martes, 27 de mayo de 2008

 

 Elizabeth Piña Estrada. Faro de Calpe. Foto de Fernando Medrano


Palomas desprendidas de un alero de barro


La palabras que dejo a continuación, en cursiva, pertenecen a un pequeño prólogo del libro “Palomas desprendidas de un alero de barro”, incluido en “Azumbres de la noche”. Fueron escritas en las proximidades del año noventa. No es un texto del que, formalmente, me sienta especialmente orgulloso, sino que tira más bien a normalito. Lo que sí me parece destacable es que, a pesar de haber cruzado yo la barrera de los sesenta años, hoy puedo reafirmar exactamente lo que en ellas se dice. Y es que, para bien o para mal, hay cosas que uno no puede elegir, sino que, invocando una vez más a JL Borges, son ellas las que eligen por uno.


En cuanto a los poemas que dejo, poco que añadir a lo que pueda desprenderse directamente de una reposada lectura. Tan sólo recordar que son  tres de aquellas palomas que “Iban a volar incontenibles. Para eso nacieron. En vano las codiciaba la muerte”.


Un abrazo


El pequeño prólogo.


Una de las cosas que quisiera conservar de por vida es la capacidad de sentir: condición que creo suficiente para andar por este mundo con el pecho descubierto, evitando no sólo las abulias e hipocondrías, sino también los estímulos bastardos o artificiales.

 

Naturalmente, soy consciente de que los sentimientos a menudo son dolorosos, pero no lo soy menos de que “al dorso de un dolor puede haber un pámpano de felicidad”. Dicho de otra forma: sin esa capacidad de sentir no puede haber sentimientos, y, sin sentimientos, no puede haber dolores o felicidad ¿Y qué otra cosa es la vida?

 

En mi alma se cruzan de continuo –acaso alguna vez de consuno-, los hilos de tan opuestas corrientes, dejándome en los ojos aluviones de gozo o de pena, de desamparo o de amor.

 

Esta es la causa por la que, frisando los cuarenta años de vida, el barro que me constituye ha engendrado unas candorosas palomas. Que el dios me las permita engendrar largo tiempo, porque creo que es un modo muy lúcido, y muy digno también, de mantener a raya a la muerte.

 

Mariano Estrada

 

Los poemas

 

OYE ESTA PALABRA

 

Oye esta palabra mínima,

ala de ave, apenas mariposa,

que vuelve sobre ti

                       en un arpegio tenue.

 

Óyela, concíbela otra vez,

como si fuera el halo

de nuestra lírica luna: la primera.

 

Deposítala en la flor que tuvo el alma

sobre el pecho herido,

recortado en el papel

y el viento.

 

Óyela temblar.

atiéndela en regazo de paloma,

con calor de niño,

con caricia suave

desprendida de la yerba.

 

Mira este potrillo desherrado,

esta gota de agua

caída de una lluvia incontenible.

Ámala otra vez en el camino

                                   lento

                           que nos dio la tarde.

 

Pruébala, recíbela,

tómala en tu vientre enamorado

y apártale esa nube procelosa, mala,

en la que ¡ay!, sin darse cuenta,

huyó de tu candor

              para dejar de ser ángel

.

                      

TE DIRÍA

Te diría que templaras el acero
refundiendo el corazón
                      en una artesa antigua de sangre,
que ocuparas el dosel de la caricia añeja,
que fueras el temblor de lo vital, de lo sagrado,
levadura del pan, perfume bueno.

Te hablaría de palomas mutiladas,
de gérmenes truncados por la mala yerba,
corazones desangrados por las aves de rapiña y
dejados gravitar hacia una muerte en sombra.

Te hablaría del desierto, del vacío,
del tren que no es un tren
                                si no lo espera nadie,
del escaso dios que deja
       la batahola gremial de los narcóticos.

Te hablaría del infierno, si supiera.

