viernes, 02 de enero de 2009
A las cuatro estaciones por la nieve


http://fotos.miarroba.com/index.php?pag=0&album=140
A las cuatro estaciones por la nieve
He recibido un montón de fotos nevadas, que son al mismo tiempo arcangélidas y bellofrígidas, adversativas e intravenosas. Todas ellas son impresionantes y transmisoras del virus friopático y cárnicogallínico de la soledad, ya que los encuadres asépticos en los que están inmortalizadas por sus imperturbables retratadores, carecen de personajes semovientes, bien sean homínidos, herbívoros, gallináceos o papillónicos, que son los que podían ofrecer algún aporte calórico-emocional al panorama genérico de las fotografrías. Ni siquiera aparece en ellas el abominable muñeco de las nieves sobre el que descargar la insoportable levedad de la Ser, de la Cope y de la genética general.
Pues bien, tanto me han titiritado las mandíbulas, los tridentes y los plumones que me he puesto a escribir esta profiláctica anotación para tranquilizar a los mercados finanfieros. Porque debajo de la nieve sigue habiendo batatas, moniatos y sanahorias. Y, lo que es más importante, en los huertos de Getsemaní sigue habiendo pépinos en los que descargar la adrenalina, la testosterona y la agresividad corriente y maloliente. Porque el frío y la nieve pacharán y el invierno dará paso a una crisis de primavera, de verano y de hojas lentas de otoño, que tendrá temperaturas más pálidas y bonancieras aunque mantengan congelada la pasta y el dinero, dos elementos necesarios para emprender nuevamente los caminos de la especulación amorosa y la filantropía financiera. No sé si me explico, pero estoy bastante inseguro de que vosotros haréis un esfuerzo para que no se desvanezca nuestra relajación amistosa.
Leído hasta aquí, podéis dejar de leer porque lo que viene a continuación está fuera del contiesto. Y os lo digo yo, que soy un inadaptado de tendencias centrífugas y vivo en las afueras del universo mundo, o sea: en la perifrástica más impertérrita, donde el cartero siempre llama dos veces. Al mes.
Un abrazo mixt
LAS CUATRO ESTACIONES
La primavera la sangre altera
La grupa de las potrancas
huele a caballo.
A la mujer quinceañera
la piel y el sayo.
¿Qué tiene la primavera
de abril a mayo?
La miel, la abeja, las flores
y los colores del campo.
Los machos van a las hembras
por el olfato.
Por un influjo de luna
las hembras van a los machos.
Y reverdecen los bosques
y brotan juncos del barro.
¿Qué tiene la primavera
que todo viene a alterarlo?
Principio
Te me ofreces abierta
de corazón, desnuda
de oropeles y de disfraces.
Con palabras explícitas,
que trascienden la mera
formalidad hospitalaria,
me propones la orilla
del mar, como principio
de un pausado conocimiento.
Principio que deriva
hacia una noche espléndida,
con un murmullo de olas
que nos envuelve y acaricia,
unas cuantas estrellas
que derraman su luz en nuestros rostros,
unas manos nerviosas
que se conmueven con el roce
liviano de la piel y del deseo,
y un temblor contenido
que anuncia interminables terremotos
para el tiempo de la celebración
gozosa de la carne.
La cual ocurrirá en la madrugada
del día destinado
a la contemplación
mientras la luz se deposita
sobre un amanecer de acantilados.
Hojas lentas de otoño
Emanan de la tarde
vastos murciélagos de sombra
que, al pairo del crepúsculo,
anticipan el cerco de la noche.
La calle se concibe como
claro de luz artificial
y procelosa vida.
Sobre un clamor ferviente
de variada naturaleza,
los árboles modulan en sus copas
placideces de viento.
Pero tú, ojo mustio, banco
entristecido de la casa,
desoyes el clarín de este concilio
y escuchas en las hojas
no un fervor verde de músicas,
sino un llanto de ceras, un esputo
agrio de lenguas amarillas.
Después, al dorso de la sombra,
bajo el trino desnudo de los pájaros,
el alba irrumpe en mí con
lentas hojas de otoño.
Invierno
Ha dejado el otoño
desnudas arboledas, témpanos
de nieve, viento frío...
Las calles amontonan soledad
y los intensos chaparrones
han tejido en mi alma
tremedales de barro.
Me refugio en las íntimas
estancias del amor
-donde persiste la memoria-
y opongo a esta humedad
las llamaradas de la leña.
Pero...
¿Quién templará mi corazón
si la tristeza ocupa el norte
oscurecido del invierno?
