domingo, 11 de mayo de 2008

Dos historias del poema "Versos", dedicado a Miguel Hernández


Foto portada Biografía M. Hernández, de JL Ferris (Temas de hoy)

Dos historias del poema “Versos”, dedicado a Miguel Hernández

 

1.-

 

La primera de estas dos historias está relatada en el libro “Paco Llorca: semblanzas del arte” y se refiere a los numerosos avatares del poema “Versos”, desde la presentación del libro al que pertenece –en la que fue recitado por primera vez -, hasta la muerte temprana e inesperada de su recitador, Paco Llorca, ocurrida el 19 de abril de1992.

 

Podíamos decir que “Versos” fue el poema que empezó a unirme con Paco Llorca y que Paco lo adoptó como a un hijo y lo llevó por ahí para airearlo, como sólo él sabía, en sus frecuentes y espléndidos recitales. El último de los cuales tuvo lugar el día 3 de abril de 1992, es decir, unos días antes de su muerte. Dicho recital incluía un homenaje expreso a Miguel Hernández en el que, naturalmente, y, ya por última vez, volvió a recitar el poema y a poner en los oyentes una erizada carne de gallina. Con alguna que otra lágrima al socaire de la oscuridad de la sala.

 

El relato completo de esta historia se recoge en el primer capítulo del libro referido, en el que aparecen otros detalles interesantes.

 

2.-

 

La segunda historia es muy breve, y viene a decir que quien escribe estas líneas, en un inusual acto de atrevimiento, recitó el poema “Versos” sobre la tumba de Miguel Hernández, hecho que ocurrió en el acto final de la segunda edición de la Ruta del poeta (Orihuela-Albatera-Elche-Alicante, tres etapas, tres días, 60 km), realizada en el año 1999 y ahora felizmente consolidada.

 

Cuando llegamos al cementerio de Alicante, donde está enterrado el poeta, había una multitud considerable de personas que nos estaban esperando, entre las que se adivinaban muchos cargos políticos. Una vez realizadas las intervenciones pertinentes por parte de los organizadores de la Ruta, yo solicité la palabra. Concedida ésta, perforé la línea del frente y, en un impulso espontáneo, me encaramé sobre la tumba, solté lastre, tomé aliento, y, con voz entre desgarrada y atronadora, eché a volar las palomas de la libertad por encima de las cabezas de los asistentes, algunos de los cuales me miraron con verdadero interés y hasta puede que con ojos un tanto desorbitados.

 

Esa fue la forma, realmente inconsciente, en que un rutero de base les robó a los políticos la foto que saldría al día siguiente en los periódicos, foto que aún debo de tener por ahí, en algún lugar que no salta fácilmente a la vista.

                                                                                                                       

Allí estaban también algunas  personas cercanas y queridas con las que había compartido la Ruta, tales como Fernando y Consuelo, Rosa Mari y Miguel, alguno de sus hijos, los dos míos, mi mujer, así como el escritor y poeta alicantino José Luís Ferris, que aquel mismo año ganaba el Premio Azorín de novela y tres años después, bajo el título “Miguel Hernández. Pasiones, cárcel y muerte de un poeta”,  publicaría la mejor biografía que se ha escrito nunca de este oriolano universal que, ante la indignidad o la muerte, no dudó en elegir esta última. La indignidad la eligieron aquellos que, pudiendo haberlo salvado, lo dejaron morir sin ninguna misericordia.

 

 

VERSOS

               A Miguel Hernández


Trozos de cárcel y pueblo,
filos de reja y espada...
¡Cuánto es el luto del hierro
tras las paredes de España!

Uno es el santo: lo negro;
una es la seña: la patria.
Dos es la sangre del pueblo,
tres es el pueblo que sangra.

¡Qué vas a hacer, compañero,
sino llorar por España!

Llora, Miguel, llora versos,
porque los versos son armas;
porque las armas...¡Secreto!
¡Que no lo sepa el que manda!

¡Cuánta razón es un preso
que hasta la muerte lo callan!
¿Hasta la muerte? Ya muerto
van a ponerte una guardia

¡Ojo al cajón, carcelero!
¡Ojo al cajón de las almas!

- ¡Alto a las sombras! ¿Quién vive?
- Un pelotón de palabras

- Digan el santo
- Lo eterno

- Digan la seña
- ¿No basta?

