sábado, 21 de junio de 2008


Cuando éramos uno más (Ver secuencia en el vínculo)
http://album.miarroba.com/Mariano.Estrada/127/300/

Secuencias del amor

 

Creced y multiplicaos (Génesis I, 28)

 

En el año1969, siendo yo estudiante en Madrid y habitante de una pensión situada en la calle Gaztambide, cuyo número no quiero airear y cuya dueña era viuda, buena, divertida, avariciosa y campechana, tuve por compañero temporal a un joven andaluz de 22 años que, en determinados aspectos, rompía todos los moldes que uno pudiera tener establecidos, por más que éstos incluyeran la generosa flexibilidad de las ligas. Así, por ejemplo, un día supimos con asombro que era el mayor de una familia de 22 hermanos, lo que, más que una familia numerosa, parece un desafuero preternatural.

 

El chaval era atento, educado, humilde, servicial, amable, gracioso y desprendido. Y lo era todos los días, sin excepción. Quiero decir que no se le advertían nubarrones en el carácter y que no se cansaba nunca de ser lo que más y mejor era: una buena persona. Como no se cansaba tampoco de comer, hasta el punto de que en eso parecía un pozo sin fondo. Podría dar detalles al respecto, pero no voy a perderme en decorados ni en exteriores, sino que quiero ir directo a la mismísima esencia. Y ésta era que, cuando tocaba comer patatas –cosa que ocurría casi todos los días-, su madre les entregaba el saco para que se entendieran directamente con ellas. Ya sabéis, el pelado, la partitura, la fritanga y el manduqueo. Y otra cosa no había, salvo el agua que tenían que ir a buscar.

 

De lo que no estoy nada seguro es de que ésta fuera la fuente en la que bebí cuando escribí el poema que dejo a continuación, ya que he conocido otros casos que, sin ser tan desaforados en la cantidad, sin duda fueron más próximos a mi persona y, por lo tanto, mucho más llamativos y escandalosos. Lo más probable es que pensara en todos ellos, porque, al final, todos ellos cabían en la amorosa escenografía de mis pensamientos.

 

Un abrazo

 

 

SECUENCIAS DEL AMOR

 

Sentí que el universo era muy grande

para tomármelo yo solo,

y entonces comprendí

que te necesitaba.

 

Algún tiempo después,

supe que, incluso para dos,

el tamaño del mundo era excesivo.

Y fuimos uno más, dos más, tres más…

 

¿Que cuántos? Muchos

 

De repente, la casa

era un ejército de enanos

que emergían de todas las esquinas

y abarrotaban los salones

los baños, los pasillos…

 

Ahora,

el universo es un enorme

tazón de desayuno

que la felicidad reparte en cucharadas.

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

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Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios


Tags: Secuencias del amor

Publicado por Mariano.Estrada @ 11:58
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Comentarios
Publicado por Invitado
sábado, 21 de junio de 2008 | 13:54
Tu fuente es la correcta. Hay personas para las que su universo no ocupa lugar y el amor resulta ser algo más que hacerlo. Tres milagros me vienen a bote pronto vividos en cuarta persona por ser yo el cuarto de 14 hermanos: 1.- El de los panes y los peces, a diario. 2.- El del citroen 2CV con 10 hermanos más mis padres y una tía de viaje de Gijón a Lourdes; más bien el milagro no fué entrar todos, sino llegar y dar la vuelta. 3.- El del saco de oricios confundido de destinatario.El saco entró en mi casa a las 10,00 y a las 14,00, cuando el de la pescadería se dió cuenta de su error, lo único que recuperó, de milagro, fué el saco.
Mariano, aciertas siempre. Luis Heredia
Publicado por Mariano.Estrada
sábado, 21 de junio de 2008 | 17:43
Querido Luís:

Has venido a ilustrar esta historia de la mejor manera posible: con el ejemplo. Tú eres ahora el titular de todas las cualidades atribuidas a aquel amigo andaluz, entre las que destacaba la generosidad ¿Cómo podía ser de otra forma, si, más allá del hambre y las patatas, su casa estaba habitada por el desprendimiento?
La cuarta persona era casi normal en aquella época, incluso la quinta o la sexta, pero ¿Te has parado a pensar que la existencia de las siguientes, nada menos que hasta catorce, requiere ya un milagro? Tus padres sí que son el ejemplo. Yo fui el cuarto de cinco, y el quinto fue una niña preciosa con la que ya no se contaba. Se llama Charo y vive en Madrid.
El ejemplo del saco es como el del caramelo a la puerta de un colegio…
Señor Luís de Marbella: te mando un fuerte abrazo por la misma orilla del mar. Espero que no estés en Asturias…
Publicado por Invitado
sábado, 21 de junio de 2008 | 18:54
Yo me voy al sur con vosotros, amigos. Está aborchonada esta tarde por el Aragón de mis amores, cuece el sol a los pájaros y los truenos amenazan una tormenta de cuidado.

