lunes, 13 de noviembre de 2006
¿Es duro escribir poesía, entendiendo la poesía como género literario? –me preguntó un día AZ, en el foro que entonces compartíamos.

No sé –le dije-, supongo que para unos más y para otros menos. Lo realmente duro es aceptar que la poesía no tiene lectores, por decirlo con rotundidad, sin eufemismos, dejando a un lado las excepciones honrosas. Pero una vez que lo aceptas, te das cuenta de que no sólo no es duro, sino de que en realidad es dulce y liberador. Escribir poesía sin urgencias ni mandatos, escribir la poesía que uno quiere escribir, escribir poesía sin pensar en lo que ocurra después, si no es la única forma de escribir poesía, es, sin duda, la mejor. O a mí me parece que es la mejor. Desde luego, yo no conozco otra. Y si la he conocido alguna vez, no la recuerdo. O ya la he olvidado.

Y ahora viene la segunda parte, que no podrá ser buena, claro, si nos atenemos a la vieja sabiduría de un refrán. Y es que, a mi modo de ver, la poesía no es sólo un género literario, sino también una forma de ser y de sentir, una actitud ante la vida. Y no hablo de cosas muy raras, hablo de que hay personas que, en el normal desarrollo de sus actividades vitales, tienen una actitud tan positiva, tan amable, tan generosa, tan desprendida, tan entregada...que muy bien puede tildarse de poética. Y no me refiero sólo a las formas, sino también, y sobre todo, a los hechos.

Pero esto se desvía un poco del tema, que era el siguiente: ¿es duro escribir poesía? A lo que yo sigo pensando: no sé, podría decirse que sólo es cuestión de escuchar, de ver, de sentir.... Y luego de rumiar... Y luego de tener la fortuna de cara a la hora de seleccionar y de ordenar las palabras. Ya sabéis lo que dijo a este respecto el gran poeta argentino Jorge Luís Borges: “La poesía no es menos misteriosa que los otros elementos del orbe. Tal o cual verso afortunado no puede envanecernos, porque es don del Azar o del Espíritu: sólo los errores son nuestros”.

Por otra parte, y con esto ya voy concluyendo, la naturaleza está llena de poesía. Para explicarlo, transcribo este fragmento del prólogo de Trozos de Cazuela Compartida. Dice así: “...Hurgando entre los libros de estos dos pueblos, cuyo número está por dilucidar por temor a las resultas, nadie hubiera encontrado uno solo que fuera exclusivamente de poesía, puesto que ésta se daba en retales y siempre con una brocha muy gorda. Claro que la poesía, la auténtica, estaba allí con nosotros, en el aire, en el humo de las chimeneas, en el vaivén de las mieses bajo la brisa, en el nido amoroso de los pájaros, en las bardas de los corrales, en las flores cárdenas del brezo...”

¿Le es duro a la Naturaleza escribir poesía? No creo, la verdad, porque la Naturaleza es en sí misma poesía, incluso en sus manifestaciones más duras. Lo que pasa es que la mano de los hombres está resultando tan larga, tan codiciosa y tan negra que, en determinados lugares, y aun en general, le está obligando a echar innumerables borrones. Borrones preocupantes que, a estas alturas, ya han adquirido tintes de provocación. ¿Seguiremos provocando a la Naturaleza tan alegre e irresponsablemente? No sé, lo que sí sé es que la Naturaleza está muy bien dotada para responder, teniendo a su alcance unas respuestas contundentes y dolorosas.

Por último, para contestar con precisión a la pregunta de AZ, yo creo que sí, que para la inmensa mayoría de los mortales, es duro escribir poesía, por supuesto. Y más que duro, imposible. Pero insisto: nos estamos refiriendo a la poesía como género literario, que es sólo un aspecto de la misma. Tal vez no el mejor, ni el más grande. De ahí que tenga tantos problemas a la hora de retener a los lectores, que siempre se acaban marchando con la otra…

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Y ya que hablamos de poesía, os voy a dejar un regalo, hombre ¡Será por poemas!


CONTRADICCIÓN


Oronda de satisfacciones,
nuestra carne se mece
en las anchas tumbonas del progreso.

Y aunque ya los caballos del espíritu
se ahogan de inactividad,
de grasa y de estertores,
nuestros sueños reposan, mansamente,
tras una espiritualidad
ornamental, desentendida,
completamente plana.

Avaros del mercado y
muy exigentes con el pan,
somos, en realidad, irresponsables.

Mariano Estrada
Del libro “A este lado del Paraíso”
Publicado por Mariano.Estrada @ 1:27
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Comentarios
Publicado por Invitado
lunes, 13 de noviembre de 2006 | 2:01
Lindísimo!!!! me ha gustado mucho,no lo había leído antes,un beso muy grande,Mar
Publicado por Invitado
lunes, 13 de noviembre de 2006 | 7:47
Mariano, lo duro es ser romántico, vivir momentos que te hacen estremecer y, sin embargo, se te quedan muy dentro de tu corazón, porque no sabes expresarlo.

¡¡ La poesía, es un Don que da la Naturaleza!! JMP
Publicado por Invitado
lunes, 13 de noviembre de 2006 | 23:11
¡¡¡Hola Mariano!!!! me ha encantado tu escrito!!!! y me quedo con: "La poesía es una actitud ante la vida!!!!! creo que es el aspecto más difícil, pero más gratificante de la poesía!!!!
Un beso
Natalia
Publicado por Invitado
sábado, 18 de noviembre de 2006 | 22:41
Como le haces, siempre me dejas en las nubes y al mismo tiempo en la tierra, gracias por tus escritos. Algunas veces me ayudan a respirar como el dia de hoy, cuando más lo necesito y cuando más me acerco a Dios.
Publicado por esfera_propia
martes, 06 de noviembre de 2007 | 19:06
respuesta.

Poderoso amigo de las ratas,
alguién habló de conciencia.
Pobre atributo perturbado e inmóvil.

Solo unos pocos beneficiarios.Cobro de talón.
Recibo admitido.
Hundimiento sumergido en pequeñas dosis.

10 a.m. mañana soleada.

En las alturas fuegos mortuorios.
Y al aire,cenicas escaldadas.
Respiración aguda y eco punzante.
Ronquidos lejanos casi afónicos.

Amordazado por mi mismo.Atado por sus actos.
Suéltame,me resigno a rogar.
Parece que nadie se la juega sin asegurarse.
Sin aliados ni hogar.
Permitiendo el arrastre causa-consecuencia.

Creando una fuerza bruta incontrolable.
Inducida por algunos, asimilada por el resto.
Al final,devastadoras conclusiones paranormales.
Fruto de un desgarrador impacto vital.

No hay conciencia.
La existencia es mucho más que ver y bailar.