martes, 20 de noviembre de 2007
Viaje a la soledad
Viaje a la soledad
Si hablamos de la soledad tendremos que poner algún que otro adjetivo, ya que a la soledad le pasa como al colesterol, que hay una mala y otra buena, una amada y otra temida, una de cárcel y otra de libertad. Ello no es óbice para que puedan convivir simultáneamente en una misma persona. De hecho, yo viví un tiempo en el que creí beneficiarme de una a la vez que me sentía lacerado por la otra. Quedó expresado así:
Tengo dos soledades,
una es de muerte,
otra de vida.
Por las dos, solitaria,
corre mi sangre.
Yo soy la herida.
De todos modos, el poema que dejo hoy aquí no entra a analizar la soledad, sino que se limita a describir un camino, tal vez un proceso, por el que vamos justamente hasta su puerta. Eso sí, queda claro que la soledad a la que se refiere es precisamente aquella de la que queremos huir. Y da a entender que es fría y amarga.
Es obvio, no obstante, que a la soledad se puede llegar de otras formas y por otros caminos. Al que aquí nos referimos es al camino del amor. Y, más concretamente, del amor que llamamos de pareja, ése en el que aún nos empeñamos en creer, a pesar del abrumador desmentido de las estadísticas.
Un abrazo
Viaje a la soledad
Ya no sé si los besos
que olían a jazmín
y a lluvia remansada
destilaban azúcar o delirio.
Sólo sé que eran brotes
del alba, tintineos de la luz en
primaveras recién amanecidas.
Ya no sé si los labios
eran pozos de sed o
territorios de luna y de belleza.
Tampoco estoy seguro
de que un beso de amor
sea en sí mismo una victoria.
Sólo sé que, al marcharte,
escribiste en las lágrimas
un nombre, un tiempo, una frontera.
Y que a mí me dejaste en la memoria
el ansia inagotable del deseo,
el espejismo estéril
de la esperanza y del abrazo.
Pero te quiero, amor, aunque la vida
me pague con tormentas
de atronadora soledad.
Mariano Estrada, 18-11-2007
PL www.mestrada.net Blog: http://paisajes.blogcindario.com
Tags: Viaje a la soledad
Añadir comentario
Me he puesto a llorar...Me llegó...Por qué será...?Hacía tiempo que no recordaba que algún día me sentí sola, que le echaba de menos, que parecía que sin él era imposible vivir...
Por suerte, ...me curé. O eso creía...!
Un abrazo Mariano. Tran
Por suerte, ...me curé. O eso creía...!
Un abrazo Mariano. Tran
Querida Tran: las heridas del amor suelen tener debajo de la cicatriz un importante poso de recuerdos. Supongo que hurgar en ellos puede traernos determinadas añoranzas… A mí me ocurre a veces y, por lo que veo, también te ocurre a ti. Espero que esas lágrimas se hayan producido al conectar de nuevo con la alegría.
Un beso
Un beso
Yo hoy no voy a llorar, aunque como cualquier humano, no sería la primera vez, por amor y por lo contrario.
Quiero expresar la soledad que a veces siente uno por amar y no ser amado,que si no se acepta: amarga soledad. Sin embargo,existe otra,- que aunque parezca la misma -, es distinta. Se trata de aquella que se ama tanto,y que a pesar de no ser correspondido, lo aceptas,esta es distinta, porque se convierte en soledad amorosa hacia la otra persona, sin esperar nada a cambio, y esta, de amarga, pasa a ser dulce.
Seguro, Mariano, que no entiendes ni papa, mi profesor de Filosofía ya decía que era muy rebuscado, pero seguro que habrá alguien que sí, y en este caso, no es el otro filósofo.
