lunes, 10 de septiembre de 2007
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Mi vida contigo

Tal vez fue el año 52 cuando yo empecé a ir a la escuela. Desde esa perspectiva y, como tantos otros hombres que un día fueron niños, podría decir con Machado: mi infancia son recuerdos de un pueblo de Zamora… En mi caso, no obstante, eso es sólo en parte verdad, ya que una verdad más rotunda exigiría la inclusión de tres pueblos distintos, bien es cierto que todos de Zamora: Justel, Muelas de los Caballeros y Quintanilla. Y aún quedaría en el aire una cuestión que no es en absoluto baladí: la de saber exactamente hasta dónde llegaba entonces la niñez y dónde empezaba la adolescencia. Podía darse el caso, como se dio realmente, de que mi niñez terminara de transcurrir en un pueblo León, y, para más INRI, en un internado de dominicos, donde las niñas no podían entrar y sólo estaban vagamente en los sueños.

De lo que no hay duda ninguna es de que, cuando fui al referido internado, las niñas que habían compartido escuela conmigo, -lo que conllevaba compartir prados y calles y pajares-, ocupaban una parte de mi corta y enternecedora biografía. Y alguna de ellas, incluso, ocupaba una parte de mi corazón, que entonces era un potrillo no sé si salvaje y revolucionario, pero sí al menos juguetón y revoltoso.

Pues bien: como tantos otros, yo fui apartado del mundo femenino durante unos cuantos años, pero, a lo largo de la vida, he conocido a algunas personas que, habiendo jugado largamente de niños, en escuelas y calles y andurriales, continuaron jugando de adolescentes. Claro que, jugando a ciertas edades con fuego, uno puede quemarse con facilidad meridiana. Y algunos de los que jugaron de niños y de adolescentes, lo siguieron haciendo de jóvenes, hasta que un día, casi sin darse cuenta, convirtieron sus vidas en una larga historia de amor.

Ésta que dejo aquí, perteneciente a la familia de las poe-canciones, es una de esas historias. Tal como he dado a entender, me la contaron ayer las lenguas de un sólo filo.

Un abrazo


Mi vida contigo

De niño ya me gustaba
tu forma de sonreír,
de adolescente te amaba,
después te he amado sin fin.

Por lo demás te tenía
muy cerca siempre de mí,
tan cerca que no sabía
que no tenerte es morir.

Pero lo supe: fue un día
tras un mal paso que di...

... por el que pude perderte.

Echada casi la suerte,
miré hacia atrás y entendí
que ausencia vale por muerte,
cuando la ausencia es de ti.

Con el amor del que ama
y pone el alma en la voz,
comprometí estas palabras
que el viento no se llevó:

No necesito más vida
que la que venga de ti,
ni más dios ni más bebida
ni más razón de vivir.


Me atengo a todas tus cosas
porque me atengo al amor:
a las rosas, si son rosas
y si es dolor al dolor.


Se nos hicieron las manos
caminos de exploración,
caminos por los que andamos
tras tantos años de amor.

Mariano Estrada, 07-02-2004
Paisajes Literarios www.mestrada.net
Blog http://paisajes.blogcindario.com

Tags: Mi vida contigo

Publicado por Mariano.Estrada @ 17:32
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Comentarios
Publicado por Invitado
lunes, 10 de septiembre de 2007 | 19:53
En todas las historias de amor, siempre hay dos personas que luchan el uno por el otro, si uno lucha y el otro no, entonces ¿ sigue siendo amor?, El poema precioso, y bueno yo me "colé" un día en ése colegio, así que....
Publicado por Invitado
martes, 11 de septiembre de 2007 | 10:49
Mariano: confiese tenerte envidia, incluso puede que insana. Quisiera tener el don de la poesía, pero es un género, que como bien sabes, se me resiste. Ni lo intento. Es más, no podré presumir en mi vida de haber compuesto algún poemilla o poemo en la intimidad. Nunca pude ni nunca supe ni nunca quise. Y yo, sinceramente, quisiera haber parido este verso en concreto:

No necesito más vida
que la que venga de ti,
ni más dios ni más bebida
ni más razón de vivir.

