miércoles, 26 de marzo de 2008



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Se me pone el alma: historia de un poema

 

Este poema no ha sido premiado, pero casi. Fue en Santomera, Murcia, hace ya mucho tiempo, tanto que apenas lo puedo precisar ¿Lustro más o menos? Más de tres. Me llamó el secretario del jurado, para comunicarme que había obtenido el primer premio. Y añadió:

-¿Qué relación tiene usted con Santomera?

-Ninguna –respondí, tal vez precipitadamente.

-Alguna debe de tener, porque las bases dicen…

-Lo siento, no leí las bases, sólo un recorte de periódico.

-Pero usted habrá estado en Santomera alguna vez, supongo

-No, no he estado nunca.

-Entonces no podemos darle el premio.

-Qué le vamos a hacer, el que venga detrás quizás se alegre.

 

Se notaba –o lo noté yo-, que quería darme el Premio, pero no pudo. La verdad es que podía haber sido de otro modo, como me hizo saber luego Paco Llorca, cuando se lo conté:

-Pero Mariano –exclamó-, ¿tanto te costaba haber cogido el coche y haber ido a visitar Santomera aquel mismo día? Está sólo a una hora. Para cuando te dieran el premio ya hubieras cumplido con las bases…

Vaya, podía haberle dicho al secretario que me llamara por la noche, que acababa de coger una indisposición momentánea: “Por favor, me ha dado un jamacuco, llámeme después de la publicidad”. Pero, bromas aparte, lo cierto es que Paco Llorca le tenía un gran cariño a este poema, no en vano lo recitó tantas veces a lo largo de ocho años: la penúltima en el teatro De Rojas, Toledo, el 26 de diciembre de 1991.

 

Algún tiempo después, y a causa de un catarro famélico, Paco moría en Benidorm, estando yo en Cazorla con mi familia. Entre los muchos homenajes que le hicimos, destaca el tributado por el maestro José Garberí, ilustre músico alicantino que, además de poner en solfa el poema, le dio una espléndida voz en la persona de su yerno José Manuel Navarro, un joven barítono que cantaba a sus órdenes en la Peña Lírica Alicantina.

 

Hace sólo unos meses, nuestra entrañable amiga Mar, tal como nos tiene acostumbrados y sólo ella sabe, recreó fantásticamente este poema. Ya sabéis, dedicación, sensibilidad, imágenes y música. No importa que el material sea prestado: ella lo manipula y lo transforma. Porque ella es auténtica.

 

Por último, a diecisiete años de que lo hiciera el maestro Garberí (Veintitrés desde que fue escrito el poema), un formidable músico asturiano, Marcelino García Sal, ha vuelto a vestirlo de música. Una música que, en este caso, tiene la misión de crear un ambiente adecuado para su declamación o lectura, ya que para eso fue concebida, tal como me ha dicho el autor ¿Música al servicio del poema? Eso, zapato a medida de su horma.

 

En fin, que, a pesar de los pesares, queda mucha generosidad en el mundo, ¿no? Marcelino fue compañero de Colegio, en la Virgen del Camino, León (De colegio, que no de curso, ya que él es unos años más joven). Y, por supuesto, desconocía la intrahistoria de este poema que, de uno u otro modo, habla del tema de nuestro tiempo y, mira tú por donde, de los estados del alma.

 

Un abrazo

 

Se me pone el alma…

 

            A Paco Llorca

 

Se me pone el alma
solitaria y triste,
descreída y vieja,
porque nadie admira,
porque nadie escucha,
porque nadie sueña.

Porque nadie sabe
mantener el fuego
con aquella leña
que nos dio calores
que nos dio esperanzas
que nos dio creencias

Y la vida pasa
como pasa el hombre
que no tiene señas:
sin dejar constancia,
sin hacer ovillo,
sin hacer madeja.

Sin dejar tampoco,
como deja el aire,
como el agua deja,
una marca honda,
una huella firme,
una firma cierta.

Pues si fuimos fuentes
con el agua limpia,
con el agua fresca,
ahora somos pozos
con el agua turbia,
con el agua negra.

