martes, 15 de mayo de 2007
La lírica en tiempo de elecciones
La lírica en tiempo de elecciones
Queridos amigos:
Ya son ocho los poemas de mi nuevo libro recreados por Mar, pero hay tres de ellos que no los he colgado aún en este Blog, como alguien se ha encargado de recordarme. Pues bien, yo creo que para eso siempre estamos a tiempo, pero… ¿cuándo mejor que en esta hora, en la que se disputan las instituciones a mordisco partido, les vamos a ofrecer a los candidatos unas Caricias de montaña para que salgan por ahí, a ofrecer El perdón a sus contrincantes con La mano tierna?
Un abrazo
Caricias de montaña
Paseo por Benimantell
Hoy he vuelto a sentirme
muy cerca de los árboles:
de los viejos olivos plateados,
de los pinos frondosos
y su verde ramuja musical,
de los almendros líricos
ofrecidos en blanca epifanía.
Se respira verdad,
se respira pasión, naturaleza.
Hace bueno en el campo y en el alma.
La brisa dulcifica los sentidos
con caricias de diosa.
El corazón evoca, palpitante,
la desmesura épica del trueno.
Hay un manto de paz, la luz
del sol me lava las ideas
y el camino rebaja,
suavemente, los sobresaltos
que proceden de la analítica.
Brillan los ojos, bajan las tensiones
merma el colesterol, aumentan
mucho las ganas de vivir…
¿Qué es lo que ocurre, entonces?
¿Por qué no vengo aquí todos los días?
Mariano Estrada
El perdón
Has llegado sin ruido a mi conciencia
y yo he intuido una paz
que todavía no merezco.
¿Sonríes? No me extraña nada
¿Te burlas de mi extrema gravedad?
Tampoco me sorprende.
¿Me remedas? Es justo.
Deberías ponerme
por los suelos, tratarme
como si fuera lo que soy:
un trapo sucio, que se guarda
junto al betún de los zapatos.
No soy digno, lo sabes.
Arrójame a la cara
los reproches más crueles.
Haz conmigo una fría
bola de nieve inmarcesible y
luego ponme a rodar
hasta llegar al cochambroso
vertedero de la basura.
Sólo después de haber tocado
el fondo del dolor, el lodo
purgativo del sufrimiento,
estaré en las debidas condiciones
de obtener el perdón.
Y entonces, sí, perdóname.
Es cuanto un alma sacudida
por errores y culpas,
necesita para vivir,
para poder seguir viviendo.
No es bastante el tesón con que te amo.
He de lavar al tiempo la conciencia
y asimilar la hiel de esta derrota.
Mariano Estrada
La mano tierna
Más allá de la carne,
que me llevó a las mieles
profusas del deseo.
Más allá del deseo,
cuya sacralidad
-comúnmente aceptada-,
devino en rutinario
rearme de la artillería.
Más allá de los órganos
biológicos estimulables,
mermados por el uso y sometidos
a reparación y a mantenimiento…
Más allá incluso del recuerdo,
-por el que somos nuevamente
cosquilleo de mariposas-,
estás, amor, en mí, para llenarme
de lunas de templada placidez,
de gozos reposados, de canciones
de íntima ternura.
Para cuidar de que mis pasos
no se alejen de ti, sino que sean
paulatinos acercamientos
a la felicidad.
Para guiarme, en fin,
por el oscuro derrotero
de las noches y de los días.
¿Qué sería de mí
sin esa mano tierna
que me acaricia y me bendice?
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://paisajes.blogcindario.com
Añadir comentario
Querido e irónico Mariano, ¿bajar del reino de la especulación para meterse en la lírica? Osada pretensión a la que yo no le veo fundamento. Ni futuro. Ni con caricias de montaña ni mucho menos con mano tierna. A ellos les va la caña, pero brava. Lo que están dispuestos a dar es leña al mono. Y te digo la verdad, quisiera equivocarme.
No hubiera pasado nada si te hubieras equivocado en el título: La lírica en tiempo de erecciones. Y hubiera quedado más atractivo. Últimamente, las elecciones son un caladero de aspirantes a la bi-coca. Un escéptico anónimo, como tantos.
Después de visitar tu otro blog me he metido en este y he leído tus poemas sentidos en los que también los almendros tienen su cabida. Me alegro. Tamién yo soy zamorano.

