jueves, 15 de junio de 2006

El partido de España

El partido de España

El otro día entré en un pequeño bar de Alicante a tomarme un merecido café, después de realizar unas cuantas gestiones. En una esquina de la barra, había un corrillo de cinco o seis personas hablando, cómo no, de fútbol. Aún no había jugado la selección española, esa que pasa de la pena a la gloria en un solo partido. Hablaban de Brasil, de Francia, de Italia…

- ¿Tú qué dices, hombre? –exclamó de pronto una chica, dirigiéndose a un señor relativamente mayor- Pero si tú no tienes ni idea de lo que es el fútbol...

Al oír esa afirmación contundente, y a pesar de no conocer a ninguno, a mí se me ocurrió intervenir:

- ¿Y tú, sabes lo que es el fútbol? –le pregunté a la chica
- No, pero ya sé que va a decírmelo alguien –repuso ella
- Pues mira, alguien, ya hace mucho tiempo, dijo que el fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y al final siempre gana Alemania.

Se ve que ninguno de los contertulios había oído semejante definición y se rieron con ganas. O es que tenían ganas de reír, que a veces es suficiente.

- ¡Muy bueno! –dijo uno de ellos, que acaso se reía demasiado
- ¿Tú crees? –agregué yo, mientras abría la puerta para salir- Pero esa definición ya es muy vieja, hombre ¿No la habíais oído? Además, ¿sabéis cual va a ser realmente este año la final?

Y todos se quedaron en silencio, esperando a que yo concluyera. Todos menos uno, que preguntó:

- ¿Quién, vamos a ver?
- Pues veréis –afirmé yo muy serio- La final van a jugarla Nadal y Federer, como siempre.
- ¡Ja,ja, já! –se rió el que reía tanto, y luego dijo- Muy bueno, sí señor, y va a ganar Nadal ¿A que sí?

Salí del bar, cerré la puerta y, riendo por lo bajini, fui a coger el coche que estaba pastando en un prado en el que los vehículos se meten con calzador. Como no podía entrar, el “aparcamentero” me dijo:

- Pues salir, saliste, de eso no hay duda. Y los coches no se han movido.
- Ya –le dije yo- pero a costa le limpiarle el coche al vecino.
- Pues haber limpiado el tuyo, que falta le hace.

Tenía razón. Así que, lejos de discutir, volví a restregarme bien con el coche de al lado, ya que sobre el mío pesaba un polvo reciente. Me restregué con el culo.

Eran casi las dos, salir de Alicante a esas horas puede ser infernal, yo no había comido, estaba diciendo “tonterida española” a treinta kilómetros de mi casa y España jugaba a las tres. Así que me dije: ¡a la una, a las dos, a las tres! Y antes de darme cuenta, España ya estaba jugando. Del resto ¿qué os voy a decir? Aunque no me lo creáis, España jugó bastante bien, no sé si han dicho algo en la televisión ni si han sacado algo en los periódicos…

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

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