Leva, Levante, los vientos:
luto, cuchillo y espada.
Toro de amor, alza el cuello;
plántale al tigre la cara.


Del libro “Mitad de amor, dos cuartos de querencias”, 1984.

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com


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Querido Mariano, son realmente bellos estos "Versos" tuyos dedicados a uno de nuestros más grandes poetas, quizá uno de los más queridos, con seguridad uno de los más valientes y comprometidos con la libertad.

Recuerdo cuando me contaste esta anécdota, y yo te imaginaba alzándote con audacia sobre la tumba del poeta y lanzando al viento estos versos, apasionado y vehemente, dejando al personal boquiabierto.

Leí la magnífica biografía que José Luis Ferris escribió sobre Miguel Hernández. Brillante. La disfruté enormemente y aprendí una gran cantidad de datos que desconocía de su vida. Me sirvió, entre otras cosas, para admirarle más todavía.

Muchas gracias por este homenaje a Miguel Hernández, poeta al que tanto admiro y aprecio.

A ti también te admiro y aprecio, ya lo sabes.

Un beso en "verso", dedicado a ti.


¡Ah! Seguro que Paco Llorca recitaba los versos con tanta emoción e intensidad que dejaba pasmado al auditorio. No me es difícil imaginarlo...


Son hermosas esas palabras que echaste a volar sobre la tumba de Miguel.
Me hubiera gustado conocerte en esas circunstancias. Una leve sonrisa cómplice me hubiera delatado, viendo el asombro de la ilustre concurrencia, sus ojos desmesuradamente abiertos, preguntándose quién osaba de aquella manera alzar su voz sobre las suyas.
Y tú, impertérrito, soltando palabras, como palomas al viento:
Toro de amor, alza el cuello;
plántale al tigre la cara.
Habrá que leer a tu amigo Ferris, que Miguel Hernández es un gran poeta y fue un gran hombre.
Un abrazo.
Luis Teódulo


Querida Lidia:

Es verdad que Miguel Hernández fue, en vida, un luchador valiente y comprometido con la libertad. Y en muerte lo ha seguido siendo, porque, por más que algunos lo han intentado, nada ni nadie lo han logrado esconder o manchar. Ni tampoco sacarle trapos sucios, porque no los tiene. Es más, en Orihuela, su pueblo y el tuyo, no se podían decir ciertas verdades. Y ahora ya sí. Lo que quiere decir que, finalmente, ha tenido más defensores que detractores. Las causas por las que luchó son encomiables y, en su caso, no estuvieron contaminadas por el egoísmo ni por el beneficio propio. La causa de la libertad y la defensa de los humildes sólo le reportó perjuicios. El más notorio de todos, la muerte.

Yo creo que como poeta se le estima incluso en amplios sectores de la derecha, por lo menos la derecha civil.

Sigue...


Como militante de izquierdas, cada vez es más comprendido porque, siendo visceral, fue noble, honrado, consecuente y bueno. Porque yo creo que, más allá de esa fuerza que tiene como poeta, Miguel Hernández se caía de buena persona.

Tengo ahora en las manos un libro que no es conocido. Se titula “Propaganda poética en Miguel Hernández”. La autora es María Gómez y Patiño, PROFESORA DE LA universidad Europea de Madrid. Se trata de un análisis de su discurso periodístico y político. El resultado es que Hernández fue poeta incluso en los manifiestos políticos, arengas a los soldados y artículos de propaganda. Y eso que él sí estaba en el frente.

Querida Lidia: no me olvido de que hoy es el día mundial de la Fibromialgia. Mi deseo es que se produzca algún avance científico, aunque sea del linaje del milagro, que elimine el sufrimento que hay por esta causa en el mundo.

Un beso


Muchas gracias, Luís. Pero me temo que en aquellas circunstancias no podrás verme.
Lo que sí puedes hacer es la Ruta de marras, llamada también “Senda del Poeta”. En la actualidad, no sólo está consolidada, sino que es bastante numerosa. Este año creo que han ido unas 3.000 personas, lo que no está mal, teniendo en cuenta que en la citada por mí no éramos más de 300. Puedes planificarla para el año que viene. Suele ser en abril.
En cuanto a la biografía de José Luis Ferris, no dejes de leerla, te gustará y ensanchará tus conocimientos, como nos ha pasado a Lidia y a mí.
Un abrazo


Muchas gracias por tu apoyo, querido Mariano. Cuando una se siente arropada por el cariño y la comprensión de las personas que la rodean el dolor duele mucho menos. Ojalá se produzca ese avance vía ciencia o via milagro que nos libere de este azote, que cada vez amarga la vida de más personas y a edades más tempranas, y nos deje vivir un poquito en paz. Creo que ya va siendo hora.