Un abrazo
Quiero expresar la soledad que a veces siente uno por amar y no ser amado,que si no se acepta: amarga soledad. Sin embargo,existe otra,- que aunque parezca la misma -, es distinta. Se trata de aquella que se ama tanto,y que a pesar de no ser correspondido, lo aceptas,esta es distinta, porque se convierte en soledad amorosa hacia la otra persona, sin esperar nada a cambio, y esta, de amarga, pasa a ser dulce.
Seguro, Mariano, que no entiendes ni papa, mi profesor de Filosofía ya decía que era muy rebuscado, pero seguro que habrá alguien que sí, y en este caso, no es el otro filósofo.
Un abrazo
Yo sé Mariano que sabes muy bien de quien es el comentario último, pero como lo que digo, me gusta firmarlo y se me ha olvidado, lo hago aquí.
JMP
JMP
Querido José Miguel:
Claro que te entiendo, ¿por qué no iba a entenderte? Lo que pasa es que si el amor no correspondido persiste en el tiempo, tal vez el que ama pierda toda esperanza de reciprocidad, y entonces se convierte en un amor resignado. No sé, yo dudo de que la soledad que de él se derive sea dulce. Ni siquiera sé si puede ser llevadera, entendiendo esta palabra en el sentido de soportable.
Claro que también puede ocurrir que quien ama sea un santo. Pero entonces ya entramos, o casi, en el terreno de la mística…
Un abrazo
Claro que te entiendo, ¿por qué no iba a entenderte? Lo que pasa es que si el amor no correspondido persiste en el tiempo, tal vez el que ama pierda toda esperanza de reciprocidad, y entonces se convierte en un amor resignado. No sé, yo dudo de que la soledad que de él se derive sea dulce. Ni siquiera sé si puede ser llevadera, entendiendo esta palabra en el sentido de soportable.
Claro que también puede ocurrir que quien ama sea un santo. Pero entonces ya entramos, o casi, en el terreno de la mística…
Un abrazo
¡Qué bello y amargo viaje, Mariano!
Aunque el camino del amor sea el que nos lleva en numerosas ocasiones a esa estación llamada Soledad, no sé qué tendrá que nos empeñamos una y otra vez en descarrilar por él con todo el equipo...¡que queda hecho añicos, hasta la próxima!
Un beso solitario, como los diamantes ;-)
Aunque el camino del amor sea el que nos lleva en numerosas ocasiones a esa estación llamada Soledad, no sé qué tendrá que nos empeñamos una y otra vez en descarrilar por él con todo el equipo...¡que queda hecho añicos, hasta la próxima!
Un beso solitario, como los diamantes ;-)
Querida Lidia:
¡Qué bello y amargo!
Has dado en la diana, querida Lidia. Creo que no se puede hacer una síntesis mejor. Todo está dicho, todo está comprendido. Yo recojo las velas y me retiro a la soledad de mis aposentos.
Pero antes miro hacia mar, que siempre tiene un recuerdo para mí.
Un beso
¡Qué bello y amargo!
Has dado en la diana, querida Lidia. Creo que no se puede hacer una síntesis mejor. Todo está dicho, todo está comprendido. Yo recojo las velas y me retiro a la soledad de mis aposentos.
Pero antes miro hacia mar, que siempre tiene un recuerdo para mí.
Un beso
creo que a todos nos llega ese poema, en tiempos más lejanos o cercanos,
Esos amores que no fueron y que quedaron en un rincòn del corazòn.
!Cómo olvidarlos!
cariños, Adriana
Esos amores que no fueron y que quedaron en un rincòn del corazòn.
!Cómo olvidarlos!
cariños, Adriana
Hola, Adriana:
Te había echado de menos. Me alegra verte de nuevo por aquí, compartiendo estas pequeñas cosas que a algunos nos son tan necesarias.
Gracias por dejar tu opinión.
Un beso
Te había echado de menos. Me alegra verte de nuevo por aquí, compartiendo estas pequeñas cosas que a algunos nos son tan necesarias.
Gracias por dejar tu opinión.
Un beso

