domingo, 22 de enero de 2006

Carta a Rajoy de un ciudadano sin influencias

Al margen de los avatares del Estatuto de Cataluña, que en la noche pasada (21-01-2005) vislumbró el primer acuerdo global entre el Gobierno y Ciu, del que aún no se conocen los detalles, yo dejo aquí esta carta que le he escrito a Rajoy, puesto que pienso que el mejor acuerdo para todos sería hacer borrón y cuenta nueva, es decir: paralización de los procesos de reforma de los Estatutos de Autonomía y acuerdo entre todas las formaciones políticas para la reforma de la Constitución por la vía del federalismo.

Un abrazo


Carta a Rajoy de un ciudadano sin influencias

Señor Rajoy: si después de los disparates que ha cometido el Presidente del Gobierno no logra usted despegar en la intención de voto de los ciudadanos, es que en su partido hay algo en lo que la gente no acaba de confiar y por lo que usted deberá preguntarse: “Oh, ¿qué será, qué será?” ¿Que qué será? Dígale usted a Aznar que se vaya: “Váyase, señor Aznar” Pero que se vaya del todo: “Coge tus bártulos y vete”. Pero dígale usted que no vuelva, que aparte de una vez ese cáliz de resentimiento y amargura. Y que se lleve a Zaplana, por favor, pero no a Valencia, que se vayan los dos a alguna isla del Caribe y que se lleven a Acebes de cocinero y a Trillo de edecán. Pueden pasárselo muy bien, sin duda, y sin que sea necesario que nosotros participemos de su juerga, que no nos va ¿No ven que aquí las mayorías quieren jugar a otra cosa? Y a ésos que se empeñan en jalearles, pídales usted moderación, caramba, cuando no silencio de monasterio.

Señor Rajoy: los juegos malabares de este Gobierno, que es cierto que están siendo excesivos e infumables, no pueden ser contrarrestados con radicalismos extemporáneos y nostalgias improcedentes, sino con propuestas muy claras, con compromisos muy serios y con serena responsabilidad. Líbrese usted de las rémoras y ofrézcanos caminos que nos permitan saber adónde vamos, no senderos oscuros que nos conduzcan a paraísos improbables, que ya se saben malsanos. Si no se libra usted de los malos pensamientos y de Aznar con su guardia pretoriana, no tenderá muchos puentes al entendimiento. Si no establece pautas de moderación no encontrará muchos lugares de convivencia. Hay que cerrar caminos intransitables y abrir perspectivas de racionalidad de posibilidad y de confianza.

En estos difíciles momentos, no estaría mal que un PP responsable y moderado lograra muchos puntos de encuentro con un PSOE moderado y responsable. Ello querría decir que ambos partidos se habrían podido librar de sus respectivos demonios.

Eso sí, entre los acuerdos aludidos, habría que establecer un compromiso claro con las listas abiertas y la elección directa de los cargos importantes, incluida la del Presidente del Gobierno.

¿Ya no lo ve usted tan fácil? Sin embargo, ésa debe ser la meta a alcanzar. Mientras esto no ocurra, pasarán las cosas que están pasando ahora (oscurantismo, desprecio a las Cortes, chalaneo, corrupción, chantaje) y las que pasaban cuando ustedes gobernaron: caudillismo, desprecio a la opinión de los ciudadanos e inclinación a la guerra.

No tengo mucho más que decir

Mariano Estrada

Añadir comentario