Muchas gracias también por la información adicional sobre Miguel Hernández. Yo también pienso que además de ser un poeta genial fue un ser humano excepcional, lo cual es mucho más importante.

Besos!


Siempre es un placer y un entrañable ataque a la sensibilidad encontrarme con amigos que sin atavismos de fechas u homenajes recuerdan a Miguel Hernández allá donde les pilla el verso y la emoción.
Como siempre, Mariano, eres bueno y oportuno.
Gracias por tu particular y hondo recuerdo del poeta de Orihuela. Gracias por tu poesía y tu enorme gratitud. Gracias por acordarte de mi libro, mi biografía del Miguel. Y gracias, cómo no, a Lidia, a quien sólo conozco por ti, Mariano, y por lo que de ella me has hablado con esa pasión de compañero que no se cansa de elogiar a quien queremos y aquien nos quiere bien.
Un abrazo verdadero.
José Luis Ferris


Gracias a ti, José Luis, por escribir tan excelente biografía y acercarnos de ese modo a la figura de este poeta, tan querido como genial. Gracias a ella descubrí un sinfín de detalles sobre su vida y su personalidad que desconocía por completo. También aprendí aspectos determinantes de su trayectoria vital y artística que me ayudaron a conocerle y comprender mejor su vida y su obra, y por todo ello te estaré siempre agradecida.

Felicidades por una obra tan bien escrita como documentada.

Por cierto, estuve a punto de llevarte mi ejemplar de la Biografía a la Feria del Libro de aquel año para que me lo firmaras y poder así felicitarte y darte las gracias en persona, pero al final me venció mi inoportuna timidez. ¡Por suerte, una vez más, el Blog de Mariano ha vuelto a restaurar el orden en el Universo!

Un gran abrazo sincero.


Querido Mariano, José Luis tiene toda la razón: eres un hombre esencialmente bueno, de esos que por desgracia escasean. Si hubiera unos cuantos más como tú en el mundo, otro gallo nos cantara...

Besos, y gracias por todo lo que nos das con tanta generosidad.


Querido José Luís:

Tu comentario es un hermoso colofón para este sencillo homenaje. Sabes tanto de Miguel Hernández que por saber te sabe hasta el aliento. Tanto que no pudiste meterlo en una biografía de 200 páginas, como la editorial te pedía, sino que necesitaste la friolera de 525. Y con la letra pequeña. Sin embargo, pocas veces un libro tan gordo tiene una lectura tan apetitosa, tan apasionante y tan leve. Es verdad que la historia del personaje es interesante por sí misma, pero nosotros sabemos que tú le has añadido un buen puñado de miel. Sabemos que tu sensibilidad es grande, que tus conocimientos son hondos y que tu bellísima prosa tiene su afirmación en la poesía, que es una forma de entender el mundo y de comunicarse con la belleza.

En cuanto a Lidia, hazle caso a medias. Lo que dice de ti es correcto. Lo que dice de mí está muy influenciado por el cariño, que es grande. Y mutuo.

Un fuerte abrazo


Mariano: qué hermoso poema dedicado al poeta del pueblo, al poeta de la guerra, al de la nana, al poeta hortelano, el del niño yuntero, al poeta muerto encarcelado, al gran poeta.

Un saludo y de verdad que me ha parecido digno de Miguel, de Miguel Hernández

A.valdivieso


Querida A. Valdivieso:

Tu comentario es una clara demostración de lo mucho que se puede decir en tan poquitas líneas ¿Tendrá algo que ver tu profesión de abogada en ejercicio? Porque, claro, tu profesión de profesora de literatura, también en ejercicio, creo que te llevaría a comentarios más dilatados.

A mí me maravilla que puedas compaginar esas dos profesiones y encima tener tiempo para presentar libros o exposiciones, acudir a actos culturales, atender una casa…

Pero no quisiera irme mucho del tema que aquí nos ocupa, porque lo que quiero de verdad es agradecerte la esencia de esas palabras.

Un beso