lunes, 24 de marzo de 2008

La primavera la sangre altera


http://album.miarroba.com/Mariano.Estrada/103/248/

La primavera la sangre altera

 

-Dicen –y a lo mejor es verdad- que la primavera altera mucho la sangre. La altera tanto que a menudo la pone como las burgas orensanas.

-Vaya si es verdad. Mi mujer está esperando a que se abran las puertas de El Corte Inglés, donde la primavera es un busto inalcanzable y una pierna larga que la imaginación trata de juntar infructuosamente con su vecina. Porque las piernas son dos, ¿no?, y toda pierna tiene su principio y su fin, su talón de Aquiles y su horcajadura vital. Pues bien, las puertas se abren y mi mujer se pone las botas.

-Claro, para ir al campo

-Alcampo no le gusta, ya ves, prefiere las tiendas de trapillos

-Dices bien, trapillos, que a menudo no cubren ni el expediente

-Hombre, el expediente, sí. Lo que hacen en realidad es ponerse ligeras de equipaje, como los hijos de la mar

-Claro, y a nosotros nos ponen ligeros de mirada, como los hijos de la sal

-Esa es la función de la primavera, ¿no? Calentarnos los ojos. Luego llegas a casa y te pones a correr al pillo pillo: yo me pruebo las ropas y tú te quedas asperges en el pasillo.

 

Un abrazo

 

LA PRIMAVERA

LA SANGRE ALTERA

 

Del libro “El cielo se hizo de amor”

 

La grupa de las potrancas

huele a caballo.

A la mujer quinceañera

la piel y el sayo.

 

¿Qué tiene la primavera

de abril a mayo?

La miel, la abeja, las flores

y los colores del campo.

 

Los machos van a las hembras

por el olfato.

Por un influjo de luna

las hembras van a los machos.

 

Y reverdecen los bosques

y brotan juncos del barro.

¿Qué tiene la primavera

que todo viene a alterarlo?

 

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Blog http://paisajes.blogcindario.com

Pps: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios


Tags: La primavera

Añadir comentario


Mira, Mariano, tú no sabes que una foto vale más de mil palabras?

Pues este es mi oomentario: Que está muy rica.

Detrás de mi andan filosofando Jacinto y Tiburcio, pero se les han helado las palabras y los dos siguen absortos con la boca abierta. Los pobres no han visto nunca hoja verde y me da a mi que la chavala les gusta más que el cura de la casulla roja. Se les acabó el filosofar, como a todos. O no te pasó a tí lo mismo, mi querido Mariano?

Un abrazo
Luis Teódulo


Yo creo que Mariano ha hecho el comentario en sentido "metafórico", él no ha pensado en Elsa ni en nada por el estilo, aunque a nadie le amarga un dulce. Lo que nos preocupa es la tarjeta, la de El Corte Inglés u otra cualquiera, que ahora con la primavera, además de las endorfinas que hacen subir ciertas cosas, se altera el movimiento de los plásticos, que con solo una firma, sacian las apetencias de vestimenta, gastronómicas y proyectos veraniegos, y hay que tener mucho cuidado, que luego viene el tío Paco con las rebajas.Y si Paco viene de Pater Comunitatis, el plástico del petróleo, y cada vez, este sube más y sin endorfinas.

Un abrazo

José Miguel


Ahora ya sí, Mariano, repuesto del susto, leo tus palabras y hasta tu poesía.

Me gusta leerte porque contigo, a veces, tengo que hacer uso del diccionario y sigo aprendiendo. Horcajadura, qué quieres que te diga, no me parece una palabra muy acertada para nombrar esa parte tan venerada del organismo. Luego dices horcajadura vital y ya se va entonando un poco el asunto, bueno, mucho, diría yo.

Aunque ya sabes que Huidobro, ese buen poeta chileno, aboninaba de los adjetivos y que con los sustantivos debería bastar para expresarse.

Bienvenido de Cullera, José Miguel, y gracias por tus consejos, que los cuidaré como un tesoro.

Tengo una curiosidad. Qué palabra primera le vendría al Andrés de nuestros desvelos, al abrir este portal tuyo primaveral, tan bien adornado.

