miércoles, 25 de junio de 2008

 


Una noche de amor

 

Nunca he visto a nadie tan impresionado por un vestido rojo como el camarero que, antes de aquella cena íntima e inolvidable, nos sirvió dos martinis secos en la barra del bar. Es verdad que ella era más guapa que ninguna de cuantas habían contemplado sus ojos hasta entonces, y que su fulgurante aparición le pilló un tanto en la inopia. El hombre me había visto allí solo tanto tiempo que le vino a dar lástima de mí. De hecho, empezó a mirarme a hurtadillas y con cara de rumiar en sus adentros: “este panoli…”

-¿Puede darme fuego? –le dije, aprovechando una de esas miradas compasivas

-Pues claro, muchacho –respondió- ¿Esperas a alguien?

-Sí, a una chica.

-¿Y cómo estás seguro de que vendrá, si llevas de plantón cerca de una hora?

-Porque hemos quedado, simplemente.

-Pues yo no la esperaría ni un minuto más

-¿De veras?

-De veras

-¿En ningún caso?

-En ninguno. Vamos, tendría que ser Raquel Welch. No habrás quedado con ella, ¿verdad?

-Evidentemente, no

-Lo suponía

-¿Cómo dice?

-Digo que Raquel Welch sólo hay una en el mundo. Bueno, hay dos. La otra se llama Úrsula Andress. Pero tampoco habrás quedado con Úrsula Andess, ¿a que no?

-Tampoco, aunque a ésta, al menos, se le parece

-Ya, y tú eres el doble de James Dean, por lo que intuyo.

-Exactamente ¿Y cómo lo ha intuido?

-Porque en diez años que llevo en este local no he tenido ocasión de ver a muchos guapos famosos, si descontamos a Alfredo Landa. El primero eres tú, ya ves. Pero no te pareces a James Dean, precisamente, sino a uno del Dúo Dinámico ¿Cómo se llama?

-Manolo

-Eso es, Manolo. Te pareces a Manolo…

Ése fue el momento en el que ella hizo su entrada con majestad, y fue también entonces cuando al camarero se le tiñeron los ojos de un rojo sublime. Y no sólo por el vestido que llevaba, que era largo y caído, como las ramas de un sauce en primavera, sino también por los golpes atropellados que le enviaba su excitado corazón.

Tras las primeras impresiones, y al tiempo que dejábamos el bar para dirigirnos al restaurante, se las ingenió para descargar en mis oídos esta rendida confidencia:

-Rectifico, chaval, yo también la hubiera esperado. Y no una hora de nada, como tú, sino toda una eternidad.

La frase es apropiada para satisfacer la vanidad durante un todo un curso completo. Sin embrago, yo estaba tan aturdido por el amor que, de haberse arrumbado el restaurante,  hubiera emergido ileso entre los cascotes. Con ella a mi lado, por supuesto. Enamorados y juntos para siempre.

 

Coda:

 

“Una noche de amor” pertenece a la serie de las poe-canciones. Al contrario que me ha ocurrido con otras, no había vuelto a leerla desde el ya lejano día en que la compartí, vía correo electrónico, con mi amigo Ramón Arcusa. El treinta de diciembre del año 2003.

 

Un abrazo

 

UNA NOCHE DE AMOR

 

Una cita. Las diez. Un restaurante.

Un rincón en el fondo. Una balada.

Y nosotros sentados a una mesa

con dos velas, dos copas, dos miradas.

 

Ofreciendo los ojos a los ojos

hicimos que la noche se llenara

de burbujas de vino y de silencio,

de sonrisas en labios de manzana,

de erupciones de piel  interminables

y bocas en ausencia de palabras.

 

Salimos a bailar y al abrazarnos

lo hicimos con la fuerza de las brasas.

Como juego de manos, mil caricias,

como hiedras del cuerpo, dos tenazas,

y por hilo de amor un sentimiento

sin resquicios ni grietas ni distancias.

 

Desgranando los besos como espigas

recorrimos la noche hasta gastarla.

Una luna muy alta nos bendijo

y empujó nuestros cuerpos hacia el alba.

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

 


Tags: Una noche de amor

Publicado por Mariano.Estrada @ 20:32
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Comentarios
Publicado por marshas
miércoles, 25 de junio de 2008 | 20:41
Me encanto el poema!

