martes, 15 de agosto de 2006
El Dúo Dinámico en Polop
Queridos amigos:
Os mando este artículo sobre el Dúo Dinámico para poner una nota de música al insoportable calor de este verano, en el que, además, ha habido guerras y fuego. Esta noche iremos a refrescarnos en la fuente de Polop de la Marina, de cuya agua escribió Gabriel Miró: "Agua de pueblo, de este pueblo, que Sigüenza bebió hace 20 años. Tiene un dulzor de dejo amargo, pero de verdad química, que todavía es más verdad lírica..."
Estas palabras están escritas en una de las paredes de la fuente, que, en la actualidad, tiene 221 caños...Yo la recuerdo de cuando tenía muchísimos menos, pero mucho más caudalosos. Y, naturalmente, bebí en ella, como he bebido en esta de ahora, porque es un agua buena, buena, buena. Tan buena que las gentes del lugar no se paraban en barras a la hora de ensalzar sus virtudes. Así, le decían a Gabriel Miró:
- ¡Como esta agua no habrá catado ninguna! Ya es usted otro hombre desde que llegó de Madrid y bebe de nuestra agua! ¡Un hombre nuevo!
Y Gabriel Miró, tras esos 20 años, reflexionaba: "Y, ahora, todos esos años, los veinte años venían dóciles como corderos y se paraban a beber y mirarse en la pila viejecita donde cabía temblando el firmamento".
Pues bien, esta noche, vamos a escuchar las canciones del Dúo Dinámico "Allí en esa eternidad y fugacidad del agua", donde "se quedaba el tiempo inmóvil y solo" .
Un abrazo
Mariano Estrada
El Dúo Dinámico en Polop
Hace sólo unos días, Ramón Arcusa (de los dos, el alto), estuvo en Villajoyosa presentando mí último libro de poemas, Amores colaterales, en compañía del escritor José Luís Ferris y del profesor Ángel Luís Prieto de Paula. Hoy voy a hacer yo el papel de presentador del Dúo al que Ramón pertenece. Y espero hacerlo tan bien, al menos, como él lo hizo.
Son dos, como todas las parejas del mundo, pero ellos son estables y están bien avenidos. No de ahora, de siempre, desde que los españoles tenemos memoria de la modernización de la música, desde que en una fábrica de motores de aviación, en Barcelona, cantaban canciones de Navidad, que algunas veces recuerdan. Incluso cuando desaparecieron durante unos años de la primera línea de fuego, allá por el 75, no dejaron de estar ahí, en la tramoya, como productores, como compositores, que son otras facetas de la canción o de la música. Diríamos que forman el matrimonio perfecto. Con bodas de plata y de platino, casi ya de oro y de diamante. Por cierto, lo que ahora se persigue es el vinilo. Lo persiguen, claro, los coleccionistas.
Quisieron ser y fueron. Quisieron ser y son. Resistieron y llegaron aquí, a este día de julio del 2006, con Mary Lou, con Baby Rock, con Lolita, con Carol, con Mari Carmen… Con el final tormentoso del verano, donde ha quedado siempre el sabor amargo o dulce de los besos, el insoportable dolor de la partida, las promesas de amor desgarradoras, el recuerdo persistente, la obsesión, tal vez el olvido… ¿Quién, en algún verano de su vida, no se ha enamorado con una de esas canciones? ¿Quién no ha creído morirse del desgarro que produce la ingratitud o el abandono, quién no ha suplicado con lágrimas el perdón y se ha deshecho de gozo con las paces? ¿Quién no ha dado alas al corazón palpitante de los quince, de los veinte, de los treinta… ¿Quién, en alguno de esos veranos que terminaron, no ha dado alcance a la caza con canciones que atacan al sentimiento, como “perdóname”?… ¡Ah! Somos jóvenes, amor, somos jóvenes… ¿Tiene usted algo que decir?