Ojalá los hombres,
ojalá las cosas,
ojalá las bestias,
me trajeran sueños
de la Edad de Bronce,
de la Edad de Piedra.

Donde hubiera arraigo,
donde hubiera calma,
donde el tiempo fuera
el reloj callado
de las grandes horas,
de las horas muertas.

Pero nadie sabe
de ese pauso sueño
que nos da paciencia,
porque todo urge,
porque todo empuja,
porque todo aprieta.

Y el aprieto agobia
y el agobio mata
y la muerte entierra
los amores hondos,
los quereres dulces,
las sonrisas tiernas.

Pues las ansias mueren
y las glorias pasan
y las prisas dejan
a los hombres solos,
entre sueños vanos
y palabras hueras.

Que los pies se cansan
y los cuerpos sufren
y las almas quedan
como el alma mía,
solitaria y triste,
descreída y vieja.

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

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Tags: Se me pone el alma...

Publicado por Mariano.Estrada @ 9:21
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Comentarios
Publicado por Javier
miércoles, 26 de marzo de 2008 | 10:53
Se me pone también, Mariano, el alma triste!

¿En qué cabeza cabe, -en esta "aldea económica" global, sin fronteras a la especulación y al medro egoista- que un municipio,una entidad pública,ponga en sus bases para premiar un poema -ese "intangible" que sólo aspira a despertar olores, recuerdos,sensaciones- la vinculación directa con el terruño?.

Verás, Mariano, -vereis, amigos/amigas del poeta- que no sólo se es "nacionalista" allí donde hay siglas políticas que van del autonomismo al independentismo... ¡Señor, señor!

¿Qué te diré del poema? Una delicia! Incluso cuando te topas de golpe con ese "pauso" imprevisto, en mitad de la carretera poética. Lo pasé; lo sentí como montaña en valle,pero, con cuidado, la pasé.

Acabo:bonito que Marcelino te haya puesto música. El rasgar de su guitarra -con destreza de señor,Marcelino- ha de darle un regusto sublime a un poema triste, como la vida misma: "...las horas muertas, ...de los hombres solos..."
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 26 de marzo de 2008 | 11:21
Has dicho una verdad como un templo, Javier: hoy son nacionalistas hasta los gatos. Conozco al respecto una pequeña historia que estremece. Un día te la contaré por teléfono. O, mejor: cuando vengas a tomar un arroz en el Minarete.
Se nota mucho, Javier, que no juegas al fútbol ¿Cómo es que te ha costado tanto subir esa montaña de pauso sueño en medio de la planitud del camino? (Ojo, planitud tampoco goza de los favores de la Real)
Pero, vamos a ver, ¿es que no te acuerdas ya de la bici, Federico Martín Bahamontes? Pues úsala para venir al Minarete, donde tienes una cita con las Nereidas y con el arroz vilero ¿Qué cómo es el arroz vilero? Pregúntale a Andrés Cortés. Pregúntales a Laura y a Álvaro. Y antes del verano les podrás preguntar también a Maica y a Justino.
Gracias, Javier, porque sigues echando leña al inmarcesible fuego de las rosas. Mis brazos son tuyos. Úsalos, si quieres, como tenazas.

Mariano
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 26 de marzo de 2008 | 13:02
Pero la historia de este poema, querido Javier -como acaba de recordarme Mar-, es mucho más larga, y en torno a él hay unas anécdotas muy bonitas. Y una desagradable, al menos, que es la que voy a contar, tal como está relatada en el libro “Paco Llorca, semblanzas del arte”

“Del conjunto de mi obra poética, éste es sin duda el poema preferido por Paco. Y no ya por el hecho de la dedicatoria, cuya importancia es bien relativa, sino porque Paco se identificaba con él como acaso sea imposible identificarse con otros. Basta oír la cinta donde afortunadamente ha quedado grabado para darse cuenta de ello.
Pero en torno a este poema hay otras muchas anécdotas o curiosidades. Por ejemplo: en fechas anteriores –aunque próximas- a la publicación de “Vientos de soledad”, libro al que pertenece, Paco se mostraba impaciente por tener un ejemplar en las manos, pues le hacía verdadera ilusión tener un poema dedicado en un libro. Por desgracia, el libro no llegó a publicarse
Publicado por Mariano.Estrada
miércoles, 26 de marzo de 2008 | 13:04
(Sigue...)

