sábado, 28 de febrero de 2009
La voluntad oscura

Foto Mariano Estrada
La voluntad oscura
Estoy desasistido.
Soy incapaz de articular
-con fluidez-
unas cuantas palabras
consecutivas.
Oigo sin escuchar, miro y no veo.
Me percibo difuso, sé
que estoy en una nube
de ingravidez en la que
todos los sentimientos
están amortiguados
por un golpe de fiebre.
Algo se ha roto, algo
no funciona en el mecanismo
de la razón, tampoco
en el organigrama
del cuerpo.
Voy de acá para allá,
como empujado por la inercia.
El paisaje –con el que
tanto me identifico-,
ya no tira de mí.
Y el agua azul del mar
-cuya fuerza creía irresistible-
no me arrastra los ojos,
sino que, muy por el contrario,
me los deja del todo indiferentes.
Hasta el dolor –ayer insoportable-
es ahora un hatillo de viajero
de carácter ingrávido.
Y, sin embargo,
alguien me sigue
por todos los caminos
por los que voy
-incluidos los más inaccesibles-,
con la perennidad sumisa
de una sombra sin dependencia.
Tal vez es éste
el momento de desprenderme
de las responsabilidades
enormes que el amor me ha impuesto.
Tal vez es ésta
la hora de acabar
con la costumbre
infructuosa de las lágrimas.
Tal vez es ésta
la hora de ponerle al corazón
un collarín de hielo.
Porque ha sido el amor, en su trastienda
de luces apagadas,
el que ha hecho de mí
un farolillo iluso que, con una
llama prendida en el deseo,
ha querido alumbrar determinados
territorios de voluntad oscura.
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
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La primera vez que leí esta Voluntad oscura, me produjo una sacudida tal de sentimientos que efectivamente sentí un collarín, no sé si de hielo o de hierro, oprimiendo mi corazón y mi cuello.
Esta vez el impacto no ha sido menor. Es tal la desesperación que destilan los versos, tanta la vulnerabilidad y el triste desconcierto que van creciendo a medida que los vas leyendo, que habría que ser de acero para no sentir los helados dedos de la amargura y el desencanto rodeando el cuello.
Este poema es casi una elegía. Una joya de belleza devastada y sin embargo (o quizá precisamente por ello) deslumbrante.
Te envío un beso luminoso y cálido para conjurar tanta desdicha.
Después de leer lo que has escrito ¿qué más se puede añadir? Me alegro de que esa "Voluntad oscura" sea al mismo tiempo transparente. Sólo alguien que haya amado y sufrido puede llegar a semejante clarividencia. Viendo como describes el proceso me he ido quedando desnudo. Pero no me importa, sé que me está mirando un corazón comprensivo, hermano, generoso y bueno.
Un beso agradecido
No cejaría en su camino aún saltando vayas o afro ntando muros y murallas.Tampoco sería obstáculo la carga,su grupa lo soportaba.Abrevaría las aguas más limpias,comería jugosos brotes de la hierba más alta.Su compañía sería de por vida,aunque,a veces,durmise o descansara.
Hoy siento discutida la palabra dada.He visto al hermoso alazán caminando por la vaguada que ha dejado una gran herida el rio entre montañas.Lleva las crines blancas sobre marrón de canas.Parece cansado y viejo,que no puede con la carga.No galopa,algún hierro le falta y cojea indeciso con la mirada bajada.¡Mucho daño ha soportado!
¿Quién ha hecho que se pierda tal premisa de esperanza?¿Qué fuerza de hielo y fuego ha triturado la figura de mi alazán admirado?Mucho esfuerzo ha dedicado por tanto camino empedrado,por tan pesada carga,por el compañero cansado.
Pero,aún así su figura,aparece bella en su estado.Con paso lento y herido,aguarda a su amo sin desmayo.
Carlos.

