jueves, 14 de junio de 2007
Expresiones propias X
Rosa y Mariano en el jardín de su casa
Expresiones propias X
Hace unos días tuve el placer de encontrarme con una amiga que iba vestida de un color que a mí me sugiere siempre un piropo. Más aún: me sugiere siempre el mismo piropo, tal vez el único rescatable de cuantos yo he llegado a saber. Como diría un político andaluz de verbo fácil y personalidad reconocida, también en esta ocasión me sentí concernido por la sugerencia. Lo que pasa es que, cuando iba a soltar la flor, se me pusieron delante otras palabras que salieron así por los aliviaderos:
-Ese color que llevas me ha sugerido un piropo, pero creo que ya te lo he dicho algún otro día.
-Pues sí, creo que ya me lo has dicho. Pero puedes decírmelo otra vez, porque me gusta…
-Y esto de los piropos, ¿no te parece una cosa anticuada?
-Muy anticuada, pero también son anticuados ciertos coches de principios de siglo y ya quisiera yo que alguien apareciera con uno para regalármelo.
-Pues yo no tendría inconveniente, si lo tuviera.
-Bueno, me basta con que me digas otra vez el piropo
-¿De veras? Pues, mira, “Qué poquito azul para tanto cielo”…
Oído lo cual, rió con una risa amplia que no creo que pudiera mejorar si alguien apareciera de pronto para ofrecerle el cacareado objeto de su deseo, que de momento era un coche de principios de siglo ¿Es posible que con algo tan simple podamos alegrarle a alguien la mañana, o al menos un ratito de la mañana?
Las expresiones que vienen a continuación no son piropos que haya salvado el tiempo de quemas cervantinas, ni mucho menos coches de principios de siglo pertenecientes a alguna colección caprichosa. Ni siquiera los alcanzan en edad, aunque en esto no les van mucho a la zaga. Sin embargo, malo ha de ser que, entre todas, no haya alguna que pueda provocaros también una sonrisa condescendiente o algún otro sentimiento de conformidad, del tipo: “Qué jodío, el Mariano”. Con eso tengo bastante, como dijo un día Rafael de León, si bien refiriéndose a algo muy distinto. Y hasta creo que aún me sobra para menear el rabo de satisfacción y, durante un par de segundos, dar saltos de agradecida alegría.
Un abrazo
Expresiones propias X
Una gran verdad
Cuando el mar se desbordó,
hubo quien dijo a las olas:
Vosotras sois la sal de la tierra.
Dos hombres
Amigos parecen
al verlos hablar;
amigos totales,
hermanos quizás.
Se estrechan las manos,
mas yo sé que están
mirando la piedra
que se han de tirar.
De día, de noche
De día, cuando es de día,
voy por las calles sufriendo.
Pero la noche es la noche:
alma, vida, luna, versos.
Con el palor del ocaso
la noche viene a mecernos.
De día, sólo es de día
cuando se palpan los miedos.
Lo que me falta, lo que me sobra
Me falta para ser galgo
que se me cruce una liebre;
para cazarla, las patas;
para morderla, los dientes.
Lo que me sobra es el fuego
que me calienta las sienes,
con troncos que ya no arden,
con ramas que ya no prenden.
Me falta para ser árbol
la savia que el árbol quiere;
para ser noche, la luna;
el agua para ser fuente.
Lo que me sobra es el sueño
donde yo siento la liebre,
donde se asoma la luna
y el árbol seco florece.
¡Ay, el silencio!
¡Ay el silencio que emana
de una mordaza de fuerza!
¡Ay las montañas sin eco!
¡Ay la guitarra sin cuerdas!
Mi boca acaba en silencio
por no acabar en cadenas.
La libertad que no tiene
es la injusticia que acepta.
¡Ay del que le echa los perros
a las palabras ajenas!
¡Ay del que calla las bocas!
¡Ay del que corta las lenguas!
Las dos ramas
En mi jardín han brotado
dos ramas de enredadera.
La una apunta a los cielos,
la otra tiende a la tierra.
Y yo, que he hurgado en sus savias,
con ambas tengo querencias.
Por una voy a los sueños,
con otra pago las deudas.
Que soy, como jardinero
de estas dos ramas adversas,
abono para sus hambres,
para su sed regadera.
Tierra
He de volver a la tierra,
vivo, muerto o reencarnado,
para ser lo que ya he sido,
para andar lo que ya he andado.
Para ser esa pradera
en la que pace el ganado,
quiero que suelte la costra
mi corazón asfaltado.
He de ser tierra de nuevo
en la que se hunda el arado.
El miedo
El miedo es un caballo desbocado
que no se atiene a norma ni a cuidado.
El miedo es corazón, no pensamiento.
Aquel que tiene un miedo atravesado
no tiene libertad, es un mandado
que va como las hojas por el viento.
Vitalrisalismo
1
Anoche, sobre tu cuerpo,
todo mi cuerpo reía.