Feliz primavera para todos.
Luis Teódulo


Coño, Luís: mi idea era apoyar el comentario y el poema, pero ya veo que los ha anulado, jeje. Me alegro de esa distracción intelectual en la que te has visto inmerso.
Pero no creas, Jacinto y Tiburcio, también evolucionan. Tiburcio llega incluso a transformarse por los influjos del amor…

La palabra que diría Andrés es “Ostras”: “Ostras, Mariano”

En cuanto a la utilización de las palabras, quiero decirte que a mí no me da miedo ninguna. Al contrario, a veces siento pena por las que se perderán por falta de uso. Horcajadura es una de ellas. Yo la he utilizado alguna vez, creo que hablando de los árboles ¿Tú no te has sentado nunca en el horcajo de ninguno?

(Continúa...)


Te dejo este poema para que veas hasta que punto el amor, en algún momento de nuestra vida, puede mermar nuestro interés por otras cosas…

AGITO EL DICCIONARIO

Agito el diccionario
para que caigan al suelo las palabras
y comprobar que es ingente el
territorio de la lengua.

Pero es un hecho inútil,
según he visto después.

Las palabras se amontonan
en admirable desorden:
Mil, dos mil, tres mil...
para formar en mis ojos
los dulces abalorios de la sangre:

Te quiero, amor, tu boca, primavera...

Y todos ellos apuntan, sin remedio,
hacia el tálamo central y
tercamente
repetido
de la Rosa.

Un abrazo


José Miguel:

Dices que Mariano no ha pensado en Elsa, y a lo mejor es verdad. En quien he pensado yo en realidad es en la Pataky. Cuando viene a cuento, hablo de ella hasta con Rosa, pero nunca como Elsa, ya digo. La Pataky absorbe mucho mejor la excitación de mis endorfinas.
Por cierto, Rosa está de acuerdo conmigo en que Elsa Pataky (vamos a poner las cosas en su justo término) es de una belleza que arroba. Por eso yo tengo el Blog donde lo tengo. Arroba punto es. Y también coma. Y paréntesis y diéresis y puntos suspensorios.

José Miguel: cuando quieres sintetizas muy bien. Me ha gustado tu comentario, aunque hayas jubilado antes de tiempo a mis aún resistentes endorfinas. Jodío.

Por cierto, muy buena esa pizza bajo la lluvia, en Cullera. Le salisteis baratos a nuestro amigo Agustín. Tú y Fany. Si hubiera estado yo le hubiera arruinado la paga de un mes. Sobre todo en vinos. Tanto presumir de Util-Requena y luego tomáis agua. O lo que es peor: Coca-Cola.

Un abrazo


Mariano, dime de que presumes y te diré de que careces. Si tú eres abstemio, no bebes vino, ni otros líquidos con alcohol, ¿como ibas a arruinar a Agustín?

Lee en el foro y sabrás por qué no lo arruiné,yo creo que en algún caso, será todo lo contrario, porque hay que ver al filósofo, parece un banquero.

¡Ah! Y por las endorfinas no te preocupes, que queda mecha para largo, cuando yo te diga que a mi se me han acabado, aprovecha que te quedarán tres días.

Un abrazo

José Miguel


Así es que Mariano no bebe. Y cómo puede uno fiarse de un hombre que no bebe vino?

Encontré lo de Huidobro, que no es exactamente como te lo dije antes, aunque parecido.
ARTE POÉTICA
Que el verso sea como una llave que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos, creado sea,
y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el cielo de los versos.
El músculo cuelga,
como recuerdo, en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza;
el vigor verdadero
reside en la cabeza.
¿Por qué cantáis la rosa, oh, poetas?
¡Hacedla florecer en el poema!

Sólo para vosotros
viven todas las cosas bajo el sol.
El poeta es un pequeño Dios


VyeNxs <a href="http://fhctipdzhnqt.com/">fhctipdzhnqt</a>, [url=http://mhszeyuaivfs.com/]mhszeyuaivfs[/url], [link=http://tnxjuywldgxo.com/]tnxjuywldgxo[/link], http://oeqhiehjayng.com/