La vivienda: ese bien que se ha puesto tan mal.
-Llevo unos días esperando la solución tauromáquica que va a aplicar Zapatero a la vivienda.
-¿Tauromáquica? Querrá decir usted taumatúrgica. Tal vez tautológica.
-No, no, digo tauromáquica porque el suyo es un lance realmente torero. De los que crean afición, arrimadito al asta.
-¿Ah, sí? ¿Hasta… cuando?
-¿Cómo que hasta cuanto? Hasta la entrega de llaves, no va a dejar los pisos con el cagandurrio en el montacagas ¿Dónde íbamos nosotros a depositar los acumulativos elementales?
-¿Y qué lance propone Zapatorero? ¿Tal vez una verónica habitacional? ¿Una manoletina de VPO, con balcones al tendido de los salarios más bajos? ¿Una chicuelina de 20 metros
squares con barra americana y una
Swet Caroline en el Diamond?
-Déjese usted de coñas marineras, que el Presidente no se las Mercedes
-No se las Mercedes en Educación, lo cual no tiene Ciencia ninguna, pero aquí hablamos de Cármenes de España y de las nuevas soluciones habitacionales, llamadas también Trujillos extremeños, e incluso miajones castúos a la Mariantonia, que salen de la chistera como los churros del oro. O sea, resplandecientes. Y así hasta llegar a Bizet, quiero decir a Carmen.
-¿Y no puede usted hablar en sirio por una vez en la boda, tratándose de cosas tan graves?
-¿Graves o Gíbsones? Yes, Ian. La gravedad es susceptible de ser entendida desde diversos ángulos o esconces, de diversas formas o amaneramientos.
-Ya, pero yo me refiero a la Gravedad Universal, porque el problema de la vivienda no es sólo de unos cuantos, sino que afecta a la caída libre de todos los cuerpos del Mundo, en su edición impresa.
-Para la caída de los cuerpos tiene que habilitarse una cama.
-Sí, elástica, porque si finalmente hay vivienda para todos habrá que dar saltos de satisfacción. Aunque rompamos el techo y nos colemos en la casa de la vecina de arriba, que dormirá de perfil en un pasillo plegable, ya que en el dormitorio yacerá, sobre-extendida y excitada, una gran hipoteca con pelos en el euribor.
-Está usted echando las campañas al vuelo.
-Bueno, peor sería echar la cacha por la ventana, siendo que la Ministra no chabe aún cómo hincarle el diente a la nueva zanahoria del Chef. Ella, que es Chacón, ve en el caramelo ofrecido un dulce amargo, pero lo achaca a la magnanimidad de su jefe, republicano y sonsólico. Y como también es catalana, se va por la Diagonal hacia los salones púbicos de la Generalitat y brinda con Montilla.
-¿Con montilla? ¿Y por qué no lo hace con cava?
-Porque un periodista inglés le ha dicho que va a explotar la burbuja….
A la espera del desenlace ilusionista de Zapaprometo, que siguiendo la cadencia de los anteriores será de 500 euros al mes por comprador acreditado o vivienda protegida, no tenemos ningún derecho a derramarnos en conjeturas, porque el Presidente es acreedor de una confianza ilimitada y el algodón no engaña jamás, somos nosotros los que nos confundimos ante sus arrebatadores labios de pincel, que le ponen en la cara esa sonrisa de Gioconda en perpetuo estatuto de felicidad. Lo que sí podemos decir es que las viviendas no se hacen tan fácil como los niños, para los que sólo es necesaria una noche de Mette Marit, y mucho menos como los terroristas, que ya están formados y fornidos, aunque haya que darles un pelargón de 1500 euros al mes durante 10 años. Que es una forma efectiva de hacer viveros de especies amenazadoras ¿
Do you? Sí, Buana. Pues a esperar acontecimuertos.
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
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