Yo me voy a vuestras playas a darme un chapuzón que me refresque de estas arideces mañas.

Sabes, Mariano, que hoy es el santo de tu amigo, con el que acabo de hablar, siendo felicitado por ese corazón cordial y torero de nuestro querido Heredia?

Os abrazo, amigos. Esta tarde bochornosa de por aquí no está para mucha lírica.
Luis Teódulo
Publicado por Invitado
sábado, 21 de junio de 2008 | 22:29
Mariano, un poema corto y fantastico. Por eso el comentario tambien debe ser corto. Saludos de Kiev :)
Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 22 de junio de 2008 | 13:00
Pues harías bien en venir, Luís, porque hace un tiempo magnífico. Lástima que, por acostarnos muy tarde ayer, sábado, nos hayamos perdido gran parte de esta espléndida mañana de domingo en la que cantan alegremente los pájaros. Además, ahora las playas no están abarrotadas y el agua está fresca todavía. Bajo una luz intensa y profundamente meditrerránea destaca el azul vivo del mar. Hay una brisa ligera que relativiza el calor y lo hace todo más atractivo.

Éste es el cuadro, y está ahí, ofreciéndose a los que quieran soltar las amarras.

Un abrazo
Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 22 de junio de 2008 | 13:15
Hola, Kiev, aquí Villajoyosa, un poco más allá del Paraíso, donde recibo tus saludos con gusto mientas miro hacia el mar y oigo cómo cantan los pájaros. Fantástico es un adjetivo que satisface plenamente las mejores expectativas que yo haya podido poner en este poema. De manera que me pongo pavo real y me abanico con la cola. Muchas gracias. Un beso.
Publicado por Invitado
miércoles, 25 de junio de 2008 | 1:19
La verdad es que no se por dónde empezar, pero he pasado un largo fin de semana en Cullera, y ahora, cuando son más de la una de la madrugada, no quiero acostarme sin escribir alguna cosa al respecto, aunque no sé si harán referencia al escrito o qué, pero me iré a la cama habiendo complacido a mi inquietud literaria, que no es otra que la de aprender.

Ese año 1969 me ha recordado que yo salí de mi pueblo para no volver más como vecino, me llamaba la obligación del servicio militar, porque desde luego de vocación, nada. Tenía 22 años, igual que el paciente andaluz, por lo tanto, hoy debe tener 61, igual que los míos.

Y la fuente da lo mismo, Mariano, el poema es muy bueno.
A mi me ha recordado cuando me despierto en el salón del apartamento de Cullera, más o menos sobre las 6 de la mañana, que resulta una pasada ver la vista que tiene desde una 20 planta de altura. Supongo que muchos sabréis que Cullera significa cuchara en castellano. Pues bien, yo miro al horizonte, ese golfo
Publicado por Invitado
miércoles, 25 de junio de 2008 | 1:36
- no,no, ese que se ha quedado dormido en la arena, no, sino esa balsa de agua que penetra en la tierra, tranquila y serena, invitando a la contemplación de ese todo que forma el cielo,el horizonte, el agua y esa arena dorada esparzida entre los edificios y la orilla del agua. Sin una sola alma, como si uno fuese el único que lo esperan esos dones que nos da la madre Naturaleza, y que un poco más tarde, te percatas, que son muchos lo que acuden a la llamada, que por desgracia, algunos no son merecedores.

Si Luis, Mariano tiene razón, a pesar de todo, ahora todavía no hay agobio y debemos reconocer, que todavía somos unos privilegiados los que podemos admirar el Mediterraneo. Y las 10 el partidito de tenis, que aumenta las endorfinas, que a estas alturas, son necesarias, ya que uno se va haciendo pasota, y se necesita algo de autoestima. Cuando quieras ya sabes, Luis, el mar y la vista, son tuyos también.

Un abrazo, y buenas noches, que mañana a las 9,tambien hay tenis,

JMP
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 26 de junio de 2008 | 10:35
Hola, José Miguel: hasta ahora no había visto tu comentario. Por cierto, me ha gustado mucho. Te sientan bien los descansos de Cullera, sobre todo los que te pasas mirando hacia el golfo...
Has entrado tarde, pero has entrado a matar. Así que lo mejor que yo puedo hacer es decir "Amén" y poner punto en boca.
Eso sí, te mando un abrazo
Mariano