidad, estoy en crisis. Me han quitado el spyware, pero el cuerpo lo tengo para echarlo directamente a la alcantarilla, para que descanse en el Mar y no se aleje mucho del ano. Dicen que todo lo que sube, baja. Y es verdad, pero hoy no se me sube ni el azúcar. Tengo la sangre absolutamente garrapiñada.
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
Tags: spyware, felicitación, confieso, amigos
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Un abrazo man the sixteen twoo years and one more day.
JMP
¿Has visto la película: "Dos hombres y un Justino?". A lo mejor no te suena, es muy reciente. Mírala aquí:
http://antiguosalumnosdominicos.blogia.com/2009/031201-dos-hombres-y-un-destino.php#comentarios
Un abrazo
je, je.
Todos los que navegamos por Internet estamos expuestos a ellos, es un peaje casi ineludible que tenemos que pagar.
No te amilanes, Marito, ¡tú puedes con ellos!
Buenas noches y buena suerte. Y feliz fin de semana.
¡Besos con antivirus y firewall!
Gracias por tus comentarios
El bichejo ése me ha hecho pasar una mala mañana, pero al final lo hemos vencido. Bueno, lo ha vencido Tomás, el informático, pero me ha enseñado la forma de hacero. Ha sido muy simple. Claro que estos bichos van cambiando de forma y no son nunca el mismo.
Pero si hablamos de metamorfosis, me quedo con la de Kafka. El spyware, aunque mutante, es una simple basura.
Que tengas felices sueños, Lidieta. Y que tu amanecer contenga una sonrisa infinita.
Un beso
Me han gustado mucho tus reflexiones de hoy, con el "mono" de la escritura, pero sin punta en el lapicero lo habrás pasado fatal, pero tus neuronas se han "reiniciado" con ganas y acierto. A todos nos has hecho reir.
Me dirijo a la persona que ha escrito los dos últimos posts, que, si bien es anónima, está meridianamente identificada. Y lo hago para decirle que yo también me he reído con su ocurrencia ¿Cómo voy a enfadarme porque no te guste una foto? Además, lo expresabas muy claro, decías que la fachada exterior te importaba un comino y que lo que te importaba de verdad era lo que se cocía por dentro. Y me llenabas de flores y de piropos...¿Cómo iba entonces a enfadarme? Pero si estaba realmente encantado...
No sabes cuánto me alegro de que las peripecias descritas en el artículo te hayan hecho reír. Fueron reales, sin embargo. Lo que pasa es que yo les he puesto un poquito de sal y otro poquito de pimienta.
Gracias. Un beso
Hola, Amelia: el poema al que te refieres no dice que me confieso inocente, sino creyente.
"Me confieso creyente a pesar mío,
porque al cabo soy víctima de amor.
Y amor también es eso, desvarío,
impotencia, despecho, sinrazón..."
Mariano Estrada, Fragmento del soneto "Increíble credo de amor", del libro "Mitad de amor, dos cuartos de querencias"
Un abrazo