Pues sí, que se llaman Manolo y Ramón. O, si se quiere ir más lejos, Manuel de la Calva y Ramón Arcusa. Que cantan de una forma especial, porque ellos son especiales. Que sus voces emiten un sonido que les singulariza y les distingue y que todo el mundo reconoce como dinámico. ¿Que qué quiere decir dinámico? Pues eso, que se mueve, que no para, que es rayo que no cesa, que traspasa la epidermis del corazón, las barreras de las generaciones, las fronteras del tiempo… En España no hay otro igual, ni siquiera parecido. Es un Dúo mágico, que atrae, que conquista, que subyuga, que enamora…
Proceden de la nada, se han hecho a sí mismos. Tienen fuerza, tienen corazón, tienen alma, tienen siete músicos como siete catedrales con sus órganos respectivos, incluso con un genérico botafumeiro cuyo humo les envuelve y les glorifica…Y, aunque siguen siendo dos, suman nueve en total, casi un orfeón, casi una orquesta. De hecho parecen más de nueve, créanme, por lo mucho y bien que suenan. Y todo ello se une para cantar en riguroso directo, sin trampa ni play-back. En carne viva, para decirlo con palabras de Raphael, que son palabras de una canción, o sea, para decirlo con música. Porque, ¿qué otra cosa es el Dúo Dinámico sino música? ¿Qué otra cosa es el Dúo Dinámico sino una espléndida música con la que hemos crecido nosotros, desde luego, pero que ya conocieron y amaron nuestros padres y que ha llegado incólume a nuestros hijos? ¿Los trascenderá también a ellos? Sin duda, yo me atrevo a decir que canciones como “quince años tiene mi amor”, “resistiré”, “la-la-la”, “perdóname”, y tal vez algunas otras, se escucharán durante mucho tiempo porque merecen la gloria de la perduración. De hecho, ya son parte de una fabulosa leyenda.
El próximo 15 de agosto, tendremos la ocasión de comprobar que sus actuaciones, como digo totalmente en directo, son delicias basadas en la autenticidad, en la variedad, en la entrega, en la singularidad de sus voces y en la calidad de su música y de sus músicos. El concierto tendrá lugar en Polop de la Marina, un pequeño pueblo donde, sin embargo, han pasado parte de su vida personajes tan ilustres como Oscar Esplá, Emilio Varela o Benjamín Palencia. Y donde Gabriel Miró se inspiró para escribir unos cuentos tan maravillosos como Huerto de cruces y también para hacer el mejor retrato que se ha hecho nunca de esta hermosa Comarca: me refiero al impresionante libro Años y Leguas.
Pues bien, desde esta Marina Baixa mironiana, espléndida y sensual, le damos al Dúo Dinámico la más cariñosa bienvenida y le deseamos mucha suerte en sus nuevos e ilusionantes proyectos, que, entre otras cosas, contemplan una comedia musical en la que se incluye una buena parte de sus canciones, que son muchas y buenas. ¡Hip, hip, hurra! ¡Hip, hip, hurra! ¡Hale-hop, amigos! ¡Benvinguts! ¡Bienvenidos!
Mariano Estrada
Os mando este artículo sobre el Dúo Dinámico para poner una nota de música al insoportable calor de este verano, en el que, además, ha habido guerras y fuego. Esta noche iremos a refrescarnos en la fuente de Polop de la Marina, de cuya agua escribió Gabriel Miró: "Agua de pueblo, de este pueblo, que Sigüenza bebió hace 20 años. Tiene un dulzor de dejo amargo, pero de verdad química, que todavía es más verdad lírica..."
Estas palabras están escritas en una de las paredes de la fuente, que, en la actualidad, tiene 221 caños...Yo la recuerdo de cuando tenía muchísimos menos, pero mucho más caudalosos. Y, naturalmente, bebí en ella, como he bebido en esta de ahora, porque es un agua buena, buena, buena. Tan buena que las gentes del lugar no se paraban en barras a la hora de ensalzar sus virtudes. Así, le decían a Gabriel Miró:
- ¡Como esta agua no habrá catado ninguna! Ya es usted otro hombre desde que llegó de Madrid y bebe de nuestra agua! ¡Un hombre nuevo!
Y Gabriel Miró, tras esos 20 años, reflexionaba: "Y, ahora, todos esos años, los veinte años venían dóciles como corderos y se paraban a beber y mirarse en la pila viejecita donde cabía temblando el firmamento".
Pues bien, esta noche, vamos a escuchar las canciones del Dúo Dinámico "Allí en esa eternidad y fugacidad del agua", donde "se quedaba el tiempo inmóvil y solo" .
Un abrazo
Mariano Estrada
El Dúo Dinámico en Polop
Hace sólo unos días, Ramón Arcusa (de los dos, el alto), estuvo en Villajoyosa presentando mí último libro de poemas, Amores colaterales, en compañía del escritor José Luís Ferris y del profesor Ángel Luís Prieto de Paula. Hoy voy a hacer yo el papel de presentador del Dúo al que Ramón pertenece. Y espero hacerlo tan bien, al menos, como él lo hizo.
