jueves, 04 de octubre de 2007
Carlos Llamas
Carlos Llamas
Nació, hace 52 años, en Muelas de los Caballeros, Zamora, donde iba con regularidad. Era de la pandilla de mi hermana Charo, que es un poco más joven. Porque cuando él nació, en Muelas aún había pandillas, aún había niños. Pero ahora, cuando vuelve por última vez, y ya para quedarse, sólo hay soledad y sólo hay muerte.
Porque Carlos Llamas ha muerto.
A uno se le encoge un poco la piel al pensar en aquella vitalidad morena que él siempre exhibía, aquella voz grave y hermosa, aquella risa dulce y abierta, aquella descarada juventud que, al madurar, tropezó con esta hidra insaciable que le ha mordido por dentro. Por Dios, si yo te veía aún como a un niño. Perdona, Carlos, sé que eras mayor y bien mayor, y que llamabas a las cosas por sus nombres y que plantabas cara al mundo cada día, y que asumías una gran responsabilidad en la sociedad de los hombres y que tenías un puesto y una marca y un bien ganado prestigio, pero yo te sigo teniendo en los ojos como al niño que fuiste, tal vez como al joven que eras en aquellas tardes de agosto en que subíamos andando del río, o en aquellas noches cálidas de verano en las que charlábamos hasta las tantas en la Plaza del Ayuntamiento, junto a las viejas escuelas, junto a la fuente…O en aquellas más cercanas en las que, acodados sobre la barra de la cafetería, hablábamos un poco de todo, de los viejos tiempos, del paisaje, de amores, de política, de literatura, de nuestro querido y admirado poeta zamorano Claudio Rodríguez…
Y aunque suene mucho a tópico, aquí en Villajoyosa, donde recibí la noticia esta mañana, todo me parece mentira. No sé, todo ha sido tan rápido y se ve todo tan lejos…De modo que he llamado a mi hermana, tu amiga, que regresaba del tanatorio en el que ahora te encuentras, y me ha dicho que sí, que has muerto, y que los tuyos, tu padre, tu madre, tu hermano Paco, estaban hechos polvo ¿Cómo no iban a estar después de este mazazo? Y ella, mi hermana, como yo notaba en su voz, también estaba apenada. Pero, claro, es que crecisteis juntos de niños…
Maldita sea, Carlos, nada puedo hacer por ti, sino escribir estas líneas, con las que quisiera transmitirles a los tuyos, tanto familiares como amigos, que tú te vas, pero que tu huella queda en nosotros mientras vivamos, porque tanto tus palabras como tu sonrisa serán ya indestructibles. Escucha, estés donde estés, quiero enviarte un abrazo sereno. Como tú eras. Adiós, amigo.
Descansa en paz.
Mariano Estrada
“
…Nadie la invita, ella sola
se mete por las grietas insondables
de la fontanería corporal
y, lentamente, va quemando astillas
del poblado almacén de las neuronas.
Y de la piel, que se resiente,
y de la carne, que se humilla,
y de todas aquellas ilusiones
de la ardorosa juventud
que, resignadas, buscan junto al fuego
un tranquilo rincón para dormir”
Mariano Estrada
Fragmento de un poema titulado “La inexorable”
Tags: Carlos Llamas
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Querido Mariano, ante el dolor de la pèrdida de un ser querido solo queda decir "Lamento vuestro dolor"
El dolor es para los que se quedan, el que parte yace en paz. Sea mi deseo de paz para todos los deudos.
Un beso
El dolor es para los que se quedan, el que parte yace en paz. Sea mi deseo de paz para todos los deudos.
Un beso
Gracias Mariano. ¡Que duro es vivir! , a veces. Con esas condenas a muerte, cuando no toca,decididas desde un control central virtual, de manera aleatoria, aunque parece que siempre les toca a los mejores . Mi pésame por un amigo, y un abrazo para tí.Tomás.
Me acostumbré a cerrar los ojos cada noche oyendo su voz y disfrutando de sus comentarios, ácidos muchas veces, pero siempre certeros. Tuve que acostumbrarme a no oír su voz, y en mayo, por un momento, quise engañarme. Pero la parca estaba al acecho y se ha salido con la suya.
Te recordaré, Carlos, cada vez que recuerde también los buenos ratos vividos en Muelas de los Caballeros, tu pueblo, ese pueblo del que creo nunca te llegaste a ir del todo.
Y para ti, Mariano, un abrazo. Y mi recuerdo, siempre.
María Antonia
Te recordaré, Carlos, cada vez que recuerde también los buenos ratos vividos en Muelas de los Caballeros, tu pueblo, ese pueblo del que creo nunca te llegaste a ir del todo.
Y para ti, Mariano, un abrazo. Y mi recuerdo, siempre.
María Antonia
Hola, Adriana:
Estoy de acuerdo contigo. El dolor es siempre para los que quedan.
Es el tiempo el que se encarga de curar las cicatrices, que a veces, no onstante, no cierran del todo.
