jueves, 13 de diciembre de 2007
Hálitos. La Navidad del recuerdo
Hálitos. La Navidad del recuerdo
Dedicado a Mar, con mucho cariño.
Para mí, las auténticas Navidades son las del recuerdo imborrable de la niñez: una casa cuya forma no han logrado cambiar las rehabilitaciones, una cocina caldeada por un fuego bajo de leña y por el profuso calor de una familia humilde, amante y numerosa; unos escaños oscuros de madera para sentarse al fuego; el hogar, donde se calentaban las palabras y la risa y la comida de la familia, incluidos los animales; la duermevela de los gatos en los entornos del resplandor de las llamaradas; las brasas rojizas y acogedoras en que éstas acababan convirtiéndose, la campana gigante que sujetaba el calor en sus paredes íntimas, el humo que ennegrecía las caramillas y multiplicaba el hollín de la chimenea: la misma chimenea por la que años después se coló la Luna para encontrar una doliente soledad desperdigada.
Y los abuelos, con su cariño viejo y su memoria innumerable e imperecedera, con la magia atrayente de sus fábricas de aventuras y desventuras, de alegrías y miedos.
Y los hermanos, vertebrados en el amor de tu corazón como si fueran carne propia, doliéndote sus dolores, iluminándote sus alegrías. Compartiendo los enfados y las carcajadas y los parchises y las fungas y las zambombas y las rayuelas…Compartiendo el patio y el amor y la calle y el cálido aliento de los perros.
Y los padres.
Unos padres cercanos, amorosos y protectores. Con su presencia sencilla, pero robusta, indisociable de la felicidad, y la ternura sólida de un amor tan grande que no se ha agotado en el tiempo ni caerá jamás en el olvido.
Un abrazo
HÁLITOS
A María Vázquez
Hálitos llevo conmigo
de los jóvenes inviernos
que llenaban la cocina
de familia, de pucheros.
Hálitos llevo en la sangre,
en los ojos, en los huesos,
de la madre aquella mía
con el huso entre los dedos.
Hálitos tengo oprimidos
que me llevan a los pueblos,
donde ha habido tantos hombres
al calor de tantos fuegos.
Hálitos tengo, vaharadas,
de los gélidos inviernos
y de aquellos padres dulces
que son míos, que son buenos.
Mariano Estrada
Del libro "Mitad de amor, dos cuartos de querencias" (1984)
Tags: Hálitos. La Navidad...
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Querido Mariano:
Leo otra vez el poema y el artìculo , y es cierto, aquellas fiestas de antaño,los padres,hermanos, la mesa llena,y ahora poblada de recuerdos.
Tu noticia me ha dejado un nudo en el corazòn.
Mar,sensible y tan delicada......., que puedo decir??
No hay palabras para la pèrdida de un nieto,
Sòlo desear que haya un poco de quietud , un poco de consuelo ,en estos dìas tan tristes..
Todo mi cariño para tus afectos,
Un beso, Adriana
Leo otra vez el poema y el artìculo , y es cierto, aquellas fiestas de antaño,los padres,hermanos, la mesa llena,y ahora poblada de recuerdos.
Tu noticia me ha dejado un nudo en el corazòn.
Mar,sensible y tan delicada......., que puedo decir??
No hay palabras para la pèrdida de un nieto,
Sòlo desear que haya un poco de quietud , un poco de consuelo ,en estos dìas tan tristes..
Todo mi cariño para tus afectos,
Un beso, Adriana
¡Qué maravilla! Me has hecho añorar esas navidades tan familiares que se celebraban en las tierras zamoranas junto a las lumbres de paja o las chimenéas. O también alrededor de una mesa con brasero.
Gracias, Mariano. ERs una bocanada de aire fresco en estas empalagosas navidades que estamos viviendo desde mediados de noviembre. Es decir, un artazgo. Todo se basa en un consumo desenfrenado en el que irremediablemente caemos más tarde o más. Por eso este texto y este poema me han transportado a una Navidad auténtica, en la que se remataba con la misa del Gallo a la que acudía todo el pueblo.
Un fuerte abraz. Leo
Gracias, Mariano. ERs una bocanada de aire fresco en estas empalagosas navidades que estamos viviendo desde mediados de noviembre. Es decir, un artazgo. Todo se basa en un consumo desenfrenado en el que irremediablemente caemos más tarde o más. Por eso este texto y este poema me han transportado a una Navidad auténtica, en la que se remataba con la misa del Gallo a la que acudía todo el pueblo.
Un fuerte abraz. Leo
Gracias Mariano por tocarnos el corazón,para mí este año es agridulce. Está lleno de felicidad por nuestro reencuentro de niños del Colegio Virgen del Camino y por el nacimiento de mi hija Lucía que me sonrie desde el fondo de sus ojos ávidos de vida con la inocencia de este bebé que tiene todo el camino por hacer.
