viernes, 27 de abril de 2007
La resistencia
La resistencia
Ayer,
mientras llegaba el ascensor,
me dijo mi mujer:
No puede ser, mi amor,
tanto comer, tanto beber...
eres algo mayor,
¿has ido ya al doctor?
Y yo dije que sí, que sí,
que sí, que sí, que sí, que sí...
Y así se complació y
me complací.
¿Y qué te recetó?
-dijo con ciertos aspavientos-
Pero yo no perdí la compostura
y respondí:
Cordura,
o sea, precaución.
Y aparte de unos diez medicamentos,
nombró determinados alimentos,
que se encierran en dos:
el bueno la verdura,
el malo el salchichón.
¿Y el feo?
Ése, digámoslo en hip-hop:
Pescado sí, chorizo no,
tortilla a la francesa,
espárragos y col.
No fumes plus, no bebas more,
olvida los mariscos
que dan colesterol.
Como saben los viejos
las grasas y los dulces, lejos.
Las tentaciones, fuera…
¿Y la ternera?
¡A la basura! -dijo el cura-
tan sólo por comer de la asadura.
Consuélate con te,
con te, con te, con te, con te...
Convéncete con te,
con te, con te, con te, con te...
Mujer,
pero a la hora de comer
¿ni un vinito de Rueda?
Ni medio tan siquiera.
La dieta es un deber
que no puede saltarse a la torera.
Ya me tienes a mí
aquí, aquí,
aquí, aquí, aquí...
para apoyarte en lo que fuera
o fuese menester.
Adiós doctor,
-le dije a mi mujer,
mientras dejaba el ascensor-
Y, ardiendo de placer,
corrí hacia la nevera...
En la nevera había,
desde la hora del almuerzo,
vino tinto del Bierzo,
una cerveza fría,
un cava de primera
y un espléndido queso de Castuera.
Después un whisky doble
logró que me sintiera
tan fuerte como un roble.
¿Café, señor?
Pues sí, feliz idea.
A cierta edad, doctor,
la contención es buena,
y su consejo noble.
Pero una noche loca
¿a quién le viene mal
para endulzar la boca?
Y tras cenar
calamos en un bar
de gran ambiente,
había mucha marcha, buena gente
incluso alguna diosa
de carne elemental, ornamental,
sublime, fulgurante, escandalosa.
¿Escandalosa, pibe?
No pares, sigue, sigue,
no pares, sigue, sigue…
Y yo me vi capaz
de cualquier cosa:
amar, querer...
emborracharme de placer
y contemplar la rosa.
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://paisajes.blogcindario.com
Ayer,
mientras llegaba el ascensor,
me dijo mi mujer:
No puede ser, mi amor,
tanto comer, tanto beber...
eres algo mayor,
¿has ido ya al doctor?
Y yo dije que sí, que sí,
que sí, que sí, que sí, que sí...
Y así se complació y
me complací.
¿Y qué te recetó?
-dijo con ciertos aspavientos-
Pero yo no perdí la compostura
y respondí:
Cordura,
o sea, precaución.
Y aparte de unos diez medicamentos,
nombró determinados alimentos,
que se encierran en dos:
el bueno la verdura,
el malo el salchichón.
¿Y el feo?
Ése, digámoslo en hip-hop:
Pescado sí, chorizo no,
tortilla a la francesa,
espárragos y col.
No fumes plus, no bebas more,
olvida los mariscos
que dan colesterol.
Como saben los viejos
las grasas y los dulces, lejos.
Las tentaciones, fuera…
¿Y la ternera?
¡A la basura! -dijo el cura-
tan sólo por comer de la asadura.
Consuélate con te,
con te, con te, con te, con te...
Convéncete con te,
con te, con te, con te, con te...
Mujer,
pero a la hora de comer
¿ni un vinito de Rueda?
Ni medio tan siquiera.
La dieta es un deber
que no puede saltarse a la torera.
Ya me tienes a mí
aquí, aquí,
aquí, aquí, aquí...
para apoyarte en lo que fuera
o fuese menester.
Adiós doctor,
-le dije a mi mujer,
mientras dejaba el ascensor-
Y, ardiendo de placer,
corrí hacia la nevera...
En la nevera había,
desde la hora del almuerzo,
vino tinto del Bierzo,
una cerveza fría,
un cava de primera
y un espléndido queso de Castuera.
Después un whisky doble
logró que me sintiera
tan fuerte como un roble.
¿Café, señor?
Pues sí, feliz idea.
A cierta edad, doctor,
la contención es buena,
y su consejo noble.
Pero una noche loca
¿a quién le viene mal
para endulzar la boca?
Y tras cenar
calamos en un bar
de gran ambiente,
había mucha marcha, buena gente
incluso alguna diosa
de carne elemental, ornamental,
sublime, fulgurante, escandalosa.
¿Escandalosa, pibe?
No pares, sigue, sigue,
no pares, sigue, sigue…
Y yo me vi capaz
de cualquier cosa:
amar, querer...
emborracharme de placer
y contemplar la rosa.
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://paisajes.blogcindario.com
Añadir comentario
Hay , no!.
Que chistoso, esta bien chevere tu poema, la verdad con tanta tristeza en el mundo, tu me haces sonreír, que bueno que estas haciendo dieta, aprovecha lo mejor de ella, pues a mi el médico me receto que podía comer de todo, jejeje.
Pero mi esposo anda en las mismas, así que bien que mal toca cuidarse un poco la salud y seguro que cuando tomes buena figura como debes... Rosita de mil amores no te dejara salir a la calle para que no te correteen las chicas.
Un abrazo fuerte mi fiel poeta, por esa fidelidad a Rosa y a todo lo que haces te regalo mil urras.
Que chistoso, esta bien chevere tu poema, la verdad con tanta tristeza en el mundo, tu me haces sonreír, que bueno que estas haciendo dieta, aprovecha lo mejor de ella, pues a mi el médico me receto que podía comer de todo, jejeje.
Pero mi esposo anda en las mismas, así que bien que mal toca cuidarse un poco la salud y seguro que cuando tomes buena figura como debes... Rosita de mil amores no te dejara salir a la calle para que no te correteen las chicas.
Un abrazo fuerte mi fiel poeta, por esa fidelidad a Rosa y a todo lo que haces te regalo mil urras.
MUY,BUENO MARIANO,MUY REAL Y LO DIGO YO QUE CUIDO A UNOS ABUELETES. QUE ESTO PARA HACER PI... QUE ESTO PARA HACER PU... QUE SI PARA DORMIR, ¡CUIDADO QUE ESTO ES MALO QUE LA SUBE! ¡CUIDADO QUE ESTO LA BAJA! ¡YA VALE DOCTOR! DEJELOS LOS ÚLTIMOS BOCADITOS, QUE SI, QUE TOMA , QUE DALE, QUE CON MUCHA, MUCHISIMA SUERTE (QUE SON 90 AÑOS) PODRIAN LLEVARSE UN TROCITO A LA BOCA. ANTES DE PARTIR A ESA FASE DONDE DICE SIENDO TIERRA.....(QUÍ VIVE LA VERDAD) UN ABRAZO M. JOSÉ.