La editorial que iba a hacerlo se perdió en los laberintos inextricables de Bilbao, mientras yo, en Villajoyosa, esperaba tiernamente a Godot (léase Estudios de Proyección Editorial, y, más exactamente, Valentín Graña, persona a la que cabe imputar este poético timo), con unos 200 ejemplares pagados de la más inmaculada fantasmagoría. Fue en el año de gracia de 1989, cuando la posición de los astros cogió a los dioses de espalda.
Paco no lo pudo entender, pero en realidad es muy fácil: sobre todo si, como a mí, te rascan bobamente el bolsillo. Así que, compensando esa pequeña frustración, me alegro de que ahora vaya a tener no un poema dedicado en un libro, sino un libro completo. Lastima que el motivo haya sido su muerte”.

Un abrazo
Publicado por Invitado
viernes, 28 de marzo de 2008 | 0:45
Marianín, qué bonito es escuchar tu canto...

Mi alma se queda
descreída y vieja,
aguarda a la muerte,
que mala mi suerte,
al verse cautiva
y llena de pena.
Si ya no te espera
ni esperas que quiera,
prefiero que muera
a vivir sin ella.

Mi alma se queda
con una cadena.

Un fuerte abrazo,
José Ignacio.
Publicado por Mariano.Estrada
viernes, 28 de marzo de 2008 | 12:33
Querido José Ignacio:

Suelen decirme a menudo que el poema “Se me pone el alma” es muy triste. Pero tú has abundado en esa tristeza hasta llevarla al límite. Creo que nos conviene a los dos un buen vasito de risa. O dos, o tres…O los que hagan falta, que en eso no somos astemios.

Gracias por tu comentario-poema, al que ya nos tienes acostumbrados.

Un abrazo
Publicado por Invitado
sábado, 29 de marzo de 2008 | 10:30
!!! Qué bonito, pero qué "bonitísimo"!!! Qué profundo sentimiento, cantan sus versos!!!
No se cuantas veces lo he leído y siempre me produce un sutil escalofrió, como si sufriera en mi alma el dolor de una tortura. Es agradable el cantar de seguidilla, melodiosa lectura y que, si ahora lo ha sublimado con su inspiración musical Marcelino García Sal, debe sonar a cielo, a luz, a infinito, como un canto nostálgico de alondras perdidas en lo incierto, un murmullo de agua nevada, limpia, pura, pero sangrante. Como un rió de amapolas repleto de amarguras, muy amargas, con aroma de espinos destrozados en flor a lo largo del camino. !!! Grandioso sendero de silencios y pesares, se me pone el alma!!!
Publicado por Mariano.Estrada
sábado, 29 de marzo de 2008 | 12:27
A un amigo sin nombre

Los comentarios anónimos suelen incurrir en la crucifixión más que en el elogio, pero está bien claro que en este caso es justamente al revés. Hay muchas flores en el texto. De lejos se ve que está escrito por un alma sensible.
Muchas gracias, amigo. Me siento enormemente halagado, casi hasta el punto del sonrojo. Pero me alegra saber que la lírica aún levanta algunas pasiones.