Me alegro de volver a leerte.
Mariano
Estoy de acuerdo contigo. El dolor es siempre para los que quedan.
Es el tiempo el que se encarga de curar las cicatrices, que a veces, no onstante, no cierran del todo.
Me alegro de volver a leerte.
Mariano
Es cierto, Tomás: la china le puede tocar a cualquiera y en cualquier momento. No importa la edad ni la situacón que se tenga en la vida.
Hoy hay muchos avances en la medicina, pero a veces no son suficientes.
Mi madre solía decir: "estaba de ser", que no deja de ser una aceptación del destino.
Un abrazo
Hoy hay muchos avances en la medicina, pero a veces no son suficientes.
Mi madre solía decir: "estaba de ser", que no deja de ser una aceptación del destino.
Un abrazo
Querida María Antonia:
Este comentario tuyo me ha recordado que una de las veces que iba yo a Muelas, una amiga mía y admiradora de Carlos, me pidió que le firmara un autógrafo. Él escribió un texto y lo firmó. No recuerdo lo que decía exactamente, pero sí que era bonito. Y también me quedó grabada esta frase: “A Fulanita de tal y tal, que al parecer se acuesta conmigo todas las noches”.
Es cierto que, a pesar de la acidez de algunos momentos, tenía una hermosa voz, con la que enamoraba, sobre todo, claro, a las mujeres.
Gracias, Mª Antonia. Me alegro de que te duren los recuerdos de Muelas, entre los que, naturalmente, está el recuerdo de Carlos. Fue allí donde le conociste.
Un abrazo
Este comentario tuyo me ha recordado que una de las veces que iba yo a Muelas, una amiga mía y admiradora de Carlos, me pidió que le firmara un autógrafo. Él escribió un texto y lo firmó. No recuerdo lo que decía exactamente, pero sí que era bonito. Y también me quedó grabada esta frase: “A Fulanita de tal y tal, que al parecer se acuesta conmigo todas las noches”.
Es cierto que, a pesar de la acidez de algunos momentos, tenía una hermosa voz, con la que enamoraba, sobre todo, claro, a las mujeres.
Gracias, Mª Antonia. Me alegro de que te duren los recuerdos de Muelas, entre los que, naturalmente, está el recuerdo de Carlos. Fue allí donde le conociste.
Un abrazo
Aunque sea con retraso, quiero sumarme al dolor de sus amigos, familiares y seres queridos, nos duele, y según hemos convivido con la persona,más. No obstante, en estos casos siempre decimos la conocida frase:"que nos espere muchos años", ya que es condición humana, - pues a pesar de que muchas veces este mundo es duro e injusto -, todos nos queremos quedar aquí,¿será por aquello de dice: más vale malo conocido que bueno por conocer?
Pues nada, lo dicho, siento esta muerte, y más a una edad relativamente temprana, os acompaño a todos los que les conocisteis en el dolor, y a él, que esté en algún lugar mejor que en el que nos encontramos nosotros.
Un abrazo.
JMP
Pues nada, lo dicho, siento esta muerte, y más a una edad relativamente temprana, os acompaño a todos los que les conocisteis en el dolor, y a él, que esté en algún lugar mejor que en el que nos encontramos nosotros.
Un abrazo.
JMP
No llegas tarde, José Miguel. La muerte ocurrió ayer, pero ha sido hoy cuando lo han enterrado en Muelas de los Caballeros, su pueblo y el mío.
Gracias por el comentarios
Un abrazo
Gracias por el comentarios
Un abrazo
Hola, querido Mariano.
He sentido mucho la muerte de Carlos Llamas, un periodista al que admiraba. Y le admiraba no sólo como profesional, sino como ser humano, que es mucho más importante. Desde aquí quiero expresar mis condolencias a todos sus familiares y amigos, entre los que estáis incluídos tú y tu hermana Charo, por esta triste e irreparable pérdida.
Descanse en paz y hasta siempre, Carlos Llamas.
He sentido mucho la muerte de Carlos Llamas, un periodista al que admiraba. Y le admiraba no sólo como profesional, sino como ser humano, que es mucho más importante. Desde aquí quiero expresar mis condolencias a todos sus familiares y amigos, entre los que estáis incluídos tú y tu hermana Charo, por esta triste e irreparable pérdida.
Descanse en paz y hasta siempre, Carlos Llamas.
Querida Lidia:
Seguro que a Calos le hubieran gustado tus palabras, de haberlas oído. A mí también me gustan, porque sé que son sentidas.
La muerte nos impacta siempre, pero más cuando el que muere está en la plenitud de la vida. Nada podemos hacer, sino sentirlo. Como lo sientes tú.
Un beso
Seguro que a Calos le hubieran gustado tus palabras, de haberlas oído. A mí también me gustan, porque sé que son sentidas.
La muerte nos impacta siempre, pero más cuando el que muere está en la plenitud de la vida. Nada podemos hacer, sino sentirlo. Como lo sientes tú.
Un beso