Pero yo, constante humo,
me he esparcido en el aire y...
ya ves, ya ves...
Sólo se hablar de la rosa.

 

 

 

LA NEGACIÓN

 

¿De dónde viene, dime, tu negación a la vida,

si no has tenido tiempo de pasar a olerla?

 

Decir que los abrojos son amargos,

que te duele el aire de aspirar derrotas,

es abrir un cauce al corazón

para que el pecho no se ahogue en las lágrimas.

Pero ¿negarte a la vida?

 

Negar la proyección de tu mirada,

la savia que los años ascenderán por tu cuerpo,

el andar que cansa y purifica…

Negar la sed, la fuente,

negar también el camino,

la ansiedad de penetrar en un incierto mañana,

el cielo descampado después de las tormentas…

 

Negarlo todo, todo,

Incluso una segura felicidad

al cabo de tan ásperas congojas…

Negarnos a nosotros que también sufrimos

porque amamos el rincón de donde salen tus llantos…

 

¿De dónde viene, dime, tu obstinada idea?

Has probado un ápice de acíbar

y pretendes que vivir es amargura.

Lo es en buena parte,

pero tiene atemperancias tan pobladas de dicha…

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

 


Tags: Palomas desprendidas...

Publicado por Mariano.Estrada @ 10:52
Comentarios (19)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 1:02
Mariano, voy a atreverme en ser el primero en hacer un comentario.

La chica que hay en la foto, no hay que ser demasiado espabilado para saber que se trata de una sobrina tuya, casi seguro que es la hija de tu hermana la que vive en Madrid. Y el fotógrafo, es ese gran señor que vive en Benidorm y, que si bueno es con la máquina, como persona más todavía.

Hoy hay algo que hoy me viene como anillo al dedo. Primero, haré notar que soy mayor que tú, pocos días, pero mayor. E igual que tú, pienso que para bien o para mal, hay cosas que uno no puede elegir, sino que son ellas las que te eligen a ti. Podríamos profundizar y llegar al punto de, que sí te eligen, puedes rechazar algunas, claro, pero otras, no.

Y respecto a los sentimientos, es cierto que, sin ellos, o sin esa capacidad de percibirlos, no seríamos nada, porque hay momentos dolorosos y de alegría, y de eso se compone la vida, lo que ocurre, es que cuando un sentimiento sea de dolor
Publicado por Invitado
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 1:11
hay que tener la capacidad de saber transformarlo en positivo, es decir, que aquel que busca y consigue que sus momentos mayormente son alegres, es un ser inteligente, ya que hay un refrán o frase hecha que dice: “no hay mal que por bien no venga”, y esa debiera ser la lectura que hagamos todos, porque hay que ponerle un dique a la muerte como dice al final del prólogo.

Y en cuanto a los poemas, los tres me gustan, pero me quedo con "La Negación" y con su segunda estrofa.

Un abrazo

JMP
Publicado por Leo Salvador
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 7:22
Leer a las siete de la mañana estos tres poemas te ayudan a afrontar el día con optimismo y esperanza. Y además te emocionan.
Gracias, Mariano.
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 14:05
José Miguel:

Has acertado en todas tus suposiciones. Si hubieras seguido suponiendo hubieras podido decirnos cuantos años tenía Lisi en esa foto, cuántos años tiene ahora, la carrera que ha estudiado, qué coche tiene su novio, las veces que va a Muelas al cabo del año, dónde está ahora mismo su hermana Raquel… Y entonces yo podría decirte lo que te hubiera dicho su abuelo, o sea mi padre: “Adivino, adivino / que te corre la mierda por el focino”.