Un abrazo
Publicado por Invitado
sábado, 29 de marzo de 2008 | 16:13
Una pasión más Mariano. La mía
Creo que ya lo sabías.
Lo que seguro que no sabías es que tu poema “Se me pone el alma” me lo he aprendido de memoria. Podría recitártelo como Paco LLorca, aunque seguramente con mucho menos sentimiento y menos “transmisión” que él. Pero desde que lo leí y escuché en el Pps de Mar fue mío.
No creo que se pueda escribir algo más hermoso. Y a mí se pone la carne de gallina y me llora el alma como al payaso… Delicia escrita…
Quizá fuera por ser el primer correo tuyo que recibí allá por el mes de Noviembre pasado.
Quizá porque desentierra sensibilidades dormidas y heridas.
Quizá porque de vez en cuando una rima poderosa y bella como la tuya te “despierta”. Y te llega profundo
¿Que más puedo decir? Solo gracias por escribir. Y por confirmarme que las cosas más hermosas e importantes de la vida no son cosas.
Un abrazo y gracias – otra vez - por tus regalos directos al corazón, cuyo único precio es leerlos y escucharlos.
Te quiero
s.s.s.
Publicado por Invitado
sábado, 29 de marzo de 2008 | 16:56
A José Miguel:
Ante todo gracias por mencionarme y alabarme. No lo merezco
Acto seguido puedes ponerme el calificativo descalificante que te apetezca.
Tendrás razón. Seguro. Eso sí lo merezco.
En mi pliego de descargos (perdona por la expresión, pero soy funcionario) te diré - eso sí - que me he leído todos tus intervenciones, tanto en el blog de Dominicos como en este de Mariano.
Tus minuciosos relatos y consejos de paellero ganador…
Tu viaje a Cullera.
Tus intervenciones futboleras…
Tu miedo a “subir a la planta de arriba” que tu conjurabas con tu espada preparada para matar ogros, víboras o ratas… Y que te hacía valiente
Tu mujercita y sus sevillanas…
Tu verbo escrito, fácil y directo…
Continúa para José Miguel)
Publicado por Invitado
sábado, 29 de marzo de 2008 | 16:57
(Continúa para José Miguel y para toda la peña)
Y he querido contestarte. Créeme. No ha sido ninguna razón especial salvo la de estrenarme como abuelo y la tontería de creerme que era y soy el primer y único abuelo del mundo.
Algo que me ha absorbido todo mi tiempo y mi coco, que diría un moderno. Tiempo. Solo tiempo. Esa ha sido la causa.
A propósito ¿He leído algo de que has sido padre?
Pero estoy aquí para pedir disculpas sin esperar que me las aceptes. Solo para justificarme.
Y para decirte que me seguirá agradando leerte, al igual que a Mar, Lidia, Olga, José Ignacio, Luis Teódulo y su alter ego Luis Barbería, (escritores los dos de delicadezas en equilibrio), a Andrés MT, a Javi, y a toda la peña. (Disculpad si se me olvida alguno).
Que desbordáis y regaláis sensibilidad.
Un abrazo. Os quiero.
santos suarez sanchez
s.s.s.
Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 30 de marzo de 2008 | 17:15
Querido Santosuárez:

Has dicho bien, “fue mío”. Desde hace mucho tiempo vengo manteniendo la opinión de que un poema, cuando sale a la luz pública, ya no es del autor, sino de los lectores. Ellos son los que le van dando matices, e incluso nuevos significados. Véase, si no, la Paloma de Alberti: tiene tantos significados como lectores. Por cierto, hay mucha gente que cree que es de Serrat. Otro tanto pasó en su tiempo con el “Himno de la alegría”, que divulgó Miguel Ríos. Los americanos decían que era suyo. Claro que los americanos son un poco ignorantes y muchos de ellos no han oído hablar nunca del Espíritu Santo, que en este caso se llama Ludwig van Beethoven.

(Continúa)
Publicado por Mariano.Estrada
domingo, 30 de marzo de 2008 | 17:17
¿Qué quieres que te diga, Santossuárez? Que me alegra esa pasión tuya, que, en cierto sentido, no deja de ser sorprendente en estos tiempos nuestros, en los que las sensibilidades están bastante diluidas en el consumo. Tú has dicho “dormidas y heridas”. Y es verdad.
Gracias a ti, por ser tan elocuente y expresivo. Ya tendremos ocasión de vernos y entonces me la recitas. Será todo un placer.

Un abrazo
Publicado por Invitado
lunes, 31 de marzo de 2008 | 18:14
A Santos.

Como he hecho un comentario muy extenso, Santos, he preferido hacerlo en el Foro de Muelas de los Caballeros, que es más rápido insertarlo. Así pues, si te apetece entra en esa dirección y lo verás.

Debería hacer un comenario sobre Llorca, ya que Mariano me habló bastante de él,si no deduje mal, debió ser un hombre pusilánime, pero un gran poeta.

Un abrazo
Publicado por Invitado
lunes, 31 de marzo de 2008 | 18:59
Como creo que se adivina, el último comentario es mío.