Triste también por la pérdida hace pocos meses de mi padre y que hoy hubiera celebrado su 93 cumpleaños y su aniversario de boda, tu poema me trae aromas de mi infancia.Gracias . Mariano Santiso
Triste también por la pérdida hace pocos meses de mi padre y que hoy hubiera celebrado su 93 cumpleaños y su aniversario de boda, tu poema me trae aromas de mi infancia.Gracias . Mariano Santiso
Hola, Adriana:
Es cierto que hay cosas que tenemos mitificadas, pero yo creo que algo nos deje tanta huella y tan persistentes recuerdos, tiene que haber sido profundo. Una niñez feliz es imborrable.
Mar se va sosegando poco a poco. Ya le puedes escribir, te leerá. Le gustará leerte. Ayer me contó cómo un día os pasasteis horas poniéndoos correos.
Un beso y Feliz Navidad.
Es cierto que hay cosas que tenemos mitificadas, pero yo creo que algo nos deje tanta huella y tan persistentes recuerdos, tiene que haber sido profundo. Una niñez feliz es imborrable.
Mar se va sosegando poco a poco. Ya le puedes escribir, te leerá. Le gustará leerte. Ayer me contó cómo un día os pasasteis horas poniéndoos correos.
Un beso y Feliz Navidad.
Querido Leo:
Es difícil que encuentres a alguien que esté más de acuerdo contigo. Tan de acuerdo estoy que parece que soy yo el que habla, tanto en los aspectos positivos (los recuerdos) como en los negativos (el mercantilismo, el consumo). Y es que la situación actual de la familia tampoco es como para echar cohetes al aire. Y lo que prácticamente ha desaparecido es la figura del abuelo. El abuelo de ahora es la televisión.
Que tus navidades sean felices. Un abrazo
Es difícil que encuentres a alguien que esté más de acuerdo contigo. Tan de acuerdo estoy que parece que soy yo el que habla, tanto en los aspectos positivos (los recuerdos) como en los negativos (el mercantilismo, el consumo). Y es que la situación actual de la familia tampoco es como para echar cohetes al aire. Y lo que prácticamente ha desaparecido es la figura del abuelo. El abuelo de ahora es la televisión.
Que tus navidades sean felices. Un abrazo
Querido tocayo:
Me alegro de tus alegrías, que son dulces y tiernas, y me solidarizo con tus tristezas, que las entiendo muy bien, porque también me ha tocado sufrirlas. Unas y otras nos van ayudando a ser lo que somos. Digamos que nos van conformando. Que vuestros hijos os iluminen las Fiestas. Lucía, este año, es la bombilla mayor. A Daniel le empezará a salir pelusilla. Un fuerte abrazo.
Me alegro de tus alegrías, que son dulces y tiernas, y me solidarizo con tus tristezas, que las entiendo muy bien, porque también me ha tocado sufrirlas. Unas y otras nos van ayudando a ser lo que somos. Digamos que nos van conformando. Que vuestros hijos os iluminen las Fiestas. Lucía, este año, es la bombilla mayor. A Daniel le empezará a salir pelusilla. Un fuerte abrazo.
Hola Mariano, bellísima estampa de la navidad del recuerdo, esa niñez que nos marca con sus huellas imborrables, el calor de la familia sin necesidad de demasiado consumismo, son los recuerdos que hacen que ese espíritu de navidad nos acompañe por el resto de nuestras vidas.
Hermoso recuerdo, muchas gracias.
Tesy Cariaga.-
Hermoso recuerdo, muchas gracias.
Tesy Cariaga.-
Hola, Tesy:
Desde esta España lejana, que ya no es aquella “la del ibero, del celta, del cartaginés y de Roma” (tan bien retratada por Borges), ni tampoco la de charanga y pandereta de Machado (aunque esto es más dudoso), sino la del consumismo y la prisa de Zapatero y Rajoy (ahora un poco en crisis), te mando un cálido abrazo.
Para celebrar la Navidad no se requiere una excesiva parafernalia. Para mantener el consumo, sí, es condición indispensable. En mí que no busquen un aliado, sino un sufridor sin calificar.
Felices fiestas, con lo que caiga.
Desde esta España lejana, que ya no es aquella “la del ibero, del celta, del cartaginés y de Roma” (tan bien retratada por Borges), ni tampoco la de charanga y pandereta de Machado (aunque esto es más dudoso), sino la del consumismo y la prisa de Zapatero y Rajoy (ahora un poco en crisis), te mando un cálido abrazo.
Para celebrar la Navidad no se requiere una excesiva parafernalia. Para mantener el consumo, sí, es condición indispensable. En mí que no busquen un aliado, sino un sufridor sin calificar.
Felices fiestas, con lo que caiga.