En cuanto a los razonamientos posteriores, debo decirte que me parece muy juiciosos y correctos. Destaco esa declarada voluntad de transformación del sufrimiento en algo positivo, para la que buscas apoyos en la sabiduría popular que dice que “no hay mal que por bien no venga”

(Sigue...)
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 14:08
Yo estoy preparando mi espíritu para enfrentarlo a la declaración de la renta del 2007. Ese es mi "mal" en este momento. Mi "bien" sería que me saliera a devolver una cantidad sustanciosa. Ya sé que el dinero no da la felicidad, pero, si viene de Hacienda, hay que hacer una obligada excepción, ya que no sólo la da, sino que la da enriquecida y multiorgásmica.

Me alegro de que te hayan gustado los poemas. Si admitieran los pagos en especie, yo le pagaría a Hacienda con uno.

Un abrazo
Publicado por Lidia
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 14:30
Querido Mariano, estas palomas tuyas no son como la paloma de Alberti, que se equivocaba y confundía el norte con el sur, y el trigo con el agua. Tus palomas por el contrario, engendradas hace ya veinte años, siguen volando incontenibles y en vano codiciadas por la muerte, seguras de su rumbo y confirmando que tras el sufrimiento bien puede desplegar sus alas la felicidad.

Los sentimientos profundos duelen, tú lo sabes, yo lo sé, muchos lo sabemos. La belleza dolorosa de estas tres palomas que aquí nos presentas así lo demuestra. Pero como bien apuntas, en la tierra abonada por el dolor puede llegar a florecer la rosa de la alegría, si la sabemos ver.

Leerte ha sido nuevamente descubrir una de esas rosas que crecen al borde de los caminos más ásperos: todo un placer. Muchas gracias por tus palomas, por tus rosas, por la dicha de la luz que nos regalas.

Un beso, Marito.

P.D.: La fotografía es preciosa. ¡Felicidades al fotógrafo y a la modelo!
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 15:04
Querido Leo:

¿Has leído los poemas a las siete de la mañana? Eso supera la mayor de las previsiones que se puedan imaginar para un suceso lírico. Uno se imagina (porque los ha visto) los lingotazos de aguardiente o de coñac, pero le cuesta concebir los de poesía ¿Por qué será? Sin embargo, qué dosis de moral insuflan al sorprendido lector de tu comentario ¡Y cómo le despiertan los sentidos!

Un abrazo
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 19:18
Querida Lidia:

En este matrimonio contraído con lo intangible (o sea que soy bígamo, cuanto menos, ya que no trígamo y hasta polígamo: palomas, poesía, rosas, belleza…), espero estar hasta que la muerte nos separe. No por empeño cerril y voluntario, sino porque… “Si un decreto estulto pretendiera terminar con la exaltación de la rosa, ¿qué haría yo que tengo el alma llena de escaramujos que son apologías?”

Y porque sé que una gran parte de ella está grabada en dolor, admiro esa afirmación tuya de la vida. Es algo realmente magnífico (Otro tanto le digo a José Miguel y a todos los que llevan el dolor como un peso prolongado, intransferible y constante).

Por último, quiero agradecer tus palabras con este pequeño poema que también fue desprendido del barro elemental de “Azumbres de la noche”.

(Sigue...)
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 19:20
ACEPTA ESTE DISLATE

Acepta este dislate de una sangre
que no gravita en el tiempo
y, más allá de la ley
por la que Eros nos gobierna,
repara en esta llama de mi viejo corazón
y dime:
¿Te atreves a mirarme,
sentarte junto a mí, tomar mis manos
y darme tu silencio en esta noche infinita?

Un beso apologético
Marito
Publicado por Invitado
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 19:21
Vengo por tu casa de palabras limpias. Cada tarde vuelvo y siempre encuentro pañuelos perfumados o flores silvestres a la entrada.
Te dejas querer, amigo. Y eso que ya no peinas a raya ni guardas aquella mirada traviesa de tu infancia, de cuando te sorprendió el alba en tu encrucijada de caminos.
Si hay que escoger, yo elijo la primera y en sus primeros compases: esa palabra mínima, ala de ave, apenas mariposa... Y trataría de limpiarla hasta su expresión más primitiva, quitaría alguna palabra de tu poema, sin añadir ninguna. Quitaría, por ejemplo, "atiéndela".
Perdona, Mariano, esta querencia de tijera podadora en tu jardín. Al final iba a tener razón José María cuando te prevenía de mis cuchillas escondidas. A mi me faltan y a ti te sobran; palabras, digo.
O son distintas maneras de ver un poema.
Te puedo abrazar?
Te abrazo de todas las maneras.
Luis Teódulo
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 20:52
Querído Luís:

