jueves, 05 de junio de 2008

http://album.miarroba.com/Mariano.Estrada/0/294/ Portada J. Piqueras

Mírame, ven y olvida

 

Queridos amigos:

 

Os dejo tres poemas de Azumbres de la noche que vienen a atender el deseo, voluntariamente expresado, de nuestro amigo Luís Teódulo, que quiere recibir en su alma atribulada el delicado cauterio de las palabras mínimas, la expresiones leves, los cantos hilvanados por el susurro de una voz inconsútil.

 

Y yo lo atiendo gustoso porque, aunque “mi bandera se yergue sobre las aras del fuego”,

 

El tiempo ha sido la azuela

con la que he pulido el verbo del amor:

amar, amante, amigo, amado.

Y en esa forma breve

voy llegando a la orilla de la calma.

 

Ya no busco el mar,

que es siempre ola,

ni el vértigo del viento

cuyo soplo es remolino y obsesión,

sino el alma de la tierra,

                lentamente cálica,

donde el tiempo fluye

                de una caricia constante.

 

Veo que al final son cuatro poemas y no los tres anunciados. Es decir, un cuadrivio en lugar de una troika. Este que acabas de leer, querido lector, pertenece también al libro Azumbres de la noche y se titula “El tiempo” ¿No le pega? ¿Sí? Pues lo vamos a denunciar por malos trotes.

 

Un abrazo

 

Los poemas:

 

MÍRAME

 

Mírame por fin, callada pena,

sobre el hombro atribulado de un amargo pretérito

que ya refiere cuentas indoloras, desembarazadas.

 

Mírame y ahonda

                tu mirada antigua

en el tálamo central de estas arterias,

                          o piélagos de sangre,

crecidas en laurel de largo exilio.

 

Mírame del todo, mírame

con ojos redivivos, con mirada libre,

por cuenta de una amor que ha sido pájaro enjaulado,

                                       que acaso es melodía victoriosa,

pero puede ser aún

                           el hambre

                           la asolación de una guerra descastada.

 

Mírame y olvida la costumbre

                            de mirar en sueño,

porque ya podemos ser palabra viva,

                             realidad y carne.

 

Mírame hasta el poso de esta nube venal

                       y dime si ha de huir o desatarse.

 

Un instante, uno, mucho más que un martirio,

es el tiempo que tiene para ser incertidumbre.

 

 

VEN A ESTA VENTANA AMANECIDA

 

Quede en el arcano tu rasgada pena,

                                pero no en tus ojos.

Que huya el huracán, que cese el llanto,

que la guerra intestinal disponga olor a victoria

y el seno calmo del alba traiga luz a las criptas.

 

Basta ya

de tierra malhadada,

de infestada sombra,

de fétido sabor, de adipocira...

No se permita a la noche desenterrar más cadáveres.

 

¡Basta!, digo.

Y con ello digo ¡Venga!

Venga el borbotón primaveral,

el cálido rumor, la risa,

los geniecillos del aire.

Vengan los ejércitos del sí,

el sol, la música, los astros,

las simientes líricas.

Venga el renacer, la afirmación, el brote nudo,

la noche despojada de sus ácidos venenos.

 

Venga un mar de amor.

Y tú, gaviota leve, ven... Ven haciéndote ola.

 

Ven a esta ventana amanecida

y mírame en el tiempo y en la calma.

 

 

OLVIDA

 

Porque no es la sed quien nos ahoga

quiero poner un verano en tu lengua

para que olvide…

 

¡Olvida!

 

La eternidad es la llama.

 

La llama es un catarro arrepentido

                        que reclama nube,

                        que requiere viento.

 

Viento, nube, llama,

fronterizos del mar hacia lo cálido.

Gotas líricas de amor, vapores entrañables

                                        sin posible olvido.

 

¡Olvida!

 

Porque no es la sed,

el frío es el verdugo,

el hielo es el culpable de las gargantas ahogadas.

 

¡Olvida! ¡Olvídalo!

No se entumezcan tus ojos

                              en los híbridos confines

                              o la duda.

 

El agua es sólo un bálsamo

para no alcanzar la muerte por un fuego absoluto.

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios


Tags: Mírame, ven y olvida

Publicado por Mariano.Estrada @ 2:34
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Comentarios
Publicado por Invitado
jueves, 05 de junio de 2008 | 8:29
Como tántas veces,Mariano,tus poemas reconocen el vaiven de la vida misma,los sentimientos que vamos deshojando en el angosto camino nunca preestablecido.¿Dónde reposa la ola? en la orilla de la cálida arena,en la obra viva de una solitaria barca en la inmensidad del océano,en la rompiente dolorosa de los acantilados donde el viento apacigua su ira...

Todo se nos propone y no sabemos bien dónde nos irá situando esa incertidumbre,ni en qué momento nos acunará una gota de felicidad.Es así como acerco mi mano a la esperanza,sin comprometerla,sabiendo que,en un instante ya no la alcanzaré.¿Es un grito desafiante?
No,es la calma de la espera.

Carlos "Bañugues"
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 05 de junio de 2008 | 13:02
Querido Carlos:

Las palabras que has escrito están habitadas por la sabiduría, pero también por la música.y la lírica. E incluso por la serenidad, a pesar de ser tú un alma inquieta.

Lástima que el fútbol no se nos note cuando escribimos, porque a ti te saldría a raudales, a pesar de que lo echaras en balonmano, donde llegaste primera división. Que lo sepan nuestros amigos

Tú y yo sabemos que en esas cosas hay también poesía…Y, sobre todo, recuerdos. Muchos recuerdos, que ahora vivimos con ternura.

Un abrazo
Publicado por Invitado
jueves, 05 de junio de 2008 | 20:55
Me nombras, amigo, y ya me dejas sin palabras, que en el rincón oscuro la inspiración viene más tranquila. Me nombras, Mariano, y ya no sé qué decirte.
A Carlos, siempre entrañable y afectuoso, se le escapan las palabras por el corazón. No sabía yo lo de sus cualidades deportivas, pero todo me queda claro ahora. Nunca conseguí sobresalir en el balonmano, que mis manos, demasiado chiquitas, no conseguían atrapar el balón como es debido.
Yo te provoco, Mariano, con lo de la palabra mínima. Es verdad que las muchas palabras me asustan y un poema, para mi humilde entender, es el corazón de la esencialidad. Pero cada uno tiene sus preferencias y sus criterios. Leí con placer tus poemas,sobre todo el primero. Sí, esa orilla de la calma parece un refugio muy tentador.
Gracias por compartir con nosotros tus poemas y tus sentimientos.
Un fuerte abrazo.
Luis Teódulo
Publicado por Mariano.Estrada
viernes, 06 de junio de 2008 | 13:52
Pues sí, Luís, Carlos ha jugado dos años en la primera división de la Liga de Balonmano. Y eso que lo suyo era el fútbol. Fíjate si era lo suyo que un día, en un partido oficial, marcó él sólo once goles…

Estoy de acuerdo contigo, Luís: cada uno tiene sus preferencias. Y menos mal que es así, imagínate que a todos nos diera por lo mismo…Claro que en cierto modo nos da, pues eso es precisamente la moda. Lo que pasa es que la moda es efímera por su propia naturaleza. Lo que hoy nos vuelve locos, mañana nos es indiferentes. Aunque siempre puede volver…

Por otra parte, lo que también tengo claro es que tanto a los poetas como a los creadores en general, hay que dejarlos sueltos para que siembren y pasten, incluso aunque se equivoquen. De esa libertad para equivocarse, saldrán también algunos aciertos. Lo que no podemos pretender es acertar siempre y en todo.

Un fuerte abrazo