Son dos, como todas las parejas del mundo, pero ellos son estables y están bien avenidos. No de ahora, de siempre, desde que los españoles tenemos memoria de la modernización de la música, desde que en una fábrica de motores de aviación, en Barcelona, cantaban canciones de Navidad, que algunas veces recuerdan. Incluso cuando desaparecieron durante unos años de la primera línea de fuego, allá por el 75, no dejaron de estar ahí, en la tramoya, como productores, como compositores, que son otras facetas de la canción o de la música. Diríamos que forman el matrimonio perfecto. Con bodas de plata y de platino, casi ya de oro y de diamante. Por cierto, lo que ahora se persigue es el vinilo. Lo persiguen, claro, los coleccionistas.
Quisieron ser y fueron. Quisieron ser y son. Resistieron y llegaron aquí, a este día de julio del 2006, con Mary Lou, con Baby Rock, con Lolita, con Carol, con Mari Carmen… Con el final tormentoso del verano, donde ha quedado siempre el sabor amargo o dulce de los besos, el insoportable dolor de la partida, las promesas de amor desgarradoras, el recuerdo persistente, la obsesión, tal vez el olvido… ¿Quién, en algún verano de su vida, no se ha enamorado con una de esas canciones? ¿Quién no ha creído morirse del desgarro que produce la ingratitud o el abandono, quién no ha suplicado con lágrimas el perdón y se ha deshecho de gozo con las paces? ¿Quién no ha dado alas al corazón palpitante de los quince, de los veinte, de los treinta… ¿Quién, en alguno de esos veranos que terminaron, no ha dado alcance a la caza con canciones que atacan al sentimiento, como “perdóname”?… ¡Ah! Somos jóvenes, amor, somos jóvenes… ¿Tiene usted algo que decir?
Pues sí, que se llaman Manolo y Ramón. O, si se quiere ir más lejos, Manuel de la Calva y Ramón Arcusa. Que cantan de una forma especial, porque ellos son especiales. Que sus voces emiten un sonido que les singulariza y les distingue y que todo el mundo reconoce como dinámico. ¿Que qué quiere decir dinámico? Pues eso, que se mueve, que no para, que es rayo que no cesa, que traspasa la epidermis del corazón, las barreras de las generaciones, las fronteras del tiempo… En España no hay otro igual, ni siquiera parecido. Es un Dúo mágico, que atrae, que conquista, que subyuga, que enamora…
Proceden de la nada, se han hecho a sí mismos. Tienen fuerza, tienen corazón, tienen alma, tienen siete músicos como siete catedrales con sus órganos respectivos, incluso con un genérico botafumeiro cuyo humo les envuelve y les glorifica…Y, aunque siguen siendo dos, suman nueve en total, casi un orfeón, casi una orquesta. De hecho parecen más de nueve, créanme, por lo mucho y bien que suenan. Y todo ello se une para cantar en riguroso directo, sin trampa ni play-back. En carne viva, para decirlo con palabras de Raphael, que son palabras de una canción, o sea, para decirlo con música. Porque, ¿qué otra cosa es el Dúo Dinámico sino música? ¿Qué otra cosa es el Dúo Dinámico sino una espléndida música con la que hemos crecido nosotros, desde luego, pero que ya conocieron y amaron nuestros padres y que ha llegado incólume a nuestros hijos? ¿Los trascenderá también a ellos? Sin duda, yo me atrevo a decir que canciones como “quince años tiene mi amor”, “resistiré”, “la-la-la”, “perdóname”, y tal vez algunas otras, se escucharán durante mucho tiempo porque merecen la gloria de la perduración. De hecho, ya son parte de una fabulosa leyenda.
El próximo 15 de agosto, tendremos la ocasión de comprobar que sus actuaciones, como digo totalmente en directo, son delicias basadas en la autenticidad, en la variedad, en la entrega, en la singularidad de sus voces y en la calidad de su música y de sus músicos. El concierto tendrá lugar en Polop de la Marina, un pequeño pueblo donde, sin embargo, han pasado parte de su vida personajes tan ilustres como Oscar Esplá, Emilio Varela o Benjamín Palencia. Y donde Gabriel Miró se inspiró para escribir unos cuentos tan maravillosos como Huerto de cruces y también para hacer el mejor retrato que se ha hecho nunca de esta hermosa Comarca: me refiero al impresionante libro Años y Leguas.
Pues bien, desde esta Marina Baixa mironiana, espléndida y sensual, le damos al Dúo Dinámico la más cariñosa bienvenida y le deseamos mucha suerte en sus nuevos e ilusionantes proyectos, que, entre otras cosas, contemplan una comedia musical en la que se incluye una buena parte de sus canciones, que son muchas y buenas. ¡Hip, hip, hurra! ¡Hip, hip, hurra! ¡Hale-hop, amigos! ¡Benvinguts! ¡Bienvenidos!
Mariano Estrada