¿Por qué será que me viene
sobre tu cuerpo la risa?
2
Tu boca sabe a mentira,
tu corazón a veneno;
te da en la cara el engaño
y encima tienes un velo.
3
Ayer viniste a mis brazos
cuando la noche empezaba,
cuando la luna salía
y yo en el nicho me helaba.
4
No tiene pérdida el caño
donde se va por el agua;
debajo están los pilones
y justo enfrente la fragua.
5
La quise tanto que quise
quererla más todavía:
logré quererla hasta el punto
de ver que no la quería.
Evidencias
a
Antiguos son los cariños,
antiguos son los amores,
antiguos son los pelillos
hirsutos de los cojones.
b
Sabed que tengo una casa,
pero también que la vendo;
la casa tiene criados
y los criados un sueldo.
c
Detrás de Dios hay un hombre,
detrás del hombre una duda;
delante sólo hay un campo
que es patrimonio del cura.
d
No son los hombres hermanos
por leyes o por decretos;
pero una ley con justicia
¿no ha de emprimarnos al menos?
Transparencias
I
El jersey de tu novia
tiene agujeros;
se le ve la carnaza
y a ti los dedos.
II
Con el pelo enredado
vuelves a casa;
la camisa por fuera,
rota la falda.
A la tarde te fuiste,
llegas al alba,
y en tus ojos la noche
viene gastada.
III
Si me tocas la gaita
cuando me acuesto,
soñaré con Asturias,
pero en gallego.
IV
Cada vez que mi vaca
pare un ternero,
en la casa me dicen:
ya eres abuelo.
V
Del rebaño de cabras
que ahora tenemos,
veinticuatro son machos,
cincuenta cuernos.
VI
Me colgué de una tía
que tiene money;
me ha sacado una moto
y un automóvil.
VII
Me ha costado la piedra
cinco talegos;
le saqué diez canutos
¿a cuánto el pedo?
VIII
Me tomé cuatro copas
y dos canutos
me costó la movida
quinientos duros.
IX
Si te sigo los pasos
trastabilleo
¿Qué será si te sigo
todo el meneo?
Sentencias de Paco Tilla
Uno
A pensamientos precisos,
palabras parcas.
Que las palabras, si sobran,
oírlas cansa.
Dos
A gratitud que se expresa
con profusión de jabones…
¡Cojones!
Tres
El bemol es una nota quejumbrosa.
Los bemoles, sin embargo,
son otra cosa.
Cuatro
Quien ha sido carpintero
echa a faltar las virutas.
Ocurre otro tanto con las putas.
Cinco
Si miraras
donde pisas,
animal,
Cuánta mierda
quedaría
sin pisar.
Continuará…
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://paisajes.blogcindario.com
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¡Muy buenas tus expresiones, Mariano! Me he reído a gusto con varias de de ellas. ¡Sigue expresándote para nuestro solaz y deleite! Un beso de jueves (L)
Hola:
Entro tan sólo para decir que, en efecto, como unos sabéis fehacientemente y otros habéis imaginado, ese azul subido que alguien ha llamado “pitufo”, no es el color real de la chaqueta de Rosa, que no ha quedado muy bien parada, la verdad, pero es que hace sólo unos días ella me llamó “tontoelhigo”. Vaya lo uno por lo otro.
¡Que no, que es broma…! El verdadero color de la chaqueta de Rosa, que en realidad era mía, también está subido. Al álbum. Podéis verlo allí.
De lo que no estoy seguro es de los años que tiene la foto, pero, en todo caso, no menos de cinco y no más de nueve ¿Importa mucho eso? Lo he deducido por las plantas que no había y por el tamaño de las palmeras.
Un abrazo
Querida (L):
Tú sola has bastado para que yo dé saltos de gusto. De forma que los demás quedan liberados de todo tipo de elogio o alabanza. Desde mi cómoda posición de agradecido, veo que has vuelto fortalecida por el Mudéjar. Un beso de viernes.
Entro tan sólo para decir que, en efecto, como unos sabéis fehacientemente y otros habéis imaginado, ese azul subido que alguien ha llamado “pitufo”, no es el color real de la chaqueta de Rosa, que no ha quedado muy bien parada, la verdad, pero es que hace sólo unos días ella me llamó “tontoelhigo”. Vaya lo uno por lo otro.
¡Que no, que es broma…! El verdadero color de la chaqueta de Rosa, que en realidad era mía, también está subido. Al álbum. Podéis verlo allí.
De lo que no estoy seguro es de los años que tiene la foto, pero, en todo caso, no menos de cinco y no más de nueve ¿Importa mucho eso? Lo he deducido por las plantas que no había y por el tamaño de las palmeras.
Un abrazo
Querida (L):
Tú sola has bastado para que yo dé saltos de gusto. De forma que los demás quedan liberados de todo tipo de elogio o alabanza. Desde mi cómoda posición de agradecido, veo que has vuelto fortalecida por el Mudéjar. Un beso de viernes.