¡Ah! Santos, a pesar de que no escribo mucho, y a veces, cuando lo hago es por una ramalada de impotencia, tal vez. Acabo de recibir un e-mail de La Vanguardia Digital, apartado "ciudadanos" el lector opina, en la que han publicado un escrito mío, te lo digo por si te apetece leer la serie de utopías que a veces me salen.

Un abrazo

José Miguel
Publicado por Invitado
lunes, 31 de marzo de 2008 | 22:37
José Miguel :
¿...?
¿...?
¿...?
¿...?
Acabo de leer tu artículo de opinión en La Vanguardia y de nuevo "Se me pone el alma" despues de leer tus interrogantes.
Interregantes sin respuestas parece... puesto que el hombre se empeña en repetirse en errores, dolores y contradicciones sin sentido.
Mil veces preguntarás, y mil veces mirarán a tus ojos, y te miraremos en silencio sin saber responder.
Ya sabes... Aquí cada uno va a lo suyo menos yo que voy a lo mío.
No jodas José Miguel, no preguntes esas cosas tan serias...
Juega, pierde y no protestes.
A pesar de todo siempre nos quedará Mariano.
Y sus poemas arrancados a la belleza
Y el calor en corazón
Y las rosas .
Y el abrazo del viento
y la brisa de espuma de mar.
y las paellas bien hechas
y la buena gente con quien compartir vida...
Y paellas... ¿Podré algún día?
Un abrazo
s.s.s.
Publicado por Invitado
lunes, 31 de marzo de 2008 | 23:15
Tú lo ves, Santos, a veces pienso o escribo cosas raras, yo muchas veces creo que no soy de este planeta, si no de otro. Todo son ¿ ? y sin respuestas. Me pregunto hasta por qué se le llama planeta, cuando es redondo, ¿si fuese plano, le llamaríamos redondeta? Ya he querido hacer el chiste malo.

Tú, sin embargo, si que sabes, tu consejo de no hacerme tanta pregunta, leer a Mariano y jugar al tenis,es de inteligentes, lo mío no tiene cura, ni sacerdote. a propósito, hoy estoy contento, poque siempre pierdo al tenis, pero hoy he jugado con una price , - que es mi raqueta preferida -, y he ganado.

Y la paella, tú mismo, cuando quieras, eso sí, yo llevo los ingredientes y la hago, pero en casa de Mariano. que yo vivo en sitio no adecuado.

Un abrazo

JOsé Miguel
Publicado por Invitado
jueves, 21 de mayo de 2009 | 14:00
Y a mi , tambien se me pone el alma , repleta de tristeza al leerte , Mariano , pero ,( tipico en mi! ), tambien lleno de esperanzas...
Esperanzas porque , si hay alguien que puede decir estas tristes realidades tan bellamente y hay quienes las lean ..Tambien hay quienes se rebelan , empujados por tus frases doloridas e intentaran romper este sino loco al que nos empujan derribando sueños todos los de arriba..
Seguramente habra quienes al leerte quieran volver a ser agua clara , quieran volver a detener el tiempo para las cosas que valen sin valores que coticen en otro lado que no sea el alma...
Seguramente , habra quienes intenten volver a las fuentes profundas y claras...
Sinceramente.
Maria Simona Ciuffani
Publicado por Mariano.Estrada
jueves, 21 de mayo de 2009 | 14:20
Gracias, María Simona, por tus palabras de aliento, por tu comprensión, por tu apoyo.
Yo creo que los tropezones de ahora tienen su origen en las cosas denunciadas en el poema.
Esperemos que la crisis sirva para corregir nuestros muchos errores, o al menos una buena parte.
Un beso
Publicado por Invitado
sábado, 21 de noviembre de 2009 | 20:45
Cuando jóvenes tratamos, aunque sea imposible, encontrar un sentido a nuestra existencia. Buscamos dar una respuesta a nuestras preguntas, nos encontramos absolutamente a la deriva, buscando respuestas satisfactorias, y del ir y venir entre pensamientos y meditaciones, surge la conclusión encarnada en un poema sentido y de corte nihilista.

Creo que te merecías el premio por encima de cualquier otra consideración. Eran otros tiempos.