domingo, 01 de enero de 2006
La poesía
La poesía
Queridos amigos:
Unos años atrás, con motivo de la publicación de mi libro “Hojas lentas de otoño”, el escritor Luis T. Bonmatí me dijo textualmente: “Mariano: no entiendo como no te ha abandonado aún la poesía”. Hace sólo unos días, con motivo del Concurso de cuentos “Ciudad de Villajoyosa”, la escritora Espido Freire, remató a su modo la frase de Bonmatí: “No creo que ya te abandone”.
Pues bien, yo siempre me he sentido muy a gusto en la compañía de esta noble señora, incluso cuando alguien de ambientes muy distintos, y también muy distantes, me ha mirado no poco sorprendido para decirme: “¡Ah! ¿Pero tú escribes poesía?” Y yo le he dicho que sí, que escribo poesía, pero que también la siento y la vivo, que me acuesto y me levanto con ella y con ella me lavo y desayuno, porque la poesía es una forma de ser, de sentir y de vivir.
Es ella la que me ha hecho amar a las personas por lo que son, la que me ha hecho buscar sinceramente la verdad, admirar intensamente la belleza, comprender exactamente hasta qué punto es importante el dinero. ¿Cómo no iba a sentirme a gusto con ella si es ella la que me indica el camino? Espero tenerla siempre a mi lado, tanto que no quiero que nos separe ni la mismísima muerte. Cosa bien difícil porque yo, claro, moriré. Y ella, que a veces enferma y languidece, carece de la facultad de morir.
Un abrazo
El año que termina ha sido más bien catastrófico, la esperanza está en el año que empieza.
NADIE
Nadie quiere escuchar
las caracolas de emoción
de sus océanos internos,
las músicas de calma
que emanan de los árboles
donde cuelga su nido la oropéndola.
Nadie se asoma a los balcones
de la verdad, para ensanchar los
horizontes de la mañana,
para mirar la luz
y recibir los alimentos
sagrados de la transfiguración.
Las lenguas se hacen mares
de profusión e inabarcable léxico,
pero es inútil, nadie dice amor
o luna o malvavisco,
en el instante en que el futuro
despliega sus bordones
de libertad, los anchos cauces
de sus multiplicadas andaduras.
¿Nadie? No sé..., algún trasgo inocente
removerá las periferias
olvidadas de lo inservible
para avivar el fuego y la memoria.
Mariano Estrada
De A este lado del Paraíso
Queridos amigos:
Unos años atrás, con motivo de la publicación de mi libro “Hojas lentas de otoño”, el escritor Luis T. Bonmatí me dijo textualmente: “Mariano: no entiendo como no te ha abandonado aún la poesía”. Hace sólo unos días, con motivo del Concurso de cuentos “Ciudad de Villajoyosa”, la escritora Espido Freire, remató a su modo la frase de Bonmatí: “No creo que ya te abandone”.
Pues bien, yo siempre me he sentido muy a gusto en la compañía de esta noble señora, incluso cuando alguien de ambientes muy distintos, y también muy distantes, me ha mirado no poco sorprendido para decirme: “¡Ah! ¿Pero tú escribes poesía?” Y yo le he dicho que sí, que escribo poesía, pero que también la siento y la vivo, que me acuesto y me levanto con ella y con ella me lavo y desayuno, porque la poesía es una forma de ser, de sentir y de vivir.
Es ella la que me ha hecho amar a las personas por lo que son, la que me ha hecho buscar sinceramente la verdad, admirar intensamente la belleza, comprender exactamente hasta qué punto es importante el dinero. ¿Cómo no iba a sentirme a gusto con ella si es ella la que me indica el camino? Espero tenerla siempre a mi lado, tanto que no quiero que nos separe ni la mismísima muerte. Cosa bien difícil porque yo, claro, moriré. Y ella, que a veces enferma y languidece, carece de la facultad de morir.
Un abrazo
El año que termina ha sido más bien catastrófico, la esperanza está en el año que empieza.
NADIE
Nadie quiere escuchar
las caracolas de emoción
de sus océanos internos,
las músicas de calma
que emanan de los árboles
donde cuelga su nido la oropéndola.
Nadie se asoma a los balcones
de la verdad, para ensanchar los
horizontes de la mañana,
para mirar la luz
y recibir los alimentos
sagrados de la transfiguración.
Las lenguas se hacen mares
de profusión e inabarcable léxico,
pero es inútil, nadie dice amor
o luna o malvavisco,
en el instante en que el futuro
despliega sus bordones
de libertad, los anchos cauces
de sus multiplicadas andaduras.
¿Nadie? No sé..., algún trasgo inocente
removerá las periferias
olvidadas de lo inservible
para avivar el fuego y la memoria.
Mariano Estrada
De A este lado del Paraíso
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y si, la poesia es algo que, es algo que ni palabras me salen para describirla.
www.jorgesantana.blogspot.com
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