domingo, 28 de mayo de 2006
Generosidad sí, pero hay que pedir perdón
Generosidad sí, pero hay que pedir perdón
Un ciudadano de la calle, corriente y moliente, debe sentirse reconfortado por el hecho de saber que ni siquiera el Gobierno, con todos sus poderes, que son muchos, puede hacer ciertas cosas. A pesar de la mala prensa que tiene hoy la Justicia, a uno le tranquiliza saber que los jueces, en el normal ejercicio de sus atribuciones, pueden cortar de cuajo las veleidades de un Gobierno que, a través del Fiscal General del Estado, les recomienda una interpretación de la ley en función de las conveniencias o intereses del momento. En este caso, una interpretación laxa. Pues no, la ley es la ley, pese a quien pese. Y si esto no es así, la Justicia no pasa de ser un "apaño". Los acuerdos a los que llegue el Gobierno con ETA-Batasuna, aparte de que beben estar respaldados por la inmensa mayoría de los ciudadanos, no deben violentar la Justicia, sino apelar a la generosidad. Después de que se pida el perdón.
Mariano Estrada
Un ciudadano de la calle, corriente y moliente, debe sentirse reconfortado por el hecho de saber que ni siquiera el Gobierno, con todos sus poderes, que son muchos, puede hacer ciertas cosas. A pesar de la mala prensa que tiene hoy la Justicia, a uno le tranquiliza saber que los jueces, en el normal ejercicio de sus atribuciones, pueden cortar de cuajo las veleidades de un Gobierno que, a través del Fiscal General del Estado, les recomienda una interpretación de la ley en función de las conveniencias o intereses del momento. En este caso, una interpretación laxa. Pues no, la ley es la ley, pese a quien pese. Y si esto no es así, la Justicia no pasa de ser un "apaño". Los acuerdos a los que llegue el Gobierno con ETA-Batasuna, aparte de que beben estar respaldados por la inmensa mayoría de los ciudadanos, no deben violentar la Justicia, sino apelar a la generosidad. Después de que se pida el perdón.
Mariano Estrada