Saludos
Publicado por Invitado
jueves, 26 de junio de 2008 | 0:22
Qué cálida sopla la brisa por el Mediterráneo. Me suena esa atmósfera tan tentadora a los sentidos, como si los cuerpos huérfanos tuvieran que buscarse desesperadamente.
La luna en una noche de verano, la brisa del mar, la juventud que anhela compañía, el rumor de las olas que rompen con espuma blanca en la arena, la música que ilumina las miradas...
Sin embargo, Mariano, no creo que estuviera el mar de fondo. Lo hubieras nombrado.
Me recordaron hermosos tiempos tus versos hermosos.
Un abrazo
Luis T.
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 26 de junio de 2008 | 10:50
Gracias marshas: uno se queda más conforme cuando a los lectores les gusta. Y no te digo nada ya si les encanta. Un abrazo.
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 26 de junio de 2008 | 10:52
Has acertado, Luís, la historia tuvo lugar en Madrid, imagínate los años, y en Madrid sólo estaba de fondo el Manzanares. O el Estanque del Retiro. O el Lago de la Casa de Campo. O la piscina del Parque Sindical, que era un mar de gente.
Como digo en la solapa de uno de mis libros, “el mar era una ausencia en mi patria”.
Veo que ayer estabas con la vena poética. Y muy inspirado.

Un abrazo
Publicado por Invitado
jueves, 26 de junio de 2008 | 11:08
No tengo mucho tiempo, el justo para decirte que es un precioso canto al amor. Besitos.
PEC
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 26 de junio de 2008 | 11:31
Hola, PEC: el poco tiempo que tienes lo has aprovechado muy bien. En mi beneficio. Y yo te doy gustosamente las gracias. Y te mando un beso.
Publicado por Invitado
sábado, 28 de junio de 2008 | 0:02
Bravo Estrada !

Leo tus versos, hoy, viernes, y mi cuerpo, y sobre todo mi alma, se transforman, y me siento joven, empujado y animado por el realismo y delicadeza que contienen.

Un sincero y fuerte abrazo.

Cistierna.
Publicado por Invitado
sábado, 28 de junio de 2008 | 0:16
Bravo , Estrada !.

Leo tus versos, hoy, viernes, y me siento joven, y mi cuerpo , y sobre todo mi alma,se regeneran positivamente, empujados y animados por el realismo y delicadeza que contienen.

Un sincero y fuerte abrazo.

Cistierna.
Publicado por Invitado
sábado, 28 de junio de 2008 | 0:25
Bravo, Estrada !

Leo tus versos, hoy, viernes, y me siento joven, y mi cuerpo y, sobre todo, mi alma se regeneran, empujados y animados por el realismo y delicadeza que de ellos se desprenden.

Un sincero y fuerte abrazo.

Cistierna
Publicado por Invitado
sábado, 28 de junio de 2008 | 0:38
No sé cual es el motivo, seguramente que soy un torpe, pero el comentario me ha salido por triplicado.

O tal vez mis duendes, los que rigen mis mejores deseos, y velan por mis amigos y personas queridas, habrán decidido:

"Para una vez que entras en este blog de tu desconocido y muy querido amigo Estrada, que quede cumplida constancia de ello."

Y con el inmenso poder que tienen esta clase de duendes ha multiplicado por tres el mensaje.

Del mismo modo, pido a estos duendes, que multipliquen también por tres el cariño y apego que siento por tí.

Feliz fin de semana para tí y los tuyos, poeta.

Cistierna.
Publicado por Mariano.Estrada
sábado, 28 de junio de 2008 | 10:48
Los duendes te han hecho caso, querido ALV de Cistierna. He recibido tres fogonazos enormes de cariño y un precioso estrambote del mismo material con la explicación de la falla. No sabes cómo me alegra y cuánto te lo agradezco. El cariño es mutuo.
Hoy jugábamos al fútbol a las diez, pero no he dormido bien y no tenía el cuerpo para retortijones. Ayer escribí un artículo sobre el 2º gol contra Rusia. A lo mejor ya lo has leído, pero vuelve a verlo, que hay sorpresa. Mañana veré la final contra Alemania. Tocará sufrir, pero si juegan como jugaron contra Turquía… seguro que ganamos. Un abrazo
Publicado por Alicia Guevara
viernes, 25 de septiembre de 2009 | 18:10
Mariano. Muy lindo. gracias.
Publicado por Mariano.Estrada
viernes, 25 de septiembre de 2009 | 18:45
Gracias, Alicia
Entiendo que quieres decir "muy chévere"