lunes, 12 de noviembre de 2007
El amor, el sueño, la fe
El amor, el sueño, la fe
-Hoy me siento naíf, querida Ausentia.
-¿Naíf? ¿Y no querrás decir otra cosa?
-¿Por ejemplo?
-Nostálgico, mimoso, tontorrón, necesitado de caricias y de ternura.
-No, no, hoy me siento naíf porque me siento elemental, sencillo y simple. Hoy quiero volver a las hermosas praderas de la inocencia.
-No puedes, muchacho.
-¿Que no puedo? ¿Por qué motivo?
- Porque uno no puede ir donde ya está: tú no has bajado nunca de esa nube blanca. Y, en efecto, eres un ingenuo constitutivo, casi patológico.
-¿Pato lógico? ¿Quieres decir tonto sin remedio? Pues hoy me siento más ingenuo que nunca y voy a abrir las puertas del amor para que corran por sus cauces incorruptos mis aguas más limpias. Mírame, soy un sueño puro. Los años no han logrado herirme. Tampoco me han herido los hombres. Conservo la fe que me fue dada en un cofre sin llaves donde están las esencias del pensamiento.
Un abrazo
El amor, el sueño, la fe.
-¿Cuál es el secreto de tus ojos claros?
-El amor.
-¿Cuál es el secreto de tu amor?
-La fe.
-¿Cuál es el secreto de tu fe?
-El exacto presentimiento de tu existencia.
-Es decir, ¿el sueño?
-El sueño.
-¿Soy como tú me soñabas?
-En absoluto.
-¿Cómo, pues, me reconociste?
-Con tu ayuda.
-¿Y qué ha sido de aquel del que procedo?
-Se ha ido.
-¿Y si vuelve?
-No lo reconocerían mis ojos, que son claros de amor, y tú me has ocupado totalmente el sueño y la fe.
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Posdata:
El día que se calle el amor habrá un terrible silencio. O acaso empiecen a oírse los tambores sordos del vacío, de la noche recurrente y repetida y ciega, de la jungla inabarcable, la soledad frente a Dios, la nada. Por fortuna, el amor es una savia que se renueva y, mezclada en el barro, siempre habrá una gota que resista los embates de los tiempos secos. Un lágrima, una risa, una mirada...Esas cosas nos salvarán de la química o la muerte.
Tanto el poema como este pequeño texto de la posdata pertenecen al libro “El cielo se hizo de amor” (1986)
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Ayyy Mariano!!! que lindo poema...y aunque sea viejo,como me has dicho hace un momento,jamás pasará se moda..un beso y todo mi agradecimiento...Mar
"siempre habrá una gota que resista los embates de los tiempos secos."
"siempre habrá una gota que resista los embates de los tiempos secos."
Querida Mar:
Hay un momento del alba en el que uno no es consciente de la gravidez de su cuerpo ni del contumaz peso de los años. La imaginación vuela a sus anchas y el pensamiento se echa en los brazos de un espíritu puro.
Pues bien, para mí, ayer fue un alba continua. Me sentí todo el día como un aire ligero e imperceptible. Y creí ser, como él, invulnerable.
Ya ves, la fuerza no estaba en el músculo, sino en los infinitos tintineos del alba…
Un beso
Hay un momento del alba en el que uno no es consciente de la gravidez de su cuerpo ni del contumaz peso de los años. La imaginación vuela a sus anchas y el pensamiento se echa en los brazos de un espíritu puro.
Pues bien, para mí, ayer fue un alba continua. Me sentí todo el día como un aire ligero e imperceptible. Y creí ser, como él, invulnerable.
Ya ves, la fuerza no estaba en el músculo, sino en los infinitos tintineos del alba…
Un beso