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literariosTags: Estaciones, nieve, otoño, invierno
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Y de Abril a Mayo la sangre altera, a unos más que a otros, claro.Y en el sentido más sutil de la palabra, nos renueva el espíritu y hasta alguna célula. El cuerpo coge fuerza para aguantar el calor de Julio y Agosto, y si llegamos bien al otoño, es posible que, en Navidad, nos comamos el rosco. Y esos dos meses juntos y hermosos, a ti y a mi, sin darnos cuenta,el mes que los precede, nos ha metido un nuevo ano.
Dejo este comentario un poco absurdo,porque creo que he comenzado el año igual como nos lo han dejado algunos, vamos a pasar página y nos metamos en el próximo, a ver si los telediarios y periódicos nos dan noticias buenas, más amor y menos muertes, que han bajado los precios y que nuestro sueldo ha subido. Y que nuestro amigo Mariano, continua haciendo hermosos versos para alimentar el espíritu de todos.
Un abrazo
JMP
Eres tempranero, madrugador y además te levantas pronto. Y eso que tienes todo el pescado vendido ¿Qué sería si tuvieras que defender un puesto en la lonja, que es el mercado de valores de los piscis? Por cierto, ¿tú crees en la multiplicación de las paces? Yo no, cada día proliferan más las guerras. Claro que algunas quedan ocultas bajo el silencio de los corderos, como la del Congo. Sólo se airean las que conviene a su majestad el poder y a su primo bastardo, el dinero.
¿Ves? Y me he metido en un charco. Con el frío que hace y la nieve que ha caído en el Bierzo. A ver si se despeja el temporal y empiezan a quitarse trapitos las veinteañeras. Que nuestros ojos son jóvenes y necesitan ser aplacados por la juventud, divino tesoro, que es donde se guarda y se protege la belleza.
Un abrazo
¡Ché! Si yo he entrado porque quiero felicitar a Trapielo y al resto de alumnos del colegio de
Supongo que no tendré que explicarte el por qué de lo de veinteañeras.
Y como hay mucho pesimismo para el 2009 os deseo que pase pronto.
JMP.
Un abrazo
JMP
La cantaba José Guardiola, pero creo que no era suya, sino de Antonio Prieto.
E una cansión mu rayá...
Ante el altar está llorando. Todavía.
Un abrazo
Bien, como verás la cama me sigue picando, pero es que hay tenis.
Un abrazo
JMP
Como dicen los expertos que entienden de minutos y horas, en el 22 comienzan a alargarse en luz los días, y yo me lo creo.
Pero satisface mi ánimo aún más cuando observo que el nido vacío de las cigüeñas vuelve a tener vida; y en ese momento comienza mi inquietud en espera de la llegada de los vencejos.
Mientras, Jose Miguel, voy adaptándome escuchando ya “Peer Gynt” para volver a vivir con esas cigüeñas en los pináculos de la Catedral o con los vencejos revoloteando bulliciosos, y que para mí son parte de la fotografía del románico de la Basílica de San Isidoro León.
Andrés Martinez Trapiello
Un abrazo
JMP
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20090108/53612942079-1.html
Ahora que has mentado a las cigüeñas y a los vencejos, me ha entrado una cierta añoranza. O una añoranza cierta. Los vencejos a la caída de la tarde mientras jugábamos en las calles o los patios o las plazas, es uno de los más vivos recuerdos que yo puedo tener de la niñez. Y mira que yo tengo recuerdos. Con las cigüeñas teníamos menos trato, ya ves, porque las cigüeñas nos quedaban más altas, más lejanas.
Cigüeñas, vencejos y Peer Gynt. Luz pálida…
Andrés: creo que deberías escribir un libro de tus innumerables vivencias en los entornos de la Catedral y de la Basílica. Sin duda sería un libro bueno. Incluso muy bueno. Incluso magnífico. Como tú.
Un abrazo
Muy buena idea ésa del Foro en La Vanguardia sobre “La Década Prodigiosa”. Y conste que he entendido muy bien el post, pero lo que te puse en el comentario sobre el Dúo Dinámico es más cierto que las verdades de Perogrullo que, como sabe bien Andrés, son puramente verdad.
Un abrazo
Y es cierto que no miro prendas cuando hay que hacer algo por ellos,tú también has hecho muchos artículos, aunque hay una diferencia, que tú puedes dirigir tu pluma a diversos campos, y yo, sin embargo,solo hago pinitos en uno. No obstante, cuando termine la Sagrada Familia, se lo proponemos y hacemos el monumento, tú pones la segunda piedra y todas las que quieras, porque también, en eso eres especialista.
Sé que entendiste que esta vez el mensaje es para hablar de una época, en la cual está el Dúo, pero yo tuve que disimular para que los lectores no se percataran demasiado de mi dinamismo.
Un abrazo, chaval.¿cuantos goles has metido este fin de semana?
JMP

