domingo, 17 de diciembre de 2006

Aún tengo el amor

Aún tengo el amor

Respuesta a Natalia sobre un pps de Mar (Ver poema abajo)

Querida Natalia:

Rojo de la sangre, carmín, labios de cereza ¿Tú sabes que el Edna Valley es un vino, y parece ser que un buen vino? Sol rojo, vino rojo, eterna rosa roja...

Estoy de acuerdo, Natiuska: Mar tiene una sensibilidad exquisita y sabe perfectamente qué imágenes le van a qué poema y, dentro del poema, qué imágenes le van a qué versos. La parte y el todo. Al final queda la agradable sensación de la armonía, la satisfacción íntima de la belleza, el reposado gozo que sucede al movimiento. Y todo ello nos deja un estado anímico alegre. ¿No? Como si hubiéramos tomado un Edna Valley en una mesa íntima de mantel rojo, velas rojas, fuego rojo, rojas promesas de felicidad.

Recuerdos que son volutas, labios, calor, ríos alargados, interminables praderas. Humos vaporosos, caprichos elocuentes de bombillas rotas. Bellas modulaciones de la memoria. Formas. Cuerpos. Eternidad, ojos de ayer, ojos de siempre. Sentimiento, vibración, vida. Rescoldos de fuegos que nunca se acabarán de apagar y que tal vez nos permitan seguir diciendo hasta el último pálpito de nuestra sangre: “Aún tengo el amor”.

Ya ves que estamos de acuerdo.

Un beso
Mariano

Referencia: PPS de Mar y Foro de Muelas, 21-02-2006

Queridos amigos:

Éste es el poema sobre el que Mar ha hecho su última recreación que, como todas las anteriores, es de una belleza extraordinaria. Como siempre, la he puesto en la lista de amigos de Paisajes Literarios. Es una lástima que no pueda colgarla aquí, ya que el foro no admite esta posibilidad. No obstante, si alguien quiere que se la mande, no tiene más que decirlo. Puede hacerlo aquí, dejando su correo, o bien mandándome un mensaje a esta dirección: m.estrada@wanadoo.es (Vale a fecha de hoy)

Un abrazo

AÚN TENGO EL AMOR

Yo tengo en el recuerdo la pureza
del verso, de la rosa, del rocío;
yo puedo regresar al mismo río,
tener en el hogar la misma pieza.

Yo tengo en un rincón de la cabeza
el fuego del amor, que fue tan mío;
el beso, la pasión, el desvarío,
los pasos que se dan con ligereza.

Yo tengo un corazón en la corteza,
un vuelco en la razón hacia el vacío
del tiempo, que no acaba, que no empieza.

Yo tengo en el recuerdo la certeza
del sol, de los calores del estío,
del rojo de la sangre y la cereza.

Mariano Estrada
De “El Cielo se hizo de amor”, 1986

Añadir comentario


Natalia:
Tiene razón Mariano. Pero no toda.Ni el inmenso mar es absoluto. Si miras desde el cielo, este planeta azul también es rojo: de sangre, de cerezas, y de amor. Si bajas hasta el suelo, la sangre es barro; los frutos rojos,besos; y el amor...


(continuación) Y el amor, es rastrero. Pero es verdad: nos queda el amor. Salvando las distancias, incluso las del mar que nos separa, tu "don" me gusta más...