Me fascina. Creo que tendré que tormarlo prestado en alguno de mis artículos. Hay algo que sorprende de la escritura... En el verso no hay ninguna palabra extraña, todo es sencillo, todo claro... Y, en cambio, ¡qué bien parido el que sabe componer las palabras del puzzle de la vida!

A veces me deprimo al ver que la poesía se me resiste. Quién pudiera escribir cosas así. Seguro que me convertiría en un don Juan de Valencia. Aunque, tal vez, me haga una camiseta con el verso y vaya con ella a algún pub. Agustín
Publicado por Mariano.Estrada
martes, 11 de septiembre de 2007 | 11:39
Gracias, Agustín, ¡qué tierno se ha puesto el pensador... A ver si vas a sacarme ahora los colores. Nosotros no, pero hace ya mucho tiempo que nuestras literaturas se conocen.

Y ya completamente en serio: me alegro mucho de que tú, que te declaras negado para la poesía, hayas resaltado precisamente esa estrofa. Bien sabes tú que es la justificación del poema.

Y acabo:

Como sé que estás preparando el terreno para la puesta en marcha de tu inminente blog, te mando la dirección de uno de uno en el que llevo unos meses participando. Es de celebración y de reencuentros. O sea, de antiguos alumnos: http://antiguosalumnosdominicos.blogia.com/

Un abrazo
Publicado por Invitado
martes, 11 de septiembre de 2007 | 12:22
Y sí, tienes razón a veces jugamos a juegos, y nos quemamos, pero nos quemamos bién, tanto que ya no hay quién apague el fuego encendido, pero aún no sé la razón seguimos y seguimos y seguimos, pero me imagino que todo tendrá un final y espero que en ése final no se destruyan todas las cenizas, y pueda llevárselas el viento, el mar, lejos muy lejos, molestando por ahí.
Publicado por Invitado
martes, 11 de septiembre de 2007 | 21:00
A veces, cuando estamos viendo la tele algún que otro programa, de repente, cortan la emisión del mismo para dar una noticia importante.

Con tu permiso, Mariano, aunque me salga del tema, quiero dar la noticia que a Agustín le han contratado para un instituto de Carcagente, al lado de su pueblo, además, con un sueldo digno. Hace unos minutos que me ha llamado por teléfono, le he notado alegre y lleno de felicidad, y dicen, que cuando un amigo es feliz, uno, debe ser también lo mismo, y es lo que a mi me está ocurriendo.

¡Enhorabuena, Agustín, te lo mereces!

Aprovecho también para corroborar todo lo que dice de ti Agustín, Mariano, yo también tengo envidia de tu facilidad para escribir poemas, a veces, uno siente la necesidad de expresar lo que lleva dentro, y se queda muy vacío al ver que nada sale.

A mi me ha gustado mucho la estrofa que dice Agustín, pero la que le sigue, como se suele decir, no se queda manca, me gusta tanto una como la otra.

Un abrazo a todos.
Publicado por Mariano.Estrada
martes, 11 de septiembre de 2007 | 22:31
Contradicciones de la vida, Agustín, tú estás deseando empezar a trabajar en algo tan espinoso como la enseñanza. Y yo tengo, repartidos en varias comunidades, algunos amigos de ese gremio –por otro nombre sindicato de la tiza-, que están deseando cumplir 60 años para jubilarse…

En cualquier caso, es muy razonable que ahora estés contento. Estoy seguro que serás un buen enseñante, porque veo que, además de disposición, sabes muchas cosas para poderlas enseñar. Así que ¡Mi más calurosa felicitación! Y, ya sabes, del primer sueldo tienes que detraer un pico para invitar a los amigos…

José Miguel, has hecho bien en ponerlo en este Blog, donde noticias como ésta siempre vienen a cuento.

Y estoy de acuerdo contigo. La segunda estrofa es tan importante como la primera. De hecho, ambas están señaladas con cursiva…

Cuando queréis, sois la mar de perspicaces.

Un abrazo a ambos
Publicado por Invitado
lunes, 08 de junio de 2009 | 21:04
Esta bien bonito.... ahora me doy cuenta de que todavia existen personas con pensamietos tan....
bueno solo espero que sigas escribiendo,
por que cada quien es bueno en algo (verdad)
nos vemos...en otra ocasion


att:.....