sábado, 08 de marzo de 2008

Reflexión


Isaías Carrasco

Reflexión

 

Queridos amigos:

 

Había escrito un artículo sobre las elecciones para colgarlo en el día de reflexión, pero era un tanto irónico y me pareció que casaba muy mal con la noticia del atentado de Mondragón, en el que se produjo la muerte de Isaías Carrasco, a cuyos  familiares quisiéramos hacerles llegar nuestra condolencia y nuestro acompañamiento en las lágrimas.

 

Poco más que añadir, salvo que los hechos de esta naturaleza se escapan a nuestra comprensión y que nos reafirmamos en certezas tan elementales como   “que el odio engendra violencia, que la venganza no conduce a la paz y que la pena de muerte se escapa a la autoridad de los hombres”.

 

¿Qué somos?

 

¿Qué somos, sino viento

indomeñable, transitorio

barro o efímera memoria?

¿O somos, además,

                            mareas invisibles

que no registra el tiempo ni el espacio?

¿Vivimos al morir, perdemos

en la muerte la causa de la muerte?

¿Qué seremos, entonces,

en ese almario inane

o luna exceptuada de la

                            gravitación universal?

 

Mariano Estrada, www.mestrada.net Paisajes Literarios

Del libro “Hojas lentas de otoño”


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Esta tarde fría de Marzo ando cobijándome por las esquinas de las palabras, cuando te encuentro, Mariano, y aquí me quedo un poco contigo, si me lo permites.

A todos nos ha entristecido esa noticia del atentado en Modragón - a casi todos- Y espero que algún día podamos concluir que, aquello que un día ocurrió, fue un hecho excepcional en una tierra donde todavía se podía morir por pensar de manera diferente. Extraño país este. Y cruel.

Es misterio este mundo que pisamos
de dónde venimos y a dónde vamos.
Es misterio que los hombres soportamos
a lo largo de los tiempos y de los vientos.
Siempre fue así
y es criatura extraña esta incertidumbre,
la noche que se posa mansa en la tierra
y la luz que nos alumbra por el día.
Pisamos un mundo incierto
y nos espera un futuro tembloroso.
A veces, el aroma del café,
en la mañana vacilante,
nos pone en nuestro sitio.
Luego viene la prisa,
el ruido de la calle
y ya volvemos a perdernos.

Un fuerte abrazo.
Luis Teódulo


Querido Luís:

Sí que es extraño que ese mundo incierto de futuro tembloroso, al que te refieres, pueda diluirse por un momento en el olor de un café.
Y menos mal, ¿no? que podemos oxigenarnos con algunas cosas sencillas: el café, una sonrisa, el espléndido sol de la mañana… Para poder enfrentarnos nuevamente al toro de la calle.

Un abrazo, amigo


¡HOLA MARIANO! SI QUE SOMOS, PUES SUFRIMOS I MUCHO DIRIA YO,I MIENTRAS SE CONTINUE CON ESTE NIVEL, DE
COMPRENSIÓN, NO HABRÁ, ACUERDOS I DESGRACIADAMENTE TODO CONTINUARÁ, TAL CUAL.HAN CAIDO,CAEN I CAERÁN,SI, ESOS DESNATURALIZADOS, NO QUITAN VIDAS, SIMPLEMENTE, NOS TUMBAN,POR QUE CON LA VERDADERA GRANDEZA NÚNCA, SE HA
PODIDO, NI SE PODRÁ DESTRUIR, FUE ELEGIDO COMO UN PEÓN MÁS PARA SATISFACER EL JUEGO DE LOS QUE AGARRAN LA SARTEN POR EL MANGO (BESTIAS, CON PERDON DE ESTAS)
PERO POR MUCHA MÁSCARA, QUE SE PONGAN, DENTRO DE ELLOS
(POR SUERTE)HAI ALGO LLAMADO (CONCIENCIA) SIIIIIIIIII
QUE LA HAI,ES NUESTRA AMIGA, O NUESTRA ENEMIGA.
ASÍ ELLA, NÚNCA ESTÁ DORMIDA,ES MIEDO, PERICIA I TESTIGO
QUE NO DEJA SIN CASTIGO, NINGÚN CRIMEN EN LA VIDA LA
LEI CALLA...EL MUNDO MEDIO OLVIDA,I A SOLAS CON UNO MISMO,¡ES DELATOR, JUÉZ I TESTIGO! M.JOSÉ,ALONSO.

(UNA ZAMORANA)


Hola, M” José:

Gracias por el comentario. Esperemos que sea la última vez que tengamos que lamentar una víctima. Es lo mejor que podemos desearle a Zapatero en esta nueva andadura, porque sería lo mejor que puede ocurrirnos a todos.
No obstante, también le deseamos lo mejor en las restantes tareas de su futuro gobierno, algunas de las cuales, como la economía, se intuyen harto difíciles.
Enhorabuena a él y al PSOE por haber ganado ayer las elecciones.

Y para ti, un beso


Yo también quiero hacer llegar desde aquí mis condolencias a la familia de Isaías Navarro. Y expresar mi rabia y mi indignación por este atroz asesinato, uno más, y espero que sea el último, en la miserable y sangrienta carrera de esos asesinos de ETA.

Abrazos, Mariano.