Hace ya mucho tiempo que vengo diciendo que un poema, cuando se hace público, ya no es materia exclusiva del autor, sino que debe compartirla con los lectores. Y no hablo de la propiedad intelectual, que es susceptible de derechos, incluido el canon, sino de la mera interpretación. En ese sentido, puedes coger el poema, analizarlo, desmenuzarlo, trocearlo, quitarle y ponerle. Un día leí en un libro de Luís Felipe Vivanco (creo que era Vivanco y no recuerdo el título) que él había ordenado los versos del modo en el que aparecían en las páginas, pero que había otros posibles y que el lector los podía ordenar como quisiera.

No obstante, los mecanismos que intervienen en la composición de un poema son muy personales, desde la elección de la forma del hasta la elección de las palabras. Por eso hay tanta variedad y por eso hay poetas tan distintos. Conste que no siempre se acierta, más aún, es fácil equivocarse.

(Sigue...)
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 20:56
Por cierto, a mí me maravilló en su día que un poema como “Se equivocó la paloma”, pudiera tener tantas y tan distintas interpretaciones. Se puede afirmar sin riesgo a incurrir en el error que Alberti no pensó en todas ellas.

Lo que quiero decir con esto, Luís, es que tu interpretación es tan correcta como la mía.
Y digo más: cuando un autor reescribe un texto (hablo de reescribir después de un tiempo publicado), normalmente cambia muchas palabras. Yo no quiero pensar en las que cambiaría en ese poema, porque lo que no quiero hacer es reescribirlo.

Por último, decirte que la tijera que yo no soporto es la que impide que nos expresemos libremente, la que pretende cercenar el pensamiento. La que viene en nuestra ayuda, bienvenida sea.

Un abrazo
Publicado por Invitado
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 22:47
Mariano, como es lógico y normal, alguna vez difiero de ti, - y aún saliéndome del guión -, no estoy de acuerdo contigo con lo de Hacienda. Hace ya muchos años leí un librito, creo, que de un tal Enrico Altavilla (italiano) y su título rezaba más o menos así: "Suecia paraiso o infierno, o algo así. Allí, si no recuerdo mal, - entre otras cosas -, decía que la mujer denunciaba al marido si se enteraba de que defraudaba a Hacienda, porque tal vez, allí Hacienda son todos y aquí, no. Desde entonces tengo cierta simpatía por ese pueblo.

No sé por qué le tenemos tanto miedo, tal vez porque tenga defecto de justicia y aplicación.¡Ya quisiera yo pagar 1 millón de euros!

En defitiva, lo de siempre, si lo hacen otros - en el supuesto de que dejes tú de declarar algún beneficio, que no afirmo nada -, porque no lo voy a hacer yo. Ahí ya no sé lo que decir, porque no sé quién fue antes, si el huevo o la gallina.

sigue...
Publicado por Invitado
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 22:57
Y en cuanto al sufrimiento, yo hablo por mi, de Lidia solo sé de su ternura, de su humildad y de su belleza, por los comentarios y las fotos que insertas tú, así que yo hablo por mi. No voy a decir que es un camino de rosas, pues no, pero veo las cosas de forma distinta y, los últimos ocho años de mi vida, que son los que arrastro a ese señor del pakistán, han sido los más felices de mi vida. Hasta ahora, que sabes bien lo que estoy paasando, procuro sacar lo que he dicho: "que no hay mal que por bien no venga", eso es lo que deseo.

Así pues, Mariano, no seas racano y paga lo que te toque, que la paella la pagaré yo, que ZP tiene que devolver cuatrocientos euros, aunque no sé todavía muy bien a quiénes.

Un abrazo

JMP
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 28 de mayo de 2008 | 23:27
Que no hablo de defraudar, José Miguel. Que hablo de que hay que “perder” una mañana preparando documentos y otra entregándoselos al asesor jurídico, que en mi caso está en Alicante, pues la hago a través del Colegio profesional.

Y en la parte positiva, digo que da un gusto muy grande que te salga a devolver. Y mejor si es una cantidad sustanciosa.

Un abrazo
Publicado por Invitado
jueves, 29 de mayo de 2008 | 0:47
¡Hombre Mariano, yo sé que tú eres un tío legal! Pero como dices que es tu "mal" y que ojalá te devolvieran una cantidad sustanciosa, pues me has confundido, porque yo siempre he pensado lo contrario: ¡ojalá tuviera que pagar mucho! Porque la lectura son dos, una que he ganado mucho, y otra que me han retenido poco, con lo cual, el dinero que le corresponde a Hacienda lo he tenido yo un año en mi cuenta.Pero no dudes de mi sobre tu civismo, que no puede ser mejor, ahora, tú sabes muy bien que esa no es la tónica.

No te quejes, en Alicante te pegas un buen almuerzo, luego visitas a algún amigo, y aquí paz y allá gloria, y si quieres me llamas y voy, que tú pagas el almuerzo y yo sigo con la paella.

Lo malo del asunto es que tanto en Hacienda como en otros sitios hay injusticias, y de eso, estos días yo sé mucho, porque he presenciado un caso en la que la culpable se ha salido de rositas y el inocente el pagador.

De poemas nos hemos pasado a paellas y demás, perdona.
Publicado por Lidia
jueves, 29 de mayo de 2008 | 1:16
Dislate aceptado, Marito apologético, muchas gracias por tan bonito regalo.
Eso, ¿qué harías tú con esos escaramujos que te rebosan del alma?
¡Dicen que el té de escaramujos está muy bueno y tiene mucha vitamina C!

José Miguel, yo también leí hace muchos años "Suecia, infierno y paraíso". Se lo "robé" a mi padre, a quien veía muy interesado leyéndolo y me picó la curiosidad...
¡Qué amable y encantador eres siempre conmigo, muchas gracias!

¿Poemas, paellas...? (jis, jis,) ¡Eso es un salto cuántico y lo demás tonterías!

Besitos a los dos!
Publicado por maria simona
miércoles, 29 de julio de 2009 | 12:32
7,28 hs de una gélida mañana en Argentina...Abrir el ordenador y disfrutar tus poemas , la llena a una de calor y buenas ondas , como dicen los jóvenes por acá...Que puedo decirte qué no te haya dicho ya , Mariano?
Habia una propaganda de cigarrillos que se suponían femeninos cuando yo era adolescente (largo tiempo ya) ..y la frase era : Has recorrido un largo camino , muchacha..

Yo la hago mía para decirte : Como has recorrido este largo camino , muchacho amigo!!!!!!!!!!!

De los tres , me quedo con La negación y de toda ella con :

Negar la proyección de tu mirada,

la savia que los años ascenderán por tu cuerpo,

el andar que cansa y purifica…

Un abrazo a todas esas palomas sueltas , no ya atadas... Maria
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 30 de julio de 2009 | 1:39
Hola, María Simona:
Tengo la impresión de que, cuanto más calor hace en España, más frío hace en Argentina. A ver si pasan ya estas dos olas gigantescas y antagónicas y nos vienen otoños cálidos y primaveras reconfortantes
Gracias por tus palabras, siempre amables. Son como palomas que vienen con el mensaje de tu generosidad. Te mando un caluroso abrazo